Cristina Dunat, su maravilloso viaje por Turquía (2ª parte)
Hoy compartimos la segunda entrega del viaje a Turquía que realizó nuestra amiga Cristina Dunat. Ya recorrimos y disfrutamos con ella de las bellezas de Estambul, mezquitas, palacios, el Gran Bazar, la navegación por el Bósforo, Capadocia, la ciudad formada por las rocas volcánicas. ¡Y seguimos viaje, ahora Pamukkale y mucho más!
"No me voy a detener en Capadocia, estando tan cerca de Pamukkale, también llamada la montaña de algodón. Es una montaña blanca de cal, de donde brotan aguas termales que van cayendo en piletones formados también en la montaña. Y el efecto que produce el fondo blanco de esos piletones llenos de aguas termales, le da al agua un inigualable color celeste lechoso. En uno de estos recorridos nos toca alojarnos en un hotel que está a orillas del Mar Egeo y que a su vez tiene 3 piletas gigantes dentro de un parque del mismo hotel. Tenemos la suerte de irnos a recorrer la playa del Egeo, caminar descalzos por su arena y sumergirnos en su mar y esperar el atardecer, en donde las sombras se alargan, a orillas de este mar tantas veces soñado e impensado conocerlo algún día.¡Y qué decir de Effeso! Effeso, la última ciudad antes de pasar a Grecia, tiene las ruinas mejor mantenidas de Turquía. Se conserva toda la ciudad originaria, con sus puertas, su teatro, su biblioteca. Esta merece un párrafo aparte porque es de varios pisos e íntegramente construida en mármol. Bellísima. Con decir que el día que visitamos las ruinas se encontraba la Biblioteca toda adornada con mesas vestidas de blanco porque se realizaba una convención y fiesta en la misma.Pero Effeso no se destaca sólo por sus ruinas tan bien mantenidas y tan maravillosamente construidas, sino por ser la ciudad en donde vivió sus últimos años la Virgen María, acompañada por el discípulo Juan, al cual Jesús desde la Cruz le dijo: "Madre, acá tienes a tu hijo. Hijo, acá tienes a tu madre."En esta casa, hoy restaurada porque en origen era sólo una cueva, es impresionante lo que se siente cuando una la visita. Por supuesto está siempre llena de visitantes y tiene un muro muy largo, donde se prenden los papelitos con los pedidos hechos a nuestra madre. Esto es impresionante. Muy cerca se encuentra el pozo de agua que alimentaba a la casa.También se encuentra escrita la explicación de cómo se puede llegar a descubrir esta casa. Una hermana Catherina, de origen alemán, tiene en un sueño la visión de que la Virgen la visita y le dice que cruzando el mar en un lugar muy cercano y al lado de un pozo de agua, se encuentra la casa donde ella vivió sus últimos años. Es así que este hecho convoca a numerosas personas, religiosos, arqueólogos y demás y comienzan a buscar. Lleva esto muchos años y cuando ya desesperaban de encontrarla, descubren el pozo de agua. Siguen excavando y muy próximo a éste aparece esta casa muy primitiva que hoy, restaurada, es la que visitan peregrinos de todo el mundo.Pasando a temas más cotidianos, también visitamos muy cerca de ahí una fábrica de ropa de cuero. Turquía es muy famosa por la producción de cueros únicos, de oveja, y que venden incluso a Italia. Todos los artículos de cuero que se venden en Italia son con cueros turcos. Tocar estos cueros es como tocar el raso y los diseños de las camperas, sacos, polleras, pantalones, son realmente únicos.Visitamos también las fábricas de alfombras en Esmirna. Están las artesanales, que tienen millones de nudos. Mayor es la cantidad de nudos, mejor es la calidad de la alfombra. Aunque también tienen las alfombras que no son artesanales pero que son también muy lindas. Y llega el momento en que tenemos que embarcar en el crucero que nos llevará a visitar varias de las islas griegas con sus tesoros de paisajes y de historia. Y de allí a Atenas, a visitar los inicios de la civilización. Pero eso queda para otro día.
