Graciela Juárez: Viaje a Egipto y navegación por el Nilo (2ª entrega)
Continuamos viajando por Egipto acompañados por Graciela Juárez, gualeya, amiga de nuestra Hoja, que reside en La Plata. Hoy nos ofrece detalles de algunos de los monumentos que tuvo oportunidad de visitar de los cuales, junto con el grupo que integraba, adquirió conocimientos previos sobre ellos.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/196/0000196311.jpg)
Recordemos que navegaron durante siete días por el río Nilo en una "dahabiya", embarcación a vela con capacidad para dieciséis pasajeros. En total son siete embarcaciones de este tipo y todas tienen nombre de mujer."Por lo general, cuando planeamos un viaje, en simultáneo, realizamos una búsqueda previa de información, referida al destino elegido, y de allí suelen surgir datos que nos llegan a asombrar. Y este es un caso.Alberto Rex González, argentino, nacido en Pergamino, provincia de Buenos Aires, tuvo el honor de ser uno de los grandes científicos, llamados para colaborar en el rescate de esas obras monumentales.-El Gran Templo de Ramsés II, es el monumento más impresionante de la región de Nubia. Su gran fachada está presidida por cuatro colosos sedentes, que tienen una altura de 20 metros, esculpidos directamente en la roca. Sería extenso intentar una descripción de este monumento. Sí, es interesante acotar que la segunda estatua se derrumbó tres veces después de ser trasladada y ubicada. Este hecho no estuvo relacionado con cálculos físico-matemáticos o de materiales. Optaron por dejarla así, fracturada a la altura del torso.-El Templo de Hathor se encuentra a pocos metros del Gran Templo de Ramsés II. Fue Ramsés II quien le dedicara a su primera esposa real, Nefertary, y a la diosa Hathor, este Templo. Su trazado es más sencillo, pero muestra también su grandiosidad.Alberto Rex González (1.918-2012), médico, arqueólogo y antropólogo argentino, formó parte del equipo de científicos del mundo que hicieron posible el traslado y conservación de estos grandes monumentos de la Historia.Como toda experiencia, ésta nos ha modificado, al incorporar nuevas emociones, nuevas vivencias. Nos quedarán en nuestra interioridad, aromas, movimientos, sonidos, que emergen desde sus ancestros como el signo que los identifica: eslabón de esa cultura.Graciela Emilia Juárez - 15/8/2018.-
