Horacio Cantero, amalgama de emociones que le dejó su visita
Desde fines de noviembre, Horacio Cantero estuvo en Gualeguay. Reside en Granada, España, desde hace varios años y vino a visitar a su familia, pasó la Navidad y regresó. Durante ese tiempo fue un poco difícil conversar con él, ya que entre el bullicio preparatorio de las fiestas de fin de año y su constante ir de una familiar a otro, de un grupo de amigos a otro, se complicó el encontrar un espacio para la nota. Por esta razón la prometió para cuando estuviera de regreso en España. Y así fue. Comparte con nosotros la visión de la Argentina que encontró y emociona el recuerdo de amigos que ya no están, como el reencuentro con otros que siempre lleva junto a su corazón. Les entrego esta emotiva nota de Horacio Cantero.
"El pasado 28 de diciembre estuve regresando a España tras pasar un mes de vacaciones en Gualeguay. Además de atesorar en mi mente y en mi alma los recuerdos de las vivencias compartidas en familia y con amigos, traje en mi "haber vivencial" los sinsabores propios de un país de contrastes y un mar de contradicciones como es la Argentina. La inmensa alegría de sentirse en casa con el trato cálido de nuestra gente confrontaba con una ola de saqueos a distintos comercios en diversos puntos de la geografía nacional teniendo como caldo de cultivo una huelga policial sin precedentes. No pretendo hacer de este espacio que gentilmente me invita a compartir la estimada profesora Graciela Saavedra un comentario político, pero confieso que me costaba articular en mi pensamiento, entre otras cosas, los festejos por los 30 años de democracia con una exultante y bailarina presidenta de la República con el dolor de familias que ese mismo día habían perdido a sus seres queridos. Estos dos hechos podrían haberse dado en distintos países y no llamaría la atención, sin embargo ocurrieron en nuestra convulsionada Argentina y eso desafía a cualquier tipo de inteligencia y razonamiento.Volviendo a la "patria chica" encontré a la ciudad como siempre, con ese destaque pueblerino que la caracteriza, sumida en la siesta calurosa habitual del calor veraniego. Gualeguay me refleja recuerdos en muchos lugares de su geografía, no sé si por los genes de la memoria o porque parte del alma de uno se queda respirando cuna, pero cada vez que regreso a recorrerla me siento absolutamente seguro, en paz y esa sensación no es comprensible de graficar, de describir, sólo se siente y se vive en quienes hemos tenido que emigrar alguna vez, al menos a mí me pasa.Hay cosas buenas a tener en cuenta como la preservación de los espacios públicos y algunas otras realizaciones que se han concretado; vi a la ciudad más limpia también y eso es muy bueno. Además aproveché parte de mi tiempo para ir a visitar a la gente de mi querido Club "El Progreso" con quienes compartí una noche fantástica con amigos y muchos recuerdos, además de alegrarme enormemente al presenciar los adelantos que ha habido en la entidad gracias a la muy buena gestión de la Comisión Directiva y los apoyos que se han conseguido.Lea más en la edición impresa en papel
