Gualeyos por el Mundo
Mabel Kayayan, su vida en Fresno, Estados Unidos (2ª entrega)
Hoy entregamos la segunda parte de las vivencias de Mabel Kayayan, gualeya que vive en Fresno, Estados Unidos desde hace 40 años y con quien estuvimos conversando largamente durante la visita que realizó a familiares y amigos de Gualeguay. Agradecemos mucho a Mabel por habernos recibido y mostrar con sinceridad los sinsabores y alegrías de su vida en el exterior. Recordemos que en la primera entrega Mabel nos hablaba de la profunda tristeza del desprendimiento de su país y de sus afectos, y ese volver a la vida a partir de la fe y del amor de sus hijos.
Mabel Kayayan Sheklian: "-Con la ayuda de Dios y de la gente de la iglesia empecé a recuperarme y a tratar de devolver el milagro de la vida llevando el ministerio a la cárcel, a estar cerca de los niños, a ayudar a los inmigrantes mexicanos acercándoles lo que ellos necesitaban para poder sobrevivir. Comencé a trabajar en una casa de ropa, de accesorios, me daban promociones. En principio fue un contrato por 6 semanas, pero como los clientes estaban encantados con mi forma de tratarlos, los dueños me ofrecieron quedarme y con un ascenso, con promociones muy interesantes en las que tenía que asesorar sobre vestuario. Mi trato cordial y con mucho cariño gustaba, yo me sentía bien, lo que era más importante que el dinero de mi sueldo. Me quedé 11 años en esa compañía, avisé que me iba con 2 meses de anticipación. Pese a que insistían en que me quedara, consideré que era un tiempo ya cumplido. Aparte estaba trabajando en una escuela donde entré como ayudante de maestra y luego me designaron a educación especial por mi forma a todos con afecto. Más adelante el director de la escuela me pidió que cumpliera tiempo completo porque yo siempre me quedaba más allá del horario que tenía asignado. En el año ´96 me dieron la oportunidad de venir a la Argentina, después de mucho tiempo y mis compañeros cubrieron mis clases. Es así que pude estar con mi mamá ese año y en el año ´98 por última vez. Estaba viviendo en Pilar con mi hermano Juancito y falleció en el año 2000. Éramos 9 hermanos y en este momento quedamos 6, a los cuales y a sus familias vengo a visitarlos.Volviendo a mi esposo, él era fabricante de zapatos cuando vivía en Valentín Alsina, Buenos Aires. Se fue de la Argentina sólo con 8 dólares y su tío de Fresno le prestó para poner un negocio; una fábrica era imposible, así que se dedicó al arreglo de zapatos. Ofrecía su oficio en oficinas, comercios, fábricas y se hizo de clientes, a tal punto que en 8 meses le devolvió el dinero al tío. En esa actividad estaba cuando murió; siempre decía que iba a morir en su trabajo y así fue. Su local estaba ubicado, desde mediados del ´80, en un shopping en la parte céntrica de Fresno. Allí estaba trabajando en diciembre pasado cuando ocurrió un asalto en un local vecino; él iba entrando para llevarle un café a la señora de ese negocio y los asaltantes lo atropellaron; de ese golpe no se recuperó. La muerte lo llevó así, de una forma muy injusta. Ya estaba muy delicado de salud desde hacía unos años, lo cual lo había envejecido mucho, pero no quería dejar de trabajar. Así que como él había dicho, murió en su oficio.Yo continúo trabajando en la escuela; si Dios quiere el año que viene me jubilo. Mis dos hijos varones se hicieron cargo del negocio de su padre, así que no quieren que siga trabajando y que me dedique a descansar, a visitar a mi familia, a que disfrute un poco. Me costó despegar ahora porque la muerte de mi esposo ocurrió hace pocos meses, pero ellos insistieron. Es así que estoy en Argentina visitando a mi familia y a mis amigos y luego regresaré junto a mis hijos y a mi nieta que vive en Texas, que son lo más hermoso que tengo.Amo a mi país y no me gusta cuando mis compatriotas hablan mal de él allá. Agradezco a Estados Unidos, a la gente de Fresno, todo lo que nos han brindado y acompañado en momentos muy difíciles, el cariño con que nos abrazan, pero a mi país lo sigo amando.Mi recuerdo cariñoso para mis compañeros de escuela en esta ciudad, Pacha Mac Dougall, Soledad Gotusso, Roberto Salatino, Susana Burlando, una de las hermanas Vénere, Marta Ramos, entre otros. Estoy tratando de visitarlos, pero el tiempo vuela para alcanzar a estar con todos mis seres queridos de la Argentina."
