La economía es política
La designación de Sergio Massa obedece, en términos estrictamente económicos, al objetivo de conseguir cuatro puntos importantes para la estabilización macroeconómica: ordenamiento fiscal, superávit comercial, fortalecimiento de reservas y desarrollo económico.
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No obstante, el fin de la designación del tigrense no se agota allí. Existe un elemento clave, en términos políticos, por el cual fue seleccionado como Ministro de Economía: asegurar la gobernabilidad del Frente de Todos.
Ante la incompetencia presidencial y el desgaste constante que sufre su figura, tanto por avatares externos como internos, la coalición oficialista urgía en la necesidad de encontrar un funcionario que se hiciera cargo de una de las áreas más importantes del gobierno, por no decir la principal de todas. Ante la renuncia exprés del ex Ministro Guzmán hace un tiempo atrás, su sucesión fue un fracaso continuo con índices macroeconómicos peores en relación a cuando él estaba en el cargo (lo cual ya era mucho). Esto generó que el descontento social y la crisis interna del oficialismo aumentaran considerablemente lo cual implicaba un enorme obstáculo para la gobernabilidad del FdT.
¿Qué es la gobernabilidad? Se refiere semánticamente a la capacidad de ser gobernable y conceptualmente a la relación que se manifiesta cuando existe un estado de equilibrio en el ejercicio del poder político derivado de la solución de demandas sociales y la capacidad de los gobiernos de atender éstas de forma eficaz, estable y legítima. Se puede considerar que existe una crisis de gobernabilidad por dos fuentes: 1) cuando los gobernantes son incapaces de llevar un gobierno legítimo y enfrentan descontento y presión social de los gobernados; y, 2) cuando existe una sobrecarga de demandas sociales. La primera deviene ilegitimidad y la segunda ineficacia en la gestión del gobierno en turno. De esta forma, cuando se habla de gobernabilidad o su contraparte se habla de fenómenos en proceso y de relaciones complejas entre gobernantes y gobernados. Es por esta razón que la Gobernabilidad sólo puede percibirse desde este punto de vista dual en el que gobierno y sociedad determinan el equilibrio en que se expresa ésta.
La crisis de gobernabilidad se ha vinculado históricamente al momento en que los gobiernos modernos han aumentado su intervención para solventar el crecimiento de demandas sociales a costa de crisis fiscales e ilegitimidad institucional ante la merma de autonomía de la participación social. Según Habermas, la ingobernabilidad se presenta cuando hay una crisis de gestión administrativa y de apoyo político de los ciudadanos a las autoridades. Es decir, el sistema administrativo no logra hacer compatibles los mecanismos de control que le exige el sistema económico y el sistema legitimatorio no logra mantener el nivel necesario de lealtad de las masas (Fuente: www.sil.gobernacion.gob.mx).
La economía es política y la elección de Massa en el ministerio de economía responde a esta cuestión: ordenar las cuentas para asegurar el gobierno hasta, al menos, las elecciones de 2023. En este punto está la búsqueda de la gobernabilidad. Con los manejos y gestiones que venía llevando adelante la coalición oficialista, era inviable su futuro al mando del país. La estabilidad gubernamental y política son fundamentales y el Presidente ya no está en condiciones de asegurarlas.
Sin lugar a dudas Massa no es, por sí mismo, la ficha clave para ordenar y hacer crecer la economía. Para esto , se necesita una organización colectiva y una gestión perfecta dentro del Gobierno Nacional. Sin particularismos ni egoísmos.
Pareciera ser que ésta es la última ficha del Frente de Todos para mantener el poder. Ya casi no tiene margen de error y el descontento social no puede seguir aumentando. Una falla más podría implicar un grave error para su futuro como coalición.
Tal cual lo expresado al inicio de esta columna, queda aguardar que el ordenamiento fiscal, el superávit comercial, el fortalecimiento de reservas y el desarrollo económico aseguren la gobernabilidad que necesita el oficialismo para no seguir ejecutando pasos en falso y no comprometer el porvenir de nuestro país.