Graciela Juárez, su viaje a Rusia
Graciela Juárez, gualeya quien vive desde muy joven en La Plata, nos entrega maravillosas vivencias del viaje que realizó el presente año, entre otros lugares, a Rusia y a Mongolia. En esta entrega visitamos junto a ella el Museo- Panorama Borodino, de Moscú.
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Borodino en MoscúEn el mes de julio estuve nuevamente en Rusia. Visité lugares que ya conocía, pero hoy quiero hacer referencia al Museo-Panorama Borodino (se pronuncia Borodinó) adonde no había ido.Es el único museo en Moscú, dedicado a su Primera guerra Patria en 1812. El actual edificio fue construido en 1962 con motivo del 150° aniversario de la batalla del mismo nombre, en la que lucharon las fuerzas francesas de Napoleón, contra las fuerzas rusas comandadas por el general Mijail Kutúzov. En este Museo encontramos expuestos: pinturas, grabados, esculturas, retratos, libros antiguos, armas, uniformes militares y objetos de la época, como en todo museo convencional. Pero luego, subiendo por una escalera de desarrollo levemente espiralado, llegamos a una plataforma circular, elevada a la altura de un primer piso, con una baranda a su alrededor.Aquí quedamos impactados por todo cuanto teníamos ante nosotros. Una pintura sobre lienzo de 115 m de largo por 15 m de alto y que, ella sola, pesa cerca de 4 toneladas, dispuesta en forma cilíndrica, a nuestro alrededor. Representa la batalla librada (en la que no hubo vencedores ni vencidos). Su autor, Franz Roubaud, ruso de origen francés, realizó esta obra para el primer edificio, en 1912, en ocasión del centenario de los acontecimientos. Este lienzo, que se ubica a 16 metros de la baranda, se complementa con maquetas, ubicadas sobre el suelo, de todo cuanto va quedando de la pequeña aldea durante la batalla. Es un ensamble perfecto que no permite definir las uniones entre lienzo y piso.¡Estamos viviendo una realidad!!! Los efectos sonoros reproducen fragmentos de la Obertura "1812" de Tchaikovsky, cuya composición magistral nos remite a ese momento de su historia. La iluminación, impecable, sin artefactos lumínicos a la vista y que parece fluir del aire, completa la escena, creando la ilusión a quien observa, de estar inmerso en la situación. En efecto, diría que es una escenografía en la que el observador no está distante, sino que se integra a ella caminando alrededor de toda la baranda, y desde esa interioridad vive los momentos representados.Esta forma de exponer la pintura como expresión estética nace a fines del siglo XVIII, y adquiere su mayor apogeo en el XIX, con obras de menor envergadura a esta que visitamos, en distintos países europeos. Se las denomina "diorama" (ver de día) o también "ciclorama" y tienen un desarrollo que completa los 360°. Actualmente Borodino es la más importante. Hay otra menor en Canadá.Si van a Moscú, no dejen de visitar esta obra monumental, en la que convergen varias facetas del arte. Será una experiencia de contemplación diferente, maravillosa, única.
