Empresas Familiares
Ceferino Saín: “las capacidades no se heredan”
A mediados de la semana, el licenciado Ceferino Saín desarrolló en el salón del Centro Económico Gualeguay una nueva charla acerca de “Empresas Familiares”. A pedido de una gran cantidad de personas que no pudieron asistir al primer encuentro realizado hacia fines de marzo, la institución comercial decidió repetir el Seminario, con lo cual se podrá asistir en una serie de módulos-talleres para asociados e interesados en particular. SEGUNDA SECCION dialogó con el disertante acerca de la importancia en el abordaje de las problemáticas que se presentan en empresas de tipo familiar.
La posibilidad de tener que repetir la charla ha sido un buen indicador, ¿por qué?-Saín: Son temas que siempre atraen a muchas personas porque es una problemática que afecta a muchísimas empresas familiares el simple hecho de cómo mantener unida a la familia y que el negocio sea rentable. Uno debe medir el éxito de la empresa con ambas variables: por un lado la rentabilidad y el negocio y, por el otro, conservar unida y en armonía a la familia que compone esa empresa. Generalmente, cuando uno de estos puntos está desbalanceado, termina arrastrando al otro y aparece el fracaso o la terminación de una empresa y la crisis en la familia.¿Qué lo llevó a estudiar, desde adentro, a las empresas familiares y su comportamiento?-Saín: Evidentemente que se necesita colaborar con las familias para ayudarlas a comprender que se necesitan diferenciar los ámbitos donde se discuten determinados temas. Por ejemplo, muchas veces el fundador de la empresa quiere hablar un determinado tema en el asado de los domingos; se discute el ingreso de un hijo a la empresa o el acceso de un familiar político. En este caso, el fundador de la empresa es el padre de familia y el socio mayoritario o el dueño directamente. Por otro lado, también se debe separar la cuestión de la propiedad y en ese momento el dueño de la empresa quiere hablar de inversiones; además de querer plantear resolver cuestiones operativas del negocio, con lo cual, el asado del domingo se transforma en una discusión empresarial familiar. Esto, a lo largo de un tiempo produce cansancio y aburrimiento siempre estar escuchando al jefe de familia y dueño de la empresa, hablando de estas cuestiones que, en su mayoría, nunca se terminan de resolver en el asado del domingo porque no es el lugar ni el momento para hacerlo.¿Estas Jornadas de capacitación apuntan a crear esos espacios de discusión y planteos familiares-empresariales?-Saín: Creemos que podemos dar esas herramientas para lograr un ámbito ideal, propicio para esa discusión y por lo cual se deban llegar a acuerdos y consensos respecto a la familia en relación al negocio, los temas familiares propiamente dichos o las cuestiones operativas. No es fácil saber separar las aguas, pero estas cuestiones hacen que, de 100 empresas solo el 30 por ciento sobreviva y, de esas 30 empresas, también terminan desapareciendo cuando pasan de hermanos a primos. Generalmente, siempre pongo de ejemplo que cuando las empresas pasan a primos, éstos heredan muchos problemas y, en esos casos, las empresas terminan desapareciendo mucho antes del traspaso. Según las estimaciones y las proyecciones, en 50 años, se han perdido 90 empresas familiares de 100 que se han creado.En el caso de las empresas familiares, ¿se dimensiona la importancia de estas pymes desde lo comercial o productivo?-Saín: Muchas veces no se dimensiona. Las empresas familiares son las que mayor aportan al comercio y la producción, mucho más si tenemos en cuenta las empresas familiares agropecuarias; la mayoría de las pymes en el país son familiares y estas hacen un gran aporte al producto bruto interno. Si vamos más allá en el estudio, las empresas familiares vienen desde nuestros ancestros y a nivel universal dado que las características de la familia son similares para todas las culturas del mundo.¿Cómo se contrarresta esta problemática que afecta a las empresas familiares?-Saín: Hay que estudiar y aprender de las herramientas que puedan ayudar a la familia; es un gran círculo porque también repercute en la economía de un país el hecho que a estas pymes les esté yendo mal o estén atravesando por un momento difícil.Lea más en la edición impresa en papel
