Ivan Belloto, desde la Antártida
En “Gualeyos por el Mundo” no nos privamos de nada ya que ahora viajamos a una base en la Antártida, distante 5.000 km., de la mano de Ivan Belloto, un joven científico, Bioingeniero egresado de la UNER, de apenas 27 años, que comparte con nosotros su rica experiencia desde el momento mismo en que se presentó esta posibilidad.
Mi nombre es Iván Belloto y soy un gualeyo que estoy viviendo y trabajando como científico en la Base Belgrano II perteneciente a la Antártida Argentina, esta base es la más austral que tenemos los argentinos y la segunda del mundo en cercanía al polo sur ya que estamos a 1200 km del polo. De Gualeguay está a más de 5000 km. Somos un grupo de 19 personas que pasaremos un año en la Base Belgrano II, de los cuales tres somos científicos, Cristian Lopez, Joaquín Cury y yo, que trabajamos en el laboratorio, dos de fuerza aérea encargados de la meteorología y el resto es de ejército encargados del mantenimiento de las instalaciones.A comienzos de abril del año pasado se abrió la convocatoria para poder formar partes de los 10 científicos que trabajarían en las distintas bases antárticas que posee nuestro país. De ese grupo, 2 son las personas que van a la base Marambio, 2 a la base Carlini, 1 a la base Orcada, 2 a la besa San Martín y los 3 restantes a la base Belgrano II que es donde estoy yo ahora. Estás, junto con Esperanza, son las bases argentina permanentes es decir que poseen personal durante todo el año.Como primera medida de selección, los postulantes debimos rendir un examen escrito de informática y otro de electrónica, y para poder ser pre-aceptados tuvimos que aprobar al menos uno de los dos exámenes. En ese momento fuimos 30 los que nos presentamos y 16 los que pasamos ese primer filtro. Luego a esto, nos convocaron para realizarnos estudios médicos y psicológicos que fueron los decisivos para la selección de los 10 que integramos el personal antártico.La Dirección Nacional Antártica (DNA) es la que está encargada de la selección del personal y de brindar la capacitación necesaria. Es por esto que durante los meses de noviembre y diciembre las actividades se focalizaron en esas tareas. Tuvimos cursos sobre interpretación de ionogramas, que son gráficas que nos brindan información del estado de las distintas capas que conforman la ionósfera; también nos capacitaron sobre las normas medioambientales que son reguladas por el tratado antártico, el cual está conformado por todos los países con presencia en Antártida. Otro de los cursos fue de geomagnetismo (campo magnético terrestre) y estuvo a cargo de un profesor de la Universidad de La Plata.El día 8 de enero llegamos a Ushuaia donde estuvimos 6 días trabajando en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de esa ciudad. Allí instalamos un equipo que realiza medidas de la concentración de ozono, óxido de nitrógeno, óxido de cloro y otros gases que componen la atmósfera. También nos ocupamos de un equipo que hace medidas de la concentración de ozono que hay en la superficie terrestre. Por último y con la supervisión del jefe del SMN, Ing. Manuel Cupeiro, realizamos un ozonosondeo que consiste en lanzar un globo inflado con helio de 1.5 metros de diámetro y mediante una sonda adosada al él medidos la variación de ozono, temperatura, presión que existe a distintas alturas.El 14 de enero llegó a Ushuaia la gente de ejército y fuerza aérea que componen nuestra dotación, para tomar el avión que nos trajo a Antártida, aterrizó en un campamento llamado Glaciar Unión que pertenece a Chile y que es el punto intermedio entre Ushuaia y Base Belgrano II. Allí estuvimos 2 días debido a que el mal tiempo no permitía volar hasta nuestro destino final. El 16 de enero nos embarcamos en otro avión de menor porte que el anterior que nos trajo finalmente a nuestra base donde pasaremos todo un año.En cuanto a la base donde estamos te puedo comentar que es la más austral que presenta nuestro país ya que ese encuentra a 1200 km del polo sur y la segunda teniendo en cuanta las de todos los países. (continuará)
