Juan Pablo Duvillard: “Gualeguay - Cartagena de Indias en auto”
Continuamos el viaje rumbo a Cartagena de Indias con Juan Pablo Duvillard y Darío Villarruel. Recordemos que estábamos en Arica, Chile, cerca de la frontera con Perú. ¿Seguimos con ellos? ¡Por supuesto porque es imperdible este viaje!
Juan Pablo nos relata: "Iniciamos el cruce a Perú. Nos esperaba un largo desafío ya que la frontera tiene 3.000 km., por suerte de buenos caminos casi siempre sobre el mar. El primer día nos quedamos dormir en Camana, al 2° día pasamos por Nazca y vimos las famosas líneas de Nazca y llegamos cerca de Lima. Ya al otro día fuimos a visitar el barrio de Miraflores, luego al centro, a la Plaza de Armas, pero no nos quedamos a dormir ahí; decidimos seguir hasta Piura, pero antes de llegar dormimos ya que estábamos cansados porque habíamos hecho muchos km.Acá intercalo partes del relato de Darío Villarruel acerca del paso por Tacna (Perú): "Tacna es una ciudad con bastantes características coloniales. La anécdota del día fue que al ver los más que atractivos uniformes de quienes dirigían el tránsito, en este caso una dama, Juan Pablo me pidió la cámara y cuando se la di ya estaba el semáforo en verde. Juan Pablo sacó la foto con el auto en marcha lo que molestó a 3 policías que estaban en la esquina ya lo que consideraron una maniobra peligrosa, por lo que algunos segundos después el más joven salió a perseguirnos y nos alcanzó a varias cuadras. Después de pedir la documentación, hacer preguntas y dar explicaciones de lo que nos había llamado la atención, el muchacho nos permitió seguir, sin entender mucho lo que había pasado."Sigue Juan Pablo: Pasamos por Trujillo, una ciudad muy importante, donde están las ruinas de la ciudadela de Chan Chan que son anteriores a Cuzco y Machu Pichu, muy interesantes. Nos quedamos una noche en Piura que es una ciudad fantástica con un gran movimiento comercial y un tránsito muy complicado y está lleno de motitos, inmensa cantidad, desde el norte de Perú, hasta Cartagena. Hay motos taxi, de 3 ruedas y atrás tienen 2 asientos con una capota para 2 o 3 pasajeros."Acota Darío Villarruel: "Llegamos al atardecer a Piura luego de un viaje que se hizo demasiado largo ya que cruzamos pueblitos interminables que se extienden a lo largo de la carretera. El tránsito era realmente caótico, sobre todo por las motos taxi para el traslado de pasajeros o de las cosas más inverosímiles......Llegando a Piura nos paró un policía nuevito que nos pidió hasta el último papel del auto, incluido el seguro extranjero que por suerte lo teníamos pago. Este policía contrastó con la cortesía extrema de los anteriores que nos habían dado la mano, nos habían deseado buen viaje y hasta uno llegó a ofrecernos compañía femenina."Continúa Juan Pablo: "De Piura nos fuimos a Cabo Blanco, por el que tenía mucho interés en conocer ya que allí iba Hemingway a pescar y parte de la película "El viejo y el mar" se filmó en ese lugar. También ahí está el record mundial de pesca del merlín, pez espada, que lo pescó un americano en el año 1954; es todavía record mundial y pesó 752 kg. Cabo Blanco es famoso por Ernest Hemingway, por el petróleo, y por la pesca. Desde Cabo Blanco, y hasta Salinas, en Ecuador, se juntan dos corrientes, una fría y una cálida. Por la cálida vienen los pequeños peces y por la fría, los grandes que se alimentan con los más chicos El lugar más conocido de la zona se llama Mancora, que tiene mucho turismo, puerto pesquero y ahí nos quedamos una noche a dormir.Al día siguiente ya cruzamos a Ecuador y nos quedamos en Guayaquil, una ciudad muy importante, a orillas del río Guayas, que tiene un caudal y correntada muy importante; me hace acordar al Paraná. Cuando sube la marea, es tan fuerte su poder que el río cambia de rumbo; en lugar de correr hacia el mar, lo hace en sentido contrario.De Guayaquil, al igual que de Lima, me llamó mucho la atención la recuperación de los monumentos históricos, los edificios emblemáticos los tienen impecables. Lo mismo ocurre en Colombia. Estos países recuperan y cuidan su patrimonio histórico, arquitectónico, cultura.Una cosa que me llamó la atención de Ecuador es que los domingos nadie puede tomar alcohol porque el lunes hay que ir a trabajar y es también una forma de evitar accidentes en las rutas. No venden en ningún lado y la gente lo acepta y lo respeta. Otra cosa que me llamó la atención de Guayaquil es que a la tardecita vienen unos camiones chiquitos con hidrolavadora, lavan y desinfectan toda la ciudad y queda tan limpio que da para acostarse a dormir en cualquier vereda. Sobre el río Guayas hay un malecón inmenso que es el paseo obligado de todos los pobladores y visitantes durante los fines de semana. En ese lugar se hacen espectáculos, hay negocios, restaurantes. Ese malecón termina en la ciudad vieja de Guayaquil, en una gran escalera de 410 peldaños. Esa es la parte más alta de la ciudad y en esa escalera hay bares, comedores, todo para pasar una linda noche. ¡Muy pintoresco! ¡Y nos largamos a subir!, pero cuando íbamos por el escalón 110 abandonamos y nos ubicamos en un restaurante.Después nos fuimos con intención de quedarnos en Salinas, una ciudad parecida a Punta del Este, pero no había lugar en los hoteles así que seguimos hasta Montañita, un lugar a donde van muchos los jóvenes ecuatorianos a practicar surf. Me hizo acordar a lo que era El Bolsón hace unos cuantos años atrás. El próximo destino era Manta, el principal puerto ecuatoriano."(continuará)
