Horacio Cantero, entre el aquí y el allá
Horacio Cantero, quien reside en Granada, España, desde hace varios años, vino a visitar a su familia, pasó la Navidad y regresó. Fue difícil encontrar el momento para una nota porque su tiempo estaba repartido entre sus afectos más cercanos y este Gualeguay que resulta inolvidable. Por esa razón, después de su regreso, nos escribió dejando deslizar sentimientos que se entrelazan entre el aquí y el allá.
Hoy editamos la segunda parte, que nos hizo llegar ayer, porque en España, además de un frío muy intenso, le tocó vivir momentos tristes.Todo esto no mengua una nota simpática, con curiosidades y algunos comentarios acerca de la vida hoy en la península.El domingo pasado en lo familiar he sido partícipe de una triste noticia, el fallecimiento de mi suegra Rosalía Almario. Ella llevaba veinte días ingresada en el Hospital de Ronda luchando contra una neumonía persistente que a sus 74 años no le permitió seguir viviendo. Una verdadera pena ya que en los más de tres años de relación que tuve con ella conocí a una persona muy luchadora y que en muchas ocasiones disfrutaba del relato de sus vivencias en los tiempos de su niñez y juventud con un escenario de la España pobre y hambrienta tras el quiebre social de la guerra civil. Indudablemente que ella y sus contemporáneos compartieron épocas muy duras y anécdotas que rayaban prácticamente la supervivencia humana.En estos días de inicio de febrero las temperaturas son muy frías. Particularmente en Granada, el clima es además de frío, es muy ventoso por la cercanía de la urbe con la Sierra que la circunda y que, entre otras cosas, es uno de los principales atractivos turísticos de la provincia y de España toda, la majestuosa Sierra Nevada.Andalucía sigue siendo una de las comunidades autónomas elegidas por excelencia en lo que respecta a las rutas turísticas con un paisaje que pasa desde la costa mediterránea y la fuerte vegetación de los parques naturales, al terreno montañoso y exuberante de las Sierras. Además los andaluces pueden presumir de poseer muy buenos platos típicos de la región como el flamenquín cordobés, las famosas rutas de tapas de Granada, los sabrosos "pescaitos" malagueños y así podríamos seguir detallando platos tradicionales de esta buena tierra como los cocidos regionales (lo más parecido a nuestro puchero). En definitiva los andaluces son gente de muy buen comer y, ¡cómo no!, de muy buen beber también, teniendo en cuenta los buenos vinos que producen los viñedos de Al-Andaluz.Otro de los atractivos para visitar el sur de España es la misma gente; los andaluces son de trato amistoso y hablar campechano. Así se demuestra cuando los habitantes de otras autonomías españolas se regocijan escuchándolos hablar porque tienen la particularidad de recortar las palabras al pronunciar frases, de manera que cuando para el común español madrileño o de las otras regiones la frase es "no pasa nada de nada...", para el andaluz será "no pasa na e ná...", el término "la espalda" se dirá por estas latitudes "la esparda"; "haz el favor...", se pronuncia "al favó...", y así podríamos seguir indefinidamente pronunciando en "andalú". La calidez de esta gente es una huella particular que los distingue así como el flamenco y las sevillanas que llevan dentro y por el que, como ellos mismos se su auto definen, "en Andalucía tenemos arte....", y eso es verdad.Lea más en la edición impresa en papel
