Salud pública: cuando la política falla
La importancia de la Salud Pública (es decir, las políticas orientadas a promover y mantener la salud de la población, las cuales deben ser diseñadas e implementadas por los organismos competentes del Estado, así como el sistema nacional de salud, bajo la coordinación de su ministerio competente) radica en que en muchos países la prestación de los servicios de salud se encuentra en manos del Estado.
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Esto permite garantizar el acceso de la población, fundamentalmente de los sectores más vulnerables, al sistema sanitario y a sus principales programas tanto preventivos como curativos que llevan a una mejora en la calidad de vida de la ciudadanía, disminuyendo su morbilidad y su mortalidad. El Estado como ente regulador mediante su supervisión, garantiza que las pautas de tratamiento sean acordes al conocimiento médico y a las condiciones y protocolos con sustentada eficacia y seguridad, de conformidad a tendencias como la medicina basada en la evidencia. Lo que protege a la población de tratamientos y terapéuticas sin basamento científico o que impliquen riesgos no negociables. Asimismo, una parte importante de los esfuerzos del sistema sanitario son dirigidas a la promoción de la salud y la prevención de enfermedades tanto trasmisibles como no transmisibles. La Salud Pública ha logrado muchos objetivos y logros a lo largo de los tantísimos años que lleva dentro de las diversas plataformas de las diferentes agrupaciones políticas a lo largo y ancho del mundo. A continuación se enumeran solo algunos de los logros de las políticas de salud pública que ratifican su importancia:- Control de brotes de enfermedades trasmisibles para evitar la aparición de epidemias.- Erradicación de algunas enfermedades (como es el caso de la viruela) por la implementación de esquemas de vacunación.- Disminución en la mortalidad por enfermedades como el cáncer de pulmón al concientizar a la población sobre los riesgos del tabaco.- Disminución en la incidencia de enfermedades infecciosas trasmitidas por vectores al adoptar medidas de prevención como el control del vector por la eliminación de sus reservorios o su eliminación por acciones como la fumigación.- Control de las condiciones del medio ambiente en donde se llevan a cabo las actividades laborales para disminuir su impacto negativo en la salud de los trabajadores.- Promoción de hábitos saludables como la higiene personal, alimentación balanceada, actividad física y la recreación (Fuente: https://www.importancia.org/salud-publica-estado.php). Durante estos días se conoció el informe de la Fundación Soberanía Sanitaria donde se analizaron las partidas destinadas a la salud para el presente año y las proyectadas para el 2019. Dicho estudio arribó a la conclusión que hay un achique generalizado, con especial incidencia en prevención y promoción de la salud, lo que forma la atención primaria. Las áreas más afectadas son la de prevención y control de enfermedades tropicales, con el riesgo de epidemias que conlleva la detección del VIH y de las enfermedades de transmisión sexual y la capacitación de profesionales. A su vez, el informe de Soberanía Sanitaria analiza el área de Adolescencia y la de Sanidad Escolar. En lo que hace a la salud de los adolescentes, hay una reducción real de 45, 2 por ciento. Y respecto de los chicos en edad escolar (es el área la encargada de transferir dinero a las provincias para que realicen controles de salud en las escuelas), la reducción real es del 97,6 por ciento. Vale aclarar que se llama "reducción real" a la que surge de comparar la diferencia nominal (el presupuesto para 2019 con el del 2018), más la inflación proyectada. En el área de Detección Temprana y Atención de Enfermedades Poco Frecuentes y Anomalías Congénitas, que se ocupa de la formación de profesionales, de la asistencia técnica a las provincias y de la compra de hormona del crecimiento para niñas y niños de todo el país hay una reducción real del 41,1 por ciento. Estas áreas forman parte del Programa de Atención de la Madre y el Niño, en el que se proyecta una reducción global del 76,4 por ciento, considerando la inflación promedio estimada para 2019 (Fuente: Renata Padín para Página 12). Nicolás Kreplak, ex viceministro de Salud y director de la Fundación Soberanía Sanitaria, explicó en Página 12 que "como conclusión general, éste es un presupuesto a la baja. Y las decisiones que tomaron respecto de las áreas a ajustar muestran una retirada del Estado nacional para descentralizar en las provincias la compra y distribución de insumos, sin el adecuado funcionamiento". Además, el informe realizado por la fundación que él encabeza afirma que "la pérdida del rol de rectoría de la cartera sanitaria, que se hizo evidente con la desjerarquización del Ministerio de Salud y que se profundiza con el ajuste presupuestario aumenta las desigualdades entre jurisdicciones. Estamos ante un ajuste que nuevamente vulnera el derecho a la salud de la población en su conjunto". El Estado debe diseñar planes y programas de salud destinados a situaciones específicas con un alto impacto en la salud de la población y su calidad de vida. Para poder lograr esto, debe existir la decisión política de darle fuerza a estas áreas mediante partidas presupuestarias adecuadas. A mi entender, la salud es un campo fundamental en el bienestar general de los ciudadanos de cualquier país. En este sentido, debe quedar clara una cuestión clave: en el momento en el cual se intenta achicar en este sector, la política comienza a fallar.Julián Lazo Stegeman
