“El autorespeto produce buenos vínculos personales…”
Una mirada más compasiva hacia uno mismo enriquece los vínculos con los demás.
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“Amarse a uno mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida”-Oscar Wilde-
frase breve y luminosa, que echa luz a una verdad fundamental sobre la vida emocional. Lo
que sucede en la infancia suele dejar huellas invisibles que acompañan durante toda la vida
adulta. Un niño que aprende a reconocerse digno de cuidado y valoración suele crecer con
bases sólidas para enfrentar el mundo. Sin embargo, cuando ese reconocimiento falla, las
consecuencias no solo afectan la relación consigo mismo, sino que impactan de lleno en los
vínculos más cercanos. El auto-respeto y su influencia en la calidad de las relaciones
personales se convierten en un tema central para la salud mental, según destacados
especialistas. El auto-respeto, supera la idea de sentirse bien con uno mismo y abarca la
manera en que una persona se relaciona con sus ideales y exigencias; no se reduce a una
noción adaptativa, educativa ni meramente psicológica. Es la forma en que el yo se
relaciona con el superyó, que actúa como una voz interna crítica, puede llegar a ser tan
severo que transforma la autocrítica en una fuerza destructiva. Cuando esto sucede, en vez
de desarrollarse auto-respeto, surge el desprecio por uno mismo y una sensación de
indignidad. Esta dinámica no solo afecta la relación consigo mismo, sino que también se
refleja en las dificultades para establecer límites y sostener vínculos saludables. La carencia
suele observarse en una autocrítica constante y destructiva. La persona deja de sentirse
digna de cuidado o valoración. El exceso tampoco es saludable, se torna exaltación
defensiva, lo que dificulta los vínculos. Si uno se quiere a sí mismo puede ser querido por
otro y amar a otro; los sentimientos de culpa y auto-reproche destruyen la autoestima. Esto
es una construcción que se hace y se recrea permanentemente en relación con los demás, y
se vincula profundamente con el reconocimiento y el amor.
La verdadera autoestima incluye la capacidad de aceptar los propios límites sin caer en la
auto-denigración. La autoestima no es solo un logro individual, en realidad se sostiene en
los vínculos: La autoestima y el auto-respeto no se logran en el vacío, sino en el marco de
las relaciones.
Existen estrategias para favorecerlo y mejorar vínculos: Técnicas superficiales de
autoafirmación y/o consulta a un/a especialista. Es central identificar y cuestionar las voces
internas autocríticas de origen antiguo o de las infancias, que suelen ser crueles. El ideal no
debe ser inalcanzable y demoledor, porque ata a sensación permanente de insuficiencia. El
reconocimiento de los propios límites no debe llevar a la auto-devaluación.
QUERIDOS LECTORES: Los cuidadores de niños: madre, padre, abuela/o, tías/os,
niñeras, deben tener demostración de importancia a niñas/os, porque genera vínculos de
apego a los demás.
“Los monstruos más aterradores son los que acechan dentro de nuestras almas”
Edgard Allan Poe