SOY PARTE
“Cada caso, cada chico, va por una trayectoria diferente”
Laura Ciancio – Escuela de sordos y ciegos León Martinelli Continuando con otra entrega de nuestra sección “Soy parte”, el Debate Pregón dialogó esta vez con una referente en lo que hace al tema de enseñanza de niños sordos y ciegos en nuestra ciudad: Laura Ciancio, directora de la Escuela de Educación Integral Nº 19 "León Martinelli" de sordos e hipoacúsicos y ciegos y disminuidos visuales.
"Soy Parte" hace un recorrido por nuestras instituciones, sus historias y la de las personas que las integran contando el día a día de esas organizaciones a partir del trayecto de sus integrantes. En este caso, abordamos la historia de Laura y de esta valiosa institución que ayuda a integrar a discapacitados visuales y auditivos."A la vuelta de mi casa vivía la abuela de un nene que andaba en triciclo por la vereda y a mí me encantaba porque era hermoso y me llamaba mucho la atención porque era sordo y siempre me cruzaba e intentábamos comunicarnos con Rodrigo. Yo después me fui a estudiar a Gualeguaychú y cuando volví el primer grupo que me toca estaba Rodrigo como alumno mío y bueno ahora ya es ex alumno, pero fue él el que realmente me motivó.", cuenta Laura Ciancio en relación a los motivos que la llevaron a recorrer esta profesión.La directora, que trabaja desde hace 21 años en el establecimiento comentó que: "Yo me recibí en diciembre y en marzo empecé a trabajar en esta escuela hace 21 años ya. Primero empezamos allá donde era Cáritas San Antonio y después nos trasladamos todo para acá", en un edificio propio ubicado sobre calle Alem a una cuadra de Victoria.Cómo se trabaja en la escuela con los chicos"En marzo de 1987 se inauguró la escuela. Esta escuela comenzó como una sección en la escuela Lucecitas, trabajaba con todos los chicos sordos. Como vieron que empezaron a aumentar considerablemente el número de alumnos se tramitó toda la parte burocrática para la creación de la escuela y se creó la escuela que funcionó mucho tiempo en el salón de Cáritas San Antonio y después, en el ´93, la mudamos acá a la escuela, a este edificio que lo compro el gobierno y es nuestro".En cuanto a las funciones del establecimiento, Laura explicó que: "Nosotros somos una escuela de educación integral de sordos e hipoacúsicos y ciegos y disminuidos visuales. Al ser una escuela de educación integral nosotros hacemos una modalidad que atraviesa todos los niveles del sistema educativo por tanto nosotros tenemos la obligación de acompañar a los alumnos, tanto en la educación temprana, cuando son chiquitos, educación inicial, a los cinco años, educación primaria y educación secundaria"."Nosotros trabajamos según el grado de discapacidad que tengan si viene acompañado o no de otra discapacidad. Cuando los chicos tienen problemas sensoriales, ya sea visual o auditivo, lo que hacemos es, al principio cuando son chiquitos, es toda la parte de rehabilitación, de estimulación, de estimular los sentidos y todo lo referido a cada una de las discapacidades, y después ya cuando están en edad escolar lo que hacemos es acompañar los procesos de integración, y, los que no estén en condiciones de estar integrados en escuelas comunes, tratamos de respetar la gradualidad acá en la escuela también en primer grado, segundo grado, trabajando con los diseños curriculares de primaria y si no se puede hacer se da una alternativa que tiene que ver con la parte de talleres, más que nada como un abanico de posibilidades como para que ellos puedan ir conociendo diferentes técnicas, diferentes instrumentos. Cada caso, cada chico, va por una trayectoria diferente", explicó Ciancio.En relación a los alumnos que concurren a la escuela, ya sea en forma exclusiva o en conjunto con otros establecimientos, Laura indicó que: "En este momento tenemos 14 alumnos sordos o hipoacúsicos y 16 ciegos o disminuidos visuales. La mayoría de los ciegos están todos integrados en diferentes escuelas , tenemos desde el nivel inicial hasta el ESJA en este momento, están