Cristina Plazaola de Tonetti: ¡Viaje al casamiento de Leo!
Conversamos con Cristina Plazaola, mamá de Leo Tonetti quien nos ha deleitado en las ediciones anteriores con los comentarios de su casamiento con Sofía en Suecia. Cristina nos relata todo con mucha emoción, es como que un sueño imposible se hizo realidad porque no creía posible viajar tan lejos, pero sus hijos lo hicieron posible. Ella y su esposo disfrutaron de momentos inolvidables en la lejana Suecia junto a sus tres hijos, sobrino y amigos de Leo y familiares de Sofía.
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Hace 5 años que Leo está a Suecia porque en Buenos Aires conoció a Sofía en Buenos Aires y decidió marcharse; nosotros en el primer momento pensábamos que era por un tiempo, pero se fue quedando. Al año siguiente vino con ella a pasar las vacaciones; yo los veía muy entusiasmados. Ella se fue, y él se quedó por un tiempo haciendo los trámites. Llegó a Suecia, buscó otro trabajo y se puso a estudiar. En el año 2015 nos dijo que se quería casar; lo escuchamos, pero no teníamos ilusiones de acompañarlo porque las posibilidades no nos ayudaban. El verano de este año vino sólo y ya confirmó su casamiento y su deseo de que fuéramos; algo muy difícil.Al día siguiente nos llevó temprano para tramitar los pasaportes. Para mí todo seguía siendo un sueño, pero en abril nos avisó que teníamos el vuelo para el 2 de agosto, también nos mandó las fotos de los pasajes. Igualmente temía que pasara algo y no pudiéramos viajar, pero llegó el momento, nos envió hasta el dinero que uno tiene que llevar para entrar a un país extranjero. Preparamos todo, guardando las precauciones de no llevar demasiado peso. Salimos para Ezeiza en un remis a las 5 de la mañana y el vuelo era a las 3 de la tarde; bien del campo, no sea que lo perdiéramos. En San Pablo hicimos trasbordo y desde ahí viajamos con mi hijo Diego y la novia que viven en Gualeguaychú. Bajamos en Milán donde nos esperaba Nicolás, el segundo de nuestros hijos que vive en Brescia. Nicolás y la novia nos tenían preparadas excursiones a Venecia, a Cinque Terre y a Roma, al Vaticano, por supuesto, ¡una maravilla! Íbamos solos porque los chicos trabajaron hasta 3 días antes del casamiento.Luego nos fuimos para Suecia donde nos esperaba Leo quien nos llevó a la casaquinta donde se iba a realizar la boda, todo de los padres de Sofía, un lugar hermoso, muy pintoresco. La boda fue el 12 de agosto y después nos fuimos a Uppsala, donde vive Leo y Sofía.Suecia tiene una forma de vida totalmente distinta a la nuestra, ellos no son tan expresivos, pero los padres de Sofía son muy buena gente, encantadores.Las fiestas de casamiento son muy distintas a las nuestras, por ejemplo no se baila, pero Leo le cambió todo. Estuvieron 4 meses aprendiendo a bailar tango y Sofía ahora quiere bailar todos los ritmos. La ceremonia fue a las 4 de la tarde y se tiene que terminar temprano; Leo, tan simpático logró que nos dejaran un poco más. El cotillón que encargó acá, lo llevamos nosotros y los suecos estaban encantados. Elisa, mi hermana me ayudó a comprarlo y la hija de ella le hizo los gorros de Argentina y de Boca.Para la fiesta eligen un amigo de cada uno a los que llaman master y son los que organizan los distintos momentos, como por ejemplo los amigos cuentan anécdotas de los novios. Me piden que hable y con la emoción me salió decirles: "Es como es un sueño estar acá; cuando te fuiste a vivir a Buenos Aires te pedí que no te pusieras de novio allá porque casi 300 km. es lejos y ¡mire donde estamos ahora!" Todos se reían mucho. Pero estoy muy contenta porque la familia de Sofía es amorosa, es poco todo lo que pueda decir de ellos. Otra de las diversiones de la fiesta es que las chicas besan todas al novio, mientras la novia desaparece; luego se va el novio y corren los varones a besar a la novia. Por otra parte Leo tiene muchos amigos latinos que conoció en los cursos de sueco que realizó durante 2 años, así que entre todos prepararon la música y se bailó, más cuando apareció el cotillón.Y de lo de la Luna de Miel de Dulce de Leche surgió porque a Leo le encanta y extraña el dulce de leche; cuando viene se lleva varios potes. Yo no le llevé porque me advertían que era demasiado peso, que me lo iban a quitar, que no se podía, por lo que preferí llevarle varios paquetes de yerba, y se quedó esperando el dulce. Además él me había preguntado dónde queríamos viajar con ellos y yo, por decir un lugar le sugerí París; ¡listo! A París fuimos todos y nos encontramos en la Torre Eiffel para pasar una tarde y parte de la noche en un lugar de ensueño, después de algunos desencuentros que resultaron muy graciosos al final. Estuvimos 4 días en París, conocimos muchos lugares hermosos; con mi esposo caminábamos todo el día.Luego nos fuimos los cuatro a Italia, en tren 8 hs., desde París a Brescia, donde vive Nicolás quien había alquilado una casita en una zona de playas muy bonitas. Estuvimos 3 días, volvimos a Brescia, luego a Milán para regresar a la Argentina.Un viaje maravilloso, algo que nunca había soñado y fue posible gracias a nuestros hijos. Fue hermoso encontrarnos todos tanto en Italia, como en Suecia, como en París; conocer a la familia de Sofía y saber que Leo está muy bien y feliz.
