Nora Cosso y “Juana” Saldaña: Año Nuevo en Pinheira y Guarda do Embau
Hace mucho tiempo que escuchamos a Nora y Juana hablar de los pueblitos de Brasil donde ellos pasan sus vacaciones, de sus costumbres y del placer que sienten por esos lugares y su gente. El 25 de Diciembre partieron junto a familiares y amigos para recibir el 2015 en Guarda do Embau. Acerca de esta hermosa experiencia nos habla Nora.
"A "Juana" y a mí nos gusta mucho Brasil, y estar cerca del mar. Cuando elegimos lugares para vacacionar entramos a Google Earth y viajamos tecnológicamente buscando playas donde no haya edificios, que se vean tranquilas. Es así que hace ya varios años encontramos Prai de Pinheira que es un pueblito de pescadores, vecino a Guarda do Embau que tiene las mismas características; no está permitido hacer edificaciones altas ya que todo está dentro de un parte estadual (nacional). Descubrimos que hay un bar que se llama "Bar del Valle de la Utopía" al que solamente se llega caminando, cruzando un morro, o en bote. El bar es muy chiquito, rudimentario, de un hombre que tiene dinero, pero su vida pasa por ese lugar muy humilde y maravilloso, muy particular, diría único, y un paisaje soñado a su alrededor.Esos lugares para nosotros son mágicos. Hemos estado en diferentes estaciones del año. En esta época hay bastante turismo, un turismo que busca la tranquilidad. Como ya hace mucho que vamos a esos lugares, nos hemos hecho de amigos que han venido a visitarnos a Gualeguay, les ha encantado nuestra ciudad y su gente y es así que nos encontramos varias veces al año disfrutando. Hemos estado en marzo, a mitad de año, en primavera y cada estación tiene su belleza particular allí. Después de marzo, el pueblo es casi exclusivo de la gente del lugar.Hay una característica que hace a la tranquilidad en toda época y es que a las 2 de la mañana cierra todo porque la gente se levanta muy temprano para salir a trabajar. Si hay mucho bochinche en una casa o en la calle, enseguida va la policía. Ellos tratan de mantener el ritmo típico, tranquilo y en cierta forma ponerle un freno a las empresas turísticas que terminan haciendo las ciudades más ruidosas. Tengamos en cuenta que es pueblo de pescadores, está dentro de una reserva en que no se puede tocar, ni cambiar nada. Es un lugar muy seguro, todo está cerca. A poco de llegar el vecindario ya comienza a saludar y se crea una relación muy linda.Es la primera vez que vamos para una fiesta de fin de año. Siempre nos invitan, pero preferimos pasarlo con nuestras familias. Es sí que estuvimos acá en Nochebuena y el 25 de Diciembre a la mañana salimos con la idea de pasar fin de año allá. Nos quedamos hasta el 10 de enero. Con nosotros fueron dos sobrinas, Valentina Elizalde y Daiana Padilla, y nuestro amigo Facundo Cichero, y en otro auto Guillermo Benedetti y Rodrigo Palthengui. Si bien conocíamos y hemos disfrutado en otros años de Guarda do Embau, en distintas estaciones, por lo tanto diferentes experiencias, en esta oportunidad fue especial, ya que recibimos el año 2015 allá, con ceremonias muy lindas junto a toda la gente del pueblo y visitantes. El año se despide y se recibe el nuevo en la playa; las familias se reúnen ahí llevando para brindar. En ese momento estábamos en Praia de Pinheira donde viven nuestras amigas, y que está muy cerquita de Guarda do Embau, así que al estar todos, en un momento se junta un pueblo con otro. Ya cerca de la medianoche, la gente comienza a caminar hacia la playa; cada uno lleva la bebida, copas, uvas. Se llena y hay un intercambio muy cálido. Entre todos se hace el conteo de 10 a 0 hasta que entra el año; luego fuegos artificiales, todos nos saludábamos. Para nosotros fue emocionante. Creo que es una de las fiestas de Año Nuevo más linda que hemos pasado; por momentos la emoción me hizo lagrimear.Una de las tradiciones es comer las uvas: cada uno debe comer siete uvas, pero de a una. Se come una uva, se entra al mar, se salta una ola, se pide un deseo, se come la siguiente uva y así hasta terminarlas. También se ofrenda a Yemanjá, diosa del mar para ellos, tirando ofrendas y flores a las aguas; se agradece por el año que se fue y se piden deseos para el nuevo.Como toda la zona es una gran bahía, se ven los fuegos artificiales de los otros pueblitos vecinos, lo que constituye un espectáculo fantástico. Terminadas las ceremonias se sigue la reunión en la playa, cada uno lleva música, se canta y baila hasta que amanece.La verdad es que lo que vivimos en ese lugar, y en especial en este viaje, constituye una experiencia hermosa, única, inolvidable.
