Para compartir el Mundial 2014
Alberto Colman en el primer partido de Argentina
Hoy Alberto Colman, con gran emoción, comparte con nosotros la experiencia de haber podido asistir al primer partido de Argentina en el Mundial de Fútbol 2014 que se está desarrollando en diferentes ciudades de Brasil. En esta ocasión jugó nada menos que en el Maracaná, de Río de Janeiro, contra Bosnia, obteniendo el primer triunfo. El viaje con todo incluido fue un premio que otorgó YPF a los mejores operadores de la Argentina. ¿Lo revivimos con un relato que resulta apasionante?
"Tuve la oportunidad de presenciar el primer partido de Argentina en el Mundial Brasil 2014. Este viaje es un premio que dio YPF a los operadores que habíamos cumplimentado con los mejores puntajes las pautas que habían fijado para el año 2013. Todos los años entregan un premio especial y en esta ocasión fue para presenciar en el Maracaná el partido de Argentina con Bosnia.Nuestra zona de YPF abarca Entre Ríos y Santa Fe, con un total de 160 estaciones de servicio. Fuimos dos de Entre Ríos, cuatro de Santa Fe y en total 60 de nuestro país. Es un paquete que le venden a las empresas y abarca 2 días con todo, absolutamente todo incluido. El primer día hicimos el check in en un hotel de Puerto Madero; por la noche una cena con espectáculo y al otro día muy temprano nos trasladaron al aeropuerto. Salimos en un vuelo charter exclusivo de YPF a las 7 hs. y llegamos al aeropuerto de Galeão, en Río de Janeiro a las 10 de la mañana. Estaba todo previsto, con una amabilidad que daba gusto, tanto que ni siquiera sentimos el cansancio de tantas horas. Después de terminado el partido volvimos a Buenos Aires, al mismo hotel, hasta el día siguiente. La verdad, un verdadero premio.Del aeropuerto fuimos en bus hasta Ipanema donde estaba previsto un parador a orillas del mar y junto con nosotros se encontraban turistas de otras empresas. Estaba lleno de argentinos por todos lados, y son los que crean el clima mundialista, al menos de lo que pude ver yo.Después de unas horas en el parador, a las 2 de la tarde nos trasladaron al estadio mundialista. Desde 2 km. antes del estadio ya está todo vallado y se van cruzando controles policiales, los mismos que se hacen cuando se ingresa a un aeropuerto; muy meticulosos y pero a la vez muy ágiles.Enfrente del estadio han destinado para el estacionamiento de colectivos y una zona vip muy cómoda. Entre los 2 vip, uno verde y otro azul, hay una calle muy ancha donde han armado escenarios con excelente iluminación y sonido y allí brindan espectáculos musicales brasileros y de música de todo el mundo. En pantallas gigantes vimos el partido previo, y a las 6 de la tarde empezamos a caminar por rampas muy anchas hasta el estadio; un trayecto de unos mil metros aproximadamente hasta la entrada de los que veníamos de los vip. Hay otros accesos en la zona sur y norte. Los controles continuaban permanentes, muy rígidos y rápidos porque en poco tiempo tenían que entrar 75 mil personas. Luego nos guiaban hablando en portugués y en inglés. Me llamó mucho la atención unos chicos que se paseaban con una pantalla led colgada desde su pecho; a ellos les mostramos la entrada e inmediatamente apareció indicado la bandeja, fila, asiento. La seguridad es estricta; tienen desplegada gran cantidad de efectivos de distintas fuerzas y algunos chicos jóvenes que son voluntarios. Alrededor de la cancha hay efectivos que están de espaldas, mirando permanentemente al público. Por eso me asombra que ante tantos controles y seguridad hablen de gente que entra colada. Nunca tuvimos que esperar, ni empujar; todo muy tranquilo Es más, cuando terminó el partido, esperamos un ratito, no mucho y salimos con total rapidez y tranquilidad. Hubo algunos desmanes, hasta lógicos porque los cantos de fútbol son agresivos; cantan por Pelé, por Maradona, por Messi y los argentinos nos sentíamos locales; todo llevaba a que algo se armara, pero nada que ver con la agresión que vivimos acá. Unas 20 personas fueron detenidas, pero como hay un tribunal exclusivo para estos espectáculos, la resolución está en pocas horas. Sé que a algunos los deportaron y a otros los dejaron en libertad. Ante un pequeño incidente, enseguida están los efectivos de seguridad en el lugar y despejan. El estadio es cubierto en los sectores de las bandejas, no la cancha, así que si llueve el público n se moja y los baños que están debajo del estadio estaban, aún al final del partido, muy limpios, mucha higiene; hasta de eso quedamos asombrados.Volviendo a la entrada, cuando desembocamos en el estadio quedé impresionado por la iluminación blanca y el pasto de un verde inexplicable, maravilloso, 4 pantallas gigantes colgadas en los extremos con una definición perfecta. El sonido es muy claro y de pronto era como estar en un gran teatro o en una confitería inmensa, porque todo es muy nítido, se puede ver desde todos los ángulos y hasta uno se sorprende a veces mirando la pantalla porque atrae su claridad.Ver el partido en vivo es maravilloso ya que ahí es donde uno toma verdadera dimensión de las geniales jugadas y de la velocidad. En ese partido era como jugar de local por los colores que predominaban en las tribunas, el aliento de los argentinos, hasta que vino el primer gol de Bosnia, y ahí nos dimos cuenta que la otra mitad eran brasileros. De las 75 mil personas, el 60% éramos argentinos y el 40% la mayor parte brasileros. Realmente es impresionante la cantidad de argentinos que han viajado y que van a los partidos a pesar de los costos tan altos de las entradas. Emociona todo, el himno coreado, los cánticos, los jugadores, el partido en sí, ¡una maravilla! Ver la jugada, la velocidad como una saeta, el gol de Messi y la ovación fue extraordinario. Desde la ubicación en que estábamos pudimos disfrutar muy bien los pases, la gambeta, el gol. Distinguíamos perfectamente.Otra cosa que me asombró fue como entran los fotógrafos, minutos antes que los jugadores. Desde 2 extremos va caminado todos pegaditos, tomados de una soga como los chicos de Jardín. Cuando los jugadores se ubican, recién le sacan la soga y pueden ir a tomar las fotos. Al terminar el 1er. tiempo salen unas 20 personas con escardillos y pisones para arreglar, emparejar el campo de juego. Hasta el más mínimo detalle está cuidado y hace que todo sea un verdadero show.La verdad que viví con gran emoción este viaje, este premio, este partido y todo lo que lo que rodeó la rica experiencia."