terminando ya el nivel secundario y en la parte de los hipoacúsicos tenemos casi todos los chicos integrados en las distintas escuelas y hay un grupo de sordos que están cursando solamente en esta escuela la escolaridad primaria que, cuatro de ellos, van a ser integrados el año que viene en una escuela común; cuatro de ellos en cuarto grado y una nena en primer grado y una alumna que terminaría la primaria este año empezaría el año que viene la secundaria, siempre con un intérprete"."Nosotros lo que estamos tramitando ahora es que cada alumno en su obra social tenga un intérprete pago por la obra social en alguna carga horaria y lo que quede de esa carga horaria será acompañado por una maestra de nuestra escuela. La idea es que ellos concurran a una escuela primaria y que vengan al contra turno para recibir el apoyo de ese grado donde están cursando", indicó.Muy relacionado a lo anterior resulta necesario destacar el papel que en la escuela desempeña la docente sorda Romina Puhl como referente sorda: "El propósito de su trabajo acá es enriquecer y hacer circular la lengua de señas para que los chicos tengan un referente de imitar, porque el alumno oyente, el chico oyente adquiere la lengua oral por imitación, porque escucha, porque repite, tiene su mamá. En cambio nuestros alumnos sordos al no tener un modelo en la casa llegan a las escuelas sin lengua de señas, entonces hay que empezar a trabajarlo a todo eso y que empiece a circular. Para eso necesitamos un modelo y para eso está Romina".Asimismo, Laura comentó que: "En este momento el Gobierno está dando cursos gratuitos donde se enseña la lengua de señas, sea para docentes, para padres, para cualquier persona que tenga ganas de aprenderlo. Antes, cuando no teníamos ese programa había una Asociación de sordos de Gualeguaychú que cobraba la cuota nosotros para los papás era gratis y, en otros momentos hemos hecho proyectos como te decía con el tema de las compus enseñando la compu pero a la vez enseñando el lenguaje de señas que era nuestro objetivo principal".La integración de sordos y ciegosCiancio planteó diferencias en cuanto a las discapacidades visuales y auditivas en lo que hace a las dificultades que estas conllevan para la integración de las personas que la poseen. En ese sentido, la profesional señaló que: "Si bien los dos son discapacitados sensoriales, el ciego no tiene mayores inconvenientes para relacionarse porque se relacionan a través del lenguaje oral como lo hacen con todos y, en la parte de la escritura tienen un acceso diferente que es el braille, pero la gramática y la estructura del castellano que ellos trabajan con el braille es el mismo. En cambio el sordo, al tener un lenguaje particular que es el lenguaje de señas, si el otro no lo sabe la comunicación no se produce, entonces ahí es donde más dificultades se dan a la hora de integrar, es por eso que este año estamos tramitando todo para que el año que viene se dé con un intérprete, no en forma individual sino con un intérprete en las escuelas comunes con el alumnos sordo. El intérprete va a interpretar lo que dice el docente y hacer la traducción a la lengua de señas. El que va a enseñar es el docente, el intérprete es como un acceso a ese conocimiento".En el caso de los chicos ciegos, Laura comentó: "La integración con los chicos ciegos, ellos están todo el horario en la escuela y vienen acá en el contra turno en un horario reducido donde se trabaja más que nada la simbología braille porque hay matemática por ejemplo donde al ir aumentando los contenidos hay diferente simbología que van aprendiendo los chicos. Es como aprender a escribir con otro sistema, entonces, lo que se trabaja mucho es simbología y también se está trabajando con la parte de la independencia, con el uso del bastón para poder ser un ser independiente, todo lo que tenga que ver con la movilidad, sacarlos a las calles, que sean personas independientes en tomar un colectivo, cruzar una calle, pedir ayuda, por eso se trabaja mucho esa parte en la parte de ciegos".
