Reviviendo viajes inolvidables del 2014
Néstor y Olguita en USA
Nuestro viaje a USA: New York- Washington Néstor Larreteguy y Olguita All viajaron a Estados Unidos como un festejo especial de cumpleaños. Con la chispa que caracteriza a Néstor nos comenta la estadía en Nueva York y en Washington. En esta edición tomamos fragmentos de la primera y segunda entrega y revivimos esos días, esos lugares emblemáticos para el mundo. ¡Gracias, Néstor y Olguita!!!!!!!!!!
New York...Durante el tiempo que duró nuestra estadía caminamos sin descanso y dejamos "delgadísima" de tanto uso a nuestra muy útil Metrocard. Fuimos a ver la Estatua de la Libertad, ubicada en una isla desde donde se divisa Manhattan tan impactante y monstruosa como es. Subimos al Empire State Building, mítico ícono desde nuestra niñez y escenario de tantos films, en un ascensor velocísimo, que "cuenta" los pisos de a diez y que nos depositó en el mirador del piso 86 en casi "un suspiro". Desde allí se tiene una vista grandiosa de la isla y del Central Park. Visitamos el MOMA (Museo de Arte Moderno), una estructura de seis pisos que alberga innumerables obras de artistas contemporáneos de todo el mundo, donde pudimos admirar, entre otras, el retrato de Marilyn Monroe y la imagen de una lata de sopa Campbell, ambas de Andy Warhol, famoso artista pop. Subimos al Rockefeller Center, al piso 65, para ver otro sector de la ciudad y tener, paradójicamente, una vista inigualable del Empire State. En la plaza que está debajo, un mediodía soleado, almorzamos un pollo agridulce con arroz, ¡tan rico como picante!!! Nos confundimos con la multitud de Times Square, centro neurálgico de NYC, donde jamás nadie duerme y donde los carteles luminosos son enormes y apabullantes. Caminamos la 5ta. Avenida (imposible comprar allí) y también "la 34", mucho más accesible a nuestros bolsillos. Nos metimos en algunos shoppings y caímos rendidos a los precios de Camdam Street, donde se pueden comprar marcas muy famosas y muy baratas (falsas, ¡por supuesto!!!). Recorrimos Central Park, verdadero pulmón de la ciudad, de mañana y cerca de muchos deportistas y vimos, allí, el monumento a John Lennon. Estuvimos en la Zero Zone, donde tuvo lugar el emplazamiento de las Torres Gemelas, no sin sentir el peso del recuerdo de aquel 11 de septiembre, a mi juicio una trágica y dolorosa rémora, para la certidumbre capitalista, de lo que fue la caída del Muro de Berlín para el comunismo soviético (otra tragedia)...Washington...Washington, la capital política de USA, se encuentra a unos 400 km de Nueva York. Hacia allá fuimos, temprano una mañana, en un ómnibus de lo más "sui generis" que se parecía a aquellos que, en las películas, transportan convictos a las penitenciarías, con un guía de habla hispana para un pasaje compuesto, en su mayoría, por latinoamericanos y también españoles...Luego de cruzar el río Potomac llegamos a Washington DC, cerca del mediodía, para visitar, en principio, el "Museo del Aire y el Espacio", lugar que aloja réplicas de aviones y naves espaciales de toda la historia aeroespacial estadounidense. Particularmente interesante es ver el avión de los hermanos Wright, pioneros de la aviación; el de Amelia Earhart, que intentó cruzar sola el océano Pacífico, pero desapareció en el viaje; objetos simbólicos relacionados con el Apollo XI y su capitán, Neil Armstrong, el primero en pisar la Luna. La capital de EEUU es una ciudad de edificios bajos, parecidos entre sí, lo que le confiere cierto aspecto monótono. Es de una vida casi exclusivamente gubernamental y la mayoría de quienes trabajan allí viven, en realidad, en Virginia, Estado con que limita.Luego nos dirigimos al Monumento a los Caídos en la Guerra de Vietnam, donde se puede leer, a modo de reflexión (?), que "la libertad no es gratis" (Freedomisnot free). Tratándose de los norteamericanos, tan acostumbrados a interferir en la soberanía de otros países, uno no sabe a qué se refiere el mensaje... Continuamos hasta el cementerio de Arlington, lugar de sepultura de veteranos de guerra y donde descansan los restos del Presidente John F. Kennedy, de su esposa Jackie y de sus hermanos Robert y Edward. El próximo destino fue la Casa Blanca, la casa de gobierno estadounidense, en cuya vereda de enfrente hay instalada una carpa donde una española reclama, desde hace más de treinta años, por la devolución de su hija, que le fuera arrebatada, según ella, por la justicia yanqui, (obvio que la hija está más que grande ya). Más adelante visitamos el Capitolio, que viene a ser como nuestro Congreso, donde diputados y senadores hacen su trabajo legislativo. Finalmente le llegó el turno al Pentágono, edificio de esa forma geométrica, sede del Departamento de Defensa norteamericano y que, por cierto, está en el Estado de Virginia. El Pentágono fue objeto de uno de los múltiples atentados del 11 de septiembre de 2001 donde murieron más de ciento ochenta personas. De hecho se distingue, claramente, el lugar donde impactó el avión secuestrado.Antes de las cinco de la tarde el guía apuraba con el regreso a NYC insistiendo que, si necesitábamos (por el día tan caluroso), compráramos agua cuanto antes pues, a esa hora en esa ciudad, casi no iba a haber nada abierto. Yo no podía creer semejante cosa; ¡a pleno día!!! Pues era cierto, y la explicación dada consistía en que como Washington es una ciudad de muy alta criminalidad; a las diecisiete "todo el mundo" cierra. Lo comprobamos inmediatamente, durante el recorrido de salida (con enfático cuidado, tratando de eludir los barrios periféricos) TODOS los comercios estaban cerrados y tras muy gruesas rejas. Caramba, pensé, ¡no todo lo que brilla es oro!!!Llegamos a Nueva York pasadas las veintidós, "fusilados" después de dieciséis horas de circular sin descanso, pero fascinados por haber conocido tantos lugares que habían estado presentes en nosotros desde mucho tiempo atrás.
