María Elena Ipoutcha desde Estados Unidos
María Elena Ipoutcha, quien reside Baltimore, en Estados Unidos, junto a su hermosa familia, continúa compartiendo no sólo hermosas imágenes navideñas, sino también tradiciones que unen mucho a la familia en un juego de fantasía e ilusiones de chicos y grandes.
"El Elf en la repisa""Haciendo mi recorrida diaria de las Fiestas me di cuenta que nunca les conté la tradición más linda y dulce para los niños que es la llegada de "El Elf en la Repisa" todos los años en la noche de Acción de Gracias, y que se queda hasta la Nochebuena. El Elf es un muñeco que puede ser hombre o mujer que llega por la noche para asegurarse que los niños se porten bien hasta Navidad así el Papa Noel les trae los regalos. Hace como cuatro años, nosotros recibimos a Sofía, ya que cada uno tiene su propio nombre, Es una tradición intensa para los padres por el trabajo que nos lleva para la alegría de nuestros hijos. Comparto con ustedes la historia (mi versión de nuestra travesía y algunas fotos de nuestro Elf con mi hija Pia) Pienso que les va a gustar la historia.La historia de SofíaA través de los años nuevas tradiciones se incorporan y se adaptan a nuestra vida cotidiana. Una de ellas es para los pequeños. La dulce y maravillosa llegada en la noche del Día de Acción de Gracia de "The Elf on the Shelf", (El ayudante del Papa Noel en el estante). Estos ayudantes del Papa Noel, dulces y traviesos llegan a las casas para asegurarse que los niños pequeños se porten bien, hagan la tarea, ayuden en la casa y, por sobre todo se vayan a dormir antes de la media noche. ¡Ningún niño quiere estar en la lista negra de Papá Noel! Para nuestra gran sorpresa, una noche nuestra Sofía apareció, muy alegre con su vestidito, sombrero y botitas rojas y sus medias a rayas verdes y blancas. No había dudas que Papa Noel la había mandado del Polo Norte, como dice Pía para asegurarse "que sus hermanos se porten bien". Con algarabía, gozo y suspiros empezó nuestra travesía en el camino a Navidad. Como Sofía nos es el típico Elf vestido de rojo, después de mucha suspicacia y resquemor de la más pequeña de nuestras hijas, Pía, fue adoptada. Sofía, como todo Elf, es muy traviesa y le gusta esconderse por toda la casa. Y así empieza la travesía de las mañanas, la búsqueda de Sofía, quien nunca se queda en el mismo lugar, a veces en la cocina, otras en el baño, en los dormitorios de los hermanos, si no se han portado bien , en el arbolito, entre los regalos, y cuando no, ¡adentro de la heladera!Nuestra Sofía es muy peculiar, a diferencia de otro Elf nos escribe cartitas cuando nosotros le escribimos y le hacemos preguntas y muchas veces hasta algunos dulces le dejamos, que por lo visto le encantan ya que sólo los papeles nos deja. Nos cuenta sobre el Polo Norte y cuando nos atrevemos también le pedimos por los regalos de Papá Noel, a lo mejor ella nos ayuda e intercede por nosotros. Hay ciertas cosas que tenemos que cuidar como, por ejemplo, a Sofía no se la puede tocar y cuidadito que nadie de la familia se quede despierto mas tarde de la media noche por que esa noche Sofía no se mueve de lugar y hay que buscar al responsable de tremenda fechoría. Con algunas excepciones como el año pasado, entre tanta nieve y tanto frío la pobre Sofía tiritaba y entre la abuela y la mamá le hicieron un tapadito. A veces Sofía se cae de los lugares en que apareció y hay que ser muy ingenioso para poder levantarla sin que la toquemos, así intentamos diferentes formas y sugerencias, pero después de muchos intentos de levantarla tratando de no tocarla con los palitos chinos... finalmente la paciencia se termina, la tocamos y levantamos ¡que alegría! Con un abrazo la volvemos a colocar en su lugar acompañada de una carta de explicación por que la hemos tocado. Sofía, como todo Elf, se va para la noche de Navidad ya que ¡su trabajo ha terminado! Se va con Papá Noel, pero después de mucho llanto, muchas cartas y ruegos, nuestra Sofía, con un pase especial del Papá Noel, se queda hasta la noche de los Reyes Magos ya que son los últimos en pasar y los únicos que la pueden llevar de regreso al Polo Norte. Y así se pasa la estadía de Sofía a quien con congoja le decimos adiós y hasta el otro año con emoción miramos.
