Cristina Dunat, Roteiro en Brasil
Hace un par de meses, nuestra amiga Cristina Dunat, viajera incansable y amante de incursionar, descubrir y valorar lugares que no son tan visitados por el turismo masivo, estuvo realizando junto a un nutrido grupo el llamado “Roteiro” (itinerario, recorrido) en Brasil. Acerca de esta rica experiencia nos comenta en esta nota.
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Roteiro Brasil"Cuando decido hacer este viaje a Brasil me llevan a tomar esta decisión, los lugares que íbamos a tocar. He viajado innumerables veces a este país vecino que tanto me gusta, pero nunca había visitado los lugares que se me presentaban ahora a mi alcance para recorrer.Me atrajeron especialmente Brasilia, la Capital Administrativa del país inaugurada en 1960, construida y diseñada por Oscar Neumeyer, arquitecto innovador si los hay para le época y que aún hoy siguen sorprendiendo sus diseños de hace ya tantos años.También despertaron mi curiosidad las ciudades portuguesas de Ouro Preto y Mariana, que fueron construidas allá por los finales del siglo XVII y siguen intocadas, intactas como entonces, con sus calles de piedra bola y su arquitectura tan típica de Portugal.¡Y qué decir de San Salvador de Bahía, con su peleurinho o barrio antiguo! Sus casas de brillantes colores, sus calles de piedra bola, y su recuerdo permanente hacia Jorge Amado, famoso escritor brasileño que vivió en ese barrio, escribió entre tantas obras la inolvidable Doña Flor y sus Dos Maridos ambientada justamente ahí. Y en cuya Iglesia se filmaron escenas de la película homónima.Una vez llegada al vecino país me encuentro con la realidad, que supera lo que había imaginado. Recorrer las callecitas quebradas del Peleurinho de San Salvador de Bahía por ejemplo, es una sensación maravillosa y rara. Es como trasladarse en el tiempo a épocas pasadas. Acá debo aclarar que peleurinho en realidad es el nombre que se le daba al lugar donde se ataban los esclavos para castigarlos. Y con el tiempo el nombre fue quedando para el barrio en el cual se encontraba este lugar de castigo. La población negra es muy numerosa y convive con los descendientes de los indígenas, que también tienen su lugar de venta de sus artesanías en San Salvador de Bahía.Y por supuesto no puedo dejar de hablar de sus playas, ¡maravillosas!!!!!! con esa temperatura templada del mar que tanto caracteriza a Brasil. Con el colorido de sus construcciones. Con las exhibiciones de capoeira, danza que practican muy bien los jóvenes.Pero quiero detenerme en Ouro Preto, que significa oro negro, pero que no se refiere al petróleo, que no lo hay, sino que el oro que se extraía en la zona estaba mezclado con tierra y había que lavarlo para extraer las pepitas.Todas las construcciones de la ciudad son históricas. Sus templos. Iglesias muchísimas. Oficinas públicas. Todo mantiene el estilo del siglo XVII en el que fundada la ciudad.Muy cerca de allí, apenas a 20 kms. se encuentra Mariana, una ciudad más pequeña pero con el mismo estilo de Ouro Preto y que lleva ese nombre en honor a la reina María Ana de Austria y que fuera Reina consorte de España.Otro lugar que despertó mi curiosidad fue Chapada Diamantina. En sus orígenes fue una mina de diamantes, que fue explotada por muchos años y que en la actualidad es un lugar místico, adonde van grupos de meditación porque se dice que tiene una energía muy especial. Cuenta con lagos subterráneos y una formación muy típica, tipo meseta y queda a escasos 200 kms. de San Salvador de Bahía.Quiero aclarar que para recorrer todos estos lugares viajamos aproximadamente 5.000 kilómetros por tierra, única forma de conocer a fondo un país.Esto es apenas un paneo, una reseña de un viaje atípico a Brasil. Ya que generalmente, y a mí me ha pasado, uno visita sus playas, sin conocer estos lugares maravillosos que también conforman este país."
