Últimas dos noches de los Carnavales Gualeguay 2014
El pasado lunes el Corsódromo se mostraba colmado, habiéndose agotado las ubicaciones desde horas tempranas.
El cielo se mostraba tormentoso, pero el entusiasmo del público y de las comparsas estaba intacto. Pese a una escasa llovizna, minutos antes del inicio, "K'Rumbay" hizo su paso con mucha alegría, pero la llovizna intensa y un fuerte y prolongado chaparrón hacia el final impidieron que se continuara con las otras comparsas. Por otra parte, a poco de comenzar la fiesta, se quemó un disyuntor del equipo de sonido lo que puso más a prueba el ánimo de los integrantes de la Comparsa de San Lorenzo y la adhesión del público.El espectáculo continuó el domingo, junto con el Corso Infantil, pero no se pudo presentar "Sí Sí".El clima le jugó una mala pasada a esta Edición del Carnaval, justamente este año en que todo lucía mejor. El lunes pasado, en su 8ª noche de los Carnavales 2014, el Corsódromo se mostró colmado y las comparsas en su máxima animación. Minutos antes de las 22,30 cayó una tenue llovizna que asustó un poco, pero en el horario establecido, "K'Rumbay", la Comparsa del Club San Lorenzo empezó a brillar junto a un gran despliegue de fuegos artificiales, ritmo, color, simpatía, belleza y organización. Apenas llegada al palco, la llovizna comenzó a caer en forma intensa, que no menguó a los participantes, ni al público, pero sí mojó uno de los equipos del sonido general por lo que quedaron sin música por un lapso de más de 20 minutos animados por palmas. Tras ardua tarea se recompuso en parte y se pudo continuar.El piso se presentaba sumamente resbaloso por la pintura, los sachet de pachangas que se habían distribuido en forma gratuita, la espuma y el agua de lluvia, lo que llevó a que varios integrantes resbalaran, terminaran en el suelo, pero ya en pie, siguieron el desfile. Al finalizar el show de batucada, y de la Reina, Vanesa Viviani, quien bailó con mucha gracia y despliegue, se le entregó a ésta un ramo de flores de parte del presidente del Club San Lorenzo, Sr. Carlos Romero. Y ahí sí el cielo se descolgó en una largo chaparrón que empapó todo y a todos obligando a suspender el corso. La frase de Ramiro Chevasco puso la cuota risueña a semejante mojadura: "Se me emocionó Momo".Lea más en la edición impresa en papel
