Para compartir bellas experiencias
Mariano Beresiartu, de La Habana a un zambullón en Playa Girón.
Seguimos disfrutando con Mariano Beresiartu del viaje soñado a México y Cuba que compartió con su hermana Florencia. Ambos aman viajar, conocer diferentes lugares llenos de historia y distintas costumbres, y ¡no perderse experiencias maravillosas! Recuerdan que primero estuvieron en México DF, luego Cuba, en particular La Habana donde quedo prendado de la ciudad vieja, y ahora, en el mismo país… ¡al mar!!!!! Nos vamos hacia Playa Girón. ¡Gracias, Mariano por compartir estos lugares únicos con nuestros lectores!!!!!!!!
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"El arribo al aeropuerto de La Habana había sido muy fuerte, por la demora de un vuelo proveniente de África y el intenso calor húmedo. También había sido intenso dar los primeros pasos con el sonido incesante de La Habana Vieja. Imágenes que llenaban nuestras retinas rápidamente, ya que la curiosidad era muy grande por los sonidos de gente nueva, de una nueva cultura, del mismo idioma, pero que sonaba a canción escucharlos, charlar o llamarse desde la vereda a los balcones.Fueron unos días increíbles los de La Habana, pero había que seguir el rumbo hacia Playa Girón, en donde nos esperaba una nueva casa de familia y una playa increíble, según habíamos investigado antes de viajar. Los comentarios de los cubanos y otros turistas eran todos distintos unos de otros acerca de este lugar, pero también algo que nos seguía llamando la atención, por más que intentaran decirnos que no valía la pena la Playa, es que allí, en 1961, se había llevado a cabo un intento de ocupación por parte de cubanos exiliados luego de la Revolución finalizada en 1957.Llegó el día, nos levantamos temprano, Maltica (dueña de casa) nos había preparado el desayuno, esta vez le pedimos que sea liviano, y que sí o sí llevaríamos los dos termos con agua caliente para disfrutar del camino con unos mates. Partimos en taxi a Playa Girón, en la playa que, según cuenta la historia Fidel Castro, el mismo lidero una batalla que duró 66 horas contra tropas cubanas financiadas y entrenadas por Estados Unidos allá por el 61.Cada kilómetro recorrido era un deleite para los ojos. Desde el interior de un gran Oldsmobile Super 88 podíamos disfrutar cada lugar que pasábamos por el camino. La comodidad del auto por su gran tamaño era perfecta para tomar mates, hacer fotos e ir relajados escuchando unos covers remixados, la mayoría con una "onda" muy caribeña.Luego de 2 horas y media de viaje, y haber atravesado en el último tramo parte de la Ciénaga de Zapata, dentro de la Provincia de Matanza, llegamos a Girón. Verdaderamente eso era un paraíso, el mar totalmente celeste, muy poquitas casas, una tranquilidad que se podía ver y sentir desde el auto; fue asombroso llegar a ese lugar.Arribamos a la casa de Duniel "El Barbero", quien nos estaba esperando, y nuevamente, al igual que la casa de Maltica en La Habana, esta fue muy confortable, muy limpia y cocinaban desayunos y comidas deliciosas. Al rato de haber llegado, subimos a las bicis que nos prestó Duniel y partimos a la playa, que al encontrarla no dijimos nada por un rato, ya que nos encontramos con una belleza magnífica de una gran simpleza.Playa Girón tiene tres lugares bien definidos y uno de ellos es excelente para la práctica de snorkel y buce hacia allí nos dirigimos al día siguiente por la mañana. Habíamos llevado desde Argentina las patas de rana y el equipo completo para poder disfrutar de lugares como este, ya que lo habíamos investigado previamente. Duniel nos pasó el dato preciso de qué lugar visitar, y allí fuimos.Flor hacía muchos años que no podía sumergirse por una operación, y yo, desde años tenía patas de rana y jamás ninguno de los dos habíamos podido estar en un lugar así, con el equipamiento para poder disfrutar, tomando todos los recaudos. Fue extraordinario poder ver la sonrisa en mi hermana al estar nadando junto a los peces. En esa parte de la Isla el mar tiene muy poca corriente y eso genera una marea muy mansa. Al tener un fondo rocoso se puede ver hasta muy profundo sin problemas, teniendo la posibilidad de nadar con peces muy cerca de uno y observarlos perfectamente. La práctica de snorkel es cien por ciento recomendable para cualquier persona, ya que es muy sencilla su acción y la satisfacción que se logra es muy bella."
