P. Brassesco:
El último miércoles arribó a Gualeguay una de las 6 imágenes de la Virgen del Rosario de San Nicolás, que habitualmente recorren el país. La imagen santa llegó a nuestra ciudad por iniciativa del Padre Héctor Risso, y permanecerá hasta el 21 de noviembre próximo.
A continuación compartimos el testimonio del Padre Pedro Brassesco, quien se refiere a la Virgen del Rosario, evocando la historia de su aparición en San Nicolás de los Arroyos y destacando su figura. "...acerquémonos a ella para renovar nuestro amor de hijos, sentirnos acompañados por ella y escuchar su consejo maternal que nos recuerda "Hagan todo lo que Él les dice". "El pasado miércoles llegó a nuestra comunidad una imagen réplica de Ntra. Sra. del Rosario de San Nicolás -sostiene Brassesco-. María llega para mostrarnos que ella está cerca de su pueblo. Y su pueblo le responde con hermosas demostraciones de cariño y afecto. De hecho, una actitud siempre constante en la Virgen es la cercanía. Quiso estar cerca de su prima Santa Isabel cuando se enteró que estaba embarazada. Y allá fue, cruzando montañas para llegar hasta su casa y ponerse a su servicio. Estuvo cerca de su hijo Jesús en cada momento, aunque el Evangelio no siempre la mencione, pero es una de las pocas que permanece con Él al pie de la cruz, en el momento en que todos lo habían abandonado. Estuvo cerca de los apóstoles después de la muerte y resurrección de Jesús y la contemplamos junto a ellos el día de Pentecostés". "María también ha querido estar cerca de su pueblo y de la Iglesia en momentos difíciles de la historia y sus apariciones han sido un signo de esa cercanía: Guadalupe en México, Lourdes y la Medalla Milagrosa en Francia, Fátima en Portugal, Ntra. Sra. del Rosario de San Nicolás en Argentina". "Fue en setiembre de 1983, cuando la población de la ciudad bonaerense de San Nicolás de los Arroyos se conmocionó con la noticia de que en diversas casas de familias se iluminaban los rosarios, despertando el sentimiento religioso de unos y el escepticismo de otros. Mientras esto se repetía cada vez con más frecuencia, congregando al rezo del Santo Rosario a multitud de vecinos, a una mujer sencilla, Gladys Quiroga de Motta, comienza a aparecérsele la Santísima Virgen, registrándose el 25 de setiembre de 1983, como la fecha en que por primera vez experimenta este suceso maravilloso". "Según la reseña histórica publicada por la página del Santuario, comienza así el fluido e ininterrumpido dialogo donde la Virgen avala sus mensajes con citas bíblicas, cuya concordancia resultaría imposible explicar sin la intervención divina, por no contar la receptora, con la más elemental instrucción bíblica, exegética y teológica necesaria". "Los mensajes, uno o varios por día, constituyen una verdadera catequesis, lo que es la originalidad de esta manifestación mariana, cuya principal temática, al estilo de otras apariciones de la Virgen son:- La alianza entre Dios y su pueblo, la necesidad de la conversión de los pecadores.- La recomendación insistente de orar por la paz del mundo.- La conveniencia de difundir y practicar la devoción del Santo Rosario.- La importancia de hacer penitencia y predicar la Palabra de Dios, tema este último, que adquiere en labios de la Virgen un carácter de suma urgencia, las frecuentes exhortaciones a la paz, al amor al prójimo.- La necesidad de comulgar frecuentemente y orar pidiendo al Espíritu Santo". "La Virgen le dice también a la mujer que hay una imagen suya, bendecida por un Papa, es una imagen de madera de María del Rosario. En efecto, para sorpresa de los sacerdotes, su imagen con el niño en brazos estaba olvidada en el Campanario de la Iglesia Catedral desde hace muchos años. La imagen es restaurada y puesta a la veneración del pueblo de Dios. Las actas conservadas en la parroquia, dan fe de que la misma data de 100 años, época en que llega con motivo de la inauguración del templo parroquial y fue enviada desde Roma bendecida por el Papa León XIII". "Pero para estar más cerca de sus hijos María peregrina. Como lo hizo con su prima Isabel también nos viene a visitar a Gualeguay y en estos días lo estará haciendo por escuelas, capillas, el asilo de ancianos, geriátricos y otros lugares. María recorre los caminos y ella misma, en su imagen, nos presenta cinco caminos para nuestra conversión personal y para congregarnos en la Unidad. En primer lugar la Virgen nos ofrece el Rosario, donde encontramos el llamado a la oración, a la Vida Sacramental. En él está la creciente unión con Dios. Es un llamado a la oración.Nos ofrece también el Don de su Maternidad, ofreciéndose ella misma, para congregarnos como Madre en la unidad de un solo Cuerpo. Nos llama a la comunión fraterna". "Además nos ofrece a su Hijo, y en Él la Palabra y el Amor del Padre. El encuentro con el Hijo nos convierte en otros Cristos. Aquí descubrimos el valor del Sacramento de la Reconciliación". "También nos ofrece su Corazón, en el encontramos su Amor de Madre y su invitación para la Consagración de nuestra vida, este es un Camino para crecer en la Gracia y aspirar a la santidad". "Y finalmente nos muestra su gesto de caminar, allí descubrimos su pedido insistente para que la sigamos como Misionera y Estrella de la Evangelización. Es decir nos llama a la Misión, que es el anuncio de la salvación que nos trae Jesús a todos nuestros hermanos.Aprovechemos esta presencia de la imagen de la Virgen de San Nicolás en nuestra ciudad y acerquémonos a ella para renovar nuestro amor de hijos, sentirnos acompañados por ella y escuchar su consejo maternal que nos recuerda "Hagan todo lo que Él les dice", destaca el Padre Pedro Brassesco.
