145º años de la Societá Italia
“Tenemos el deber y el honor de conservar este patrimonio”
La Sociedad Italia de Socorro Mutuo y Beneficencia cumplió ayer, 12 de octubre, sus 145º Aniversario. “El Debate Pregón” se hace eco de esta conmemoración de de la Società Italia, tan cara a los sentimientos de los descendientes de italianos y de toda la comunidad. Por esta razón la Comisión Directiva hace un recorrido por las diferentes etapas de su vida y la necesidad de conservar este patrimonio tan rico, objetivo para el cual trabaja denodadamente y necesitan de la colaboración oficial y de particulares.
La Sociedad Italia de Socorro Mutuo y Beneficencia cumple l45 años este 12 de Octubre. Es con gran emoción que conmemoramos esta fecha recordando a aquellos pioneros, visionarios y generosos, que siendo inmigrantes italianos, encabezados por los hermanos Domenico y Michele Carboni, originarios de Recco tuvieron la iniciativa de fundar en 1868 esta entidad.Sus objetivos eran, principalmente, ayudar a los nuevos inmigrantes italianos que llegaban a estas tierras. Desde que se fundó como mutual brindó gran ayuda a sus compatriotas que llegaban desamparados pero a la vez con esperanzas de una vida mejor y en paz, poniendo todo su esfuerzo en lograr un bienestar merecido luego de tanto sufrimiento.La Sociedad ayudó a estos compatriotas posibilitando atención médica, derivaciones a Hospitales Italianos de Buenos Aires y Rosario, medicamentos, y pequeños créditos para iniciar sus proyectos en un ámbito de contención y de integración en esta nueva tierra.Luego de haber adquirido dos lotes de terreno y construido la sede social se comenzó en 1901 la construcción de la sala del teatro que se inauguró con dos veladas de gala que tuvieron lugar el 11 y 12 de octubre de 1902 apenas un año después de comenzada la obra. Actualmente es actualmente la sala más antigua de esta provincia, en funcionamiento. De esta forma se creó un ámbito que le permitió inmigrantes italianos minimizar el tremendo impacto de desarraigo de su tierra natal y brindó a toda la sociedad de Gualeguay el espacio en el que se ha desarrollado hasta la fecha gran parte de la actividad cultural y social de la ciudad.Construyeron también un Panteón Social en la necrópolis local, un edificio histórico y de gran valor arquitectónico, para rendir homenaje a sus seres queridos fallecidos dentro del cual hay una hermosa capilla digna de ser visitada.Según investigación de Gustavo Cichero y otros, Natale Poggi, soldado de Garibaldi, fue un comerciante fluvial del Vapor "La Estrella" y de un Café y Confitería en Gualeguay. Participó en la Sociedad Italia, ocupando cargos directivos, muy activo, y solicitó las instalaciones para conmemorar gestas italianas, falleciendo en nuestra ciudad y siendo sepultado aquí en 1885.Actualmente nuestra Sociedad cuenta con unos trescientos socios entre activos y adherentes con un módico aporte mensual y mantiene desde su inicio su patrimonio físico constituido por la Sede Social, la Sala de Teatro y el Panteón Social. En la sede se dictan clases de Idioma Italiano y clases de Teatro para niños, adolescentes y adultosDesde hace décadas este espacio es un referente no solo para los descendientes de italianos sino también para la sociedad de Gualeguay en su conjunto que recuerda bailes, veladas de gala, las obras de Pitina Olhaverry, el Encuentro Cultural de la Juventud, y las innumerables expresiones artísticas que se han dado cita en esta sala.Esto nos permite decir que se cumplieron los sueños de aquellos pioneros que querían integrarse a la comunidad y enriquecerla en la diversidad.El Teatro Italia cuenta con un registro digitalizado de datos en el cual figuran los primeros inmigrantes que llegaron a Gualeguay dese 1865 como así también el archivo histórico compuesto por documentos, planos, fotografías de suma importancia para la comunidad de descendientes de italianosComo sociedad tenemos la obligación moral de mantener este legado y lo venimos haciendo con la invalorable colaboración de la arquitecta Sara Osinaga, del escenógrafo Ricardo Mugnay, del Instituto Nacional de Teatro y de empresas locales que contribuyen a mantener y mejorar el edificio. Esta Comisión brega y trabaja desinteresadamente para obtener un subsidio Nacional o Provincial para realizar su puesta en valor ya que sin este aporte se torna casi imposible.Si aquellos inmigrantes que llegaron, con heridas abiertas, con dolores imposibles de imaginar, fueron capaces de construir en medio de un espacio casi desierto este predio, (solo hay que pensar que cuando se levantó este edificio no existía la actual construcción de la Parroquia San Antonio, cuyo actual templo se inició en 1882 y se culminó en la década del '40), y que sus objetivos eran mejorar la vida de sus compatriotas e integrarlos a la comunidad, los que lograron con creces, nosotros y las generaciones venideras tenemos el deber de conservarlo y mejorarlo para que siga siendo un sitio de encuentro y de desarrollo de actividades de diversa índole, como mensaje que el esfuerzo, la dedicación y el trabajo valen la pena.
