Juan Benedetti en Okinawa, “La cuna del Karate”
Hoy nos vamos muy lejos, a Okinawa, Japón, de la mano de Juan Benedetti, kinesiólogo, profesor de Educación Física y karateca. ¡Un sueño cumplido para Juan ya que participó allí de la “Fiesta de la soga o tsunahiki”! Compartamos con él esta experiencia en cuanto al viaje, las costumbres, la disciplina y las ricas enseñanzas que recogió en ese lugar.
"La escuela de karate a la cual pertenezco, recibió el año pasado la visita de nuestro sensei Ryuta Arakaki (33), el cual nos invitó a visitar Okinawa, no sólo para practicar karate, sino también para participar de la fiesta tradicional de la soga que se realiza una vez al año en el mes de octubre.Luego de mucho trabajar, viajé junto a tres compañeros más, por primera vez hacia Okinawa, para nosotros "La cuna del Karate". Luego de unas 30 hs de viaje y 4 escalas en diferentes aeropuertos, nos esperaba Naha, la capital de Okinawa. Arribamos cerca de las 23 hs, del 5 de octubre; nos quedamos hasta el 28 del mismo mes. Sentir la sensación de pisar suelo Okinawense (cuna del karate), mirar alrededor, mirar la gente caminando, sentir el clima, fue vivir una realidad que sólo conocía a través de relatos y fotos. Desde el aeropuerto tomamos un monorriel y luego caminamos hacia la casa de la familia Arakaki quienes nos estaban esperando.Practicamos karate todos los días doble turno, luego nos íbamos a caminar por la ciudad, lugar extremadamente limpio, donde en todos lados nos encontrábamos con gente amable y gentil. Caminar por la ciudad significaba caminar con la misma seguridad y naturalidad que lo hacíamos dentro de la casa en la que vivimos esos días.A la noche nos invitaban a cenar nuestros compañeros de prácticas (japoneses) junto a Ryuta. Al llegar al restaurant sabíamos lo que teníamos que hacer, quitarnos las zapatillas y disfrutar con los anfitriones de la gran hospitalidad para con nosotros. La comida es excelente, variada, saludable y sabrosa; no me quiero olvidar de la cerveza Orión y el awamori, bebida alcohólica nativa y única de Okinawa, cuya forma de beberlos es mezclarlo con agua y hielo.Visitamos el Castillo de Shuri, fue el primer palacio del reino de Ryukyu. En 1945, durante la batalla de Okinawa, fue casi completamente destruido quedando sólo algunas paredes en pie apenas a ras del suelo. En 1992, fue reconstruido en el sitio original, utilizando información de fotografías, relatos históricos y la memoria.El 19 de octubre participamos en la calle central de Naha; Kokusaidori, del festival más grande de todo el archipiélago nipón, fiesta de la soga o tsunahiki. Con una soga de 186 metros de longitud, 40 toneladas de peso y casi 2 metros de diámetro, tendida la noche anterior en kukusaidori, se comenzó el festival con vestimentas típicas tradicionales del archipiélago. Trescientas mil personas de pie a ambos lados de la soga, para simbolizar la batalla entre el poblado del norte y del sur, comenzaron a traccionar de un extremo y del otro de la soga. La competencia duró 30 minutos, quien lograra mover el nudo central, unido por un palo de 360 kg, ganaba la competencia. La verdad es que la soga con el peso que tiene, durante los 30 minutos de competencia, sólo se movió un metro, suficiente para que ganara el equipo contrario al nuestro.Podría concluir diciendo que lo que nos dejó Okinawa y la amabilidad de su pueblo fue..., pero considero que la palabra exacta es lo que nos "enseñó" el pueblo Okinawense fue mucho más de lo que esperábamos y no sólo aprendimos, sino que nos dimos cuenta de lo mucho que nos falta aprender y crecer, no solamente como personas, sino también como sociedad.Por último, mando un saludo a quienes fueron mis compañeros de viaje y durante la estadía en Okinawa se convirtieron en mis amigos, Marucero Chavez, Chuki, Guille Pedemonte. Mi agradecimiento a la familia Arakaki, Miss Arakaki, Mika, Ryuta y Masato. Compañeros y amigos de Práctica, Satoshi, Miyamoto y Oshiro San.Y agrego algo más para todo los que se sientan interesados en esta disciplina: nuestra escuelita de karate funciona en J. J. Parachú 130, martes y jueves a partir de las 19 hs.
