Gualeyos por el Mundo
Gloria Bresan, su vida en España
Hace unos meses nos visitó Gloria Bresán, quien está residiendo en el sur de España desde hace 12 años. Hoy les entregamos parte de la larga charla que mantuvimos en la que nos habla del paisaje, la forma de vida, el turismo, y, por supuesto, del trabajo.
"Desde que me fui a España, en el año 2003, estoy viviendo en Málaga. Cuando llegué era de noche y sentí que era mi lugar. Una amiga me había hablado de los pueblos blancos, del clima, del mar, de la montaña, y es realmente así como me lo pintó. Fui a Cádiz y finalmente me establecí en Sotogrande que tiene un puerto muy importante. Allí vive gente de mucho dinero, entre ellos argentinos que tienen unas mansiones imponentes. Me fui para trabajar como técnica, ya que me dijeron que me homologaban el título de Maestro Mayor de Obra, pero ese trámite demoró 5 años, o sea en el 2008 cuando ya no había obras porque España entre en una crisis total.Hay cantidad de casas terminadas y sin vender porque no hay banco que dé créditos si no se tiene altos ingresos. Hoy los bancos de España, que hicieron tantos desastres, son inmobiliarias que tienen casas para vender, para alquilar. Sigue siendo una zona espléndida; es la famosa Costa del Sol.Vivo en un grupo de 26 viviendas, con vista al Mar Mediterráneo. Todo el año hay una temperatura muy agradable, incluso en invierno en que al mediodía se llega a los 20° y a la noche, unos 6°. Prácticamente no uso ropa abrigada, ando de pantalón corto casi todo el año, y como mucho me pongo una campera y basta.He trabajado solamente en dos empresas de construcción, en una de ellas continúo instalando el gas, ya que allá aún andamos con garrafas o cilindros. También trabajé en una empresa cuya sede central estaba en Madrid y ahí también estaba mi pareja, Rubén Bernardini, quien hace un año que falleció. Recuerdo el nombre de la dueña de la empresa, Cristina Fernández Longorio, y no me olvido porque la asocio con la presidenta argentina. También he trabajado en la compra venta de propiedades o autos, corredor de comercio como se le llama allá, en la que siempre hay una comisión de por medio, aunque sea de un amigo; es como una ley tácita aunque venga de un conocido. Además he trabajado en hotelería y en "restauración" que así se llama el oficio de atender en restaurantes.En la Costa del Sol todo el año hay turismo, por lo tanto muchos hoteles y restaurantes. Es impresionante lo que mueve el turismo; se alquila por temporada, por meses, quincenas, semanas. Vienen ingleses, holandeses, belgas, entre tantos países, sobre todo los que no tienen un clima cálido. Ahí se vive del turismo. Para ir a un comedor hay que hacer reserva porque la gente desde el desayuno a la cena lo hace afuera; nadie trabaja las ollas en su casa. Creo que soy de las pocas excepciones, ya que vivo con una amiga argentina, así que tomamos mate y elaboramos nuestros platos. Hace 12 años que estoy y jamás perdí mis costumbres, como tampoco pude incorporar el léxico y el acento castizo. La gente se asombra y los que no me conocen piensan que hace poco que estoy allá, ya que dicen que hablo castellano argentino.Otra de las cosas que hacía, pero dejé por cuestiones de horario, era vender en un "mercadillo" donde llevaba productos argentinos: mate, bombillas, cintos de cuero. La gente me pedía y tenía asegurada la venta. A eso lo dejé para gente que está necesitando sostenerse, pero siempre tengo algo tradicional por me piden para un regalito.Tengo pasaporte europeo, pero debido a que trabajo mucho no he podido salir de España aún, no me he hecho tiempo; quizá dentro de un tiempo no muy lejano. Ya tengo 59 años, he trabajado toda mi vida, pero en España tengo que esperar hasta los 65 para jubilarme. Me gustaría venir más a la Argentina, y por más tiempo, ya que no me alcanzan los días que estoy para disfrutar de mis nietos, visitar a mis amigos y parientes. Cuando estoy en Gualeguay, cada mandado me lleva varias horas porque me encuentro con tanta gente conocida de toda la vida con la que me pongo a conversar. Me gustaría venir en noviembre y quedarme hasta marzo; volver a España y hacer la temporada alta en el restaurante. Es un proyecto que espero pueda concretar.En este momento estoy trabajando en la administración de un restaurante. Los dueños se dedicaban al negocio inmobiliario; cuando éste decayó me ofrecieron el cargo en el restaurante y allí trabajo 12 horas por día, con los domingos libres, día en que después de ordenar la casa y la ropa, disfruto lo más que puedo. Hay enormidad de pueblos cercanos para conocer, y en la medida de lo posible voy. Lógico que a lugares más lejanos u otros países me resulta difícil; tengo con qué y cómo, pero me falta tiempo y en vacaciones, me vengo a la Argentina.
