Carolina Recalde: ¡Julio en Londres!
En esta edición les brindamos la segunda entrega del viaje que realizó Carolina Recalde a Londres, en el mes de julio, junto con un importante contingente de profesoras y alumnos avanzados de Inglés, la mayoría de Gualeguay, como también de otras ciudades de Entre Ríos y de La Plata. El objetivo, perfeccionar el idioma en clases avanzadas y en el contacto cotidiano con los ciudadanos ingleses. También se hicieron tiempo para conocer y disfrutar del paisaje, arquitectura, museos, palacios de lugares emblemáticos de la capital de Inglaterra y puntos cercanos.
"Uno de los últimos palacios visitados fue La Torre de Londres que ha servido como armería, Real Casa de la Moneda y Casa de las Joyas de la Corona del Reino Unido entre otras cosas. La colección de monedas y la muestra de animales que los antiguos reyes solían tener es una de las cosas que más me impresiono; no podía creer que tenían tigres, elefantes, jirafas y demás animales excéntricos, todos viviendo en el mismo lugar, solo por el hecho de tener mascotas y exhibirlos como trofeos.Al visitar la ciudad de Oxford, famosa por sus universidades, visitamos el Christ Church College. También visitamos la ciudad de Cambridge y Wimbledon donde fuimos a ver el partido de Juan Martín Del Potro contra Djokovic, la cual fue la semifinal más larga del torneo. Fue emocionante haber tenido la oportunidad de estar ahí justo ese día. Varios chicos del grupo son fanáticos del tenis y para ellos ya ese día se podían volver contentísimos a Argentina.Otras de las atracciones de Londres que visitamos fue la Plaza de Trafalgar, el London Eye, The Regent´s Park, que es uno de los parques reales de Londres, y el Covent Garden que es uno de los barrios más famosos.Recorrimos las dos iglesias más famosas que son La Abadía de Westminster la cual es el lugar tradicional para las coronaciones, entierros de los monarcas y, además, es en donde todas las personas pertenecientes a la casa real se casan como recientemente Kate y William, a excepción de Lady Di que se casó en La Catedral de San Pablo (Saint Pauls Cathedral). Esta última también la visitamos, para mi gusto es mucho más bella que la Abadía de Westminster; en mi opinión la Abadía parece un cementerio, ya que todos los reyes son coronados, casados y enterrados ahí, desde la primera coronación en el año 1066. No sólo eso, sino que también la construcción, las pinturas el arte de la Catedral son increíbles, no podes dejar de verla y admirar su belleza. En la catedral subimos ¡530 escalones!!! Nos quedamos casi sin aire para llegar a la cima donde tenés una vista panorámica increíblemente bella de la ciudad.Otra de las atracciones turísticas a la que fuimos es el Museo Británico. Realmente asombroso, pero tenés que ir un día que no haga mucho calor y con mucho tiempo, porque recorrerlo íntegramente lleva varios días. Cuando nosotros fuimos hacía un calor inaguantable, sin aire acondicionado, ni ventilador; prácticamente era como estar en un sauna. A pesar de todo vale la pena visitarlo.La mejor parte del viaje para mí fue conocer los estudios Warner Bros, donde se filmó la saga de Harry Potter. Yo no podía salir de mi asombro al descubrir que todo era verdad, todo lo que yo había visto en las películas por más de diez años lo habían construido, desde lo más insignificante, hasta todos los animales raros, diarios, chimeneas, puertas, en fin todo, pero todo fue hecho. El que más me llamo la atención fue Buckbeak que es un ave grande que aparece en la quinta película, no sólo porque estaba construido como un robot con maquinaria y artefactos modernos permitiendo que parezca real, sino que lo habían revestido con plumas reales en colores blanco y gris, ¡colocadas a mano!!! Eso me hizo dar cuenta que fueron todos unos profesionales, cuidaron hasta el último detalle para hacer la película. Sin duda recomiendo ir para el que quiera y sea fanático, porque como dijo su autora ahí adentro parece que estuvieras dentro de la magia de la película.Durante la segunda semana en Londres, yo tuve que dar una clase a mis compañeros del aula, porque nuestra profesora quería ver como aplicábamos todo lo que ella nos había enseñado. Estaba muy nerviosa, pero Julia, nuestra profesora, me dijo que estaba muy contenta con la clase que había dado. Al terminar nuestro curso y antes de irnos a París, rendimos un examen y nos dieron dos diplomas a cada uno por el curso que habíamos hecho.La última noche en Londres más que feliz salimos a bailar a un pub que estaba en la esquina de la residencia; estuvo muy bueno. Lo pase hermoso; la verdad, no alcanzan las palabras. ¡Todo lo que conocí y aprendí! Una experiencia inolvidable."
