Norma Barragán desde Italia
Norma Barragán se fue con sus hijos a Ravenna, Italia, hace 13 años. Tiene 5 hijos, de los cuales 3 viven en Europa. Después de varios años se marchó a Imola para estar más cerca de una de sus hijas. En esta nota nos comenta del paisaje, las costumbres, su gente, su trabajo y lo que extraña de Gualeguay.
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"En octubre hizo 13 años que me vine con mi familia, entre ellas una prima, a trabajar como babysitter y enseño el español a los niños. Los españoles los llaman pichones de argentino. Desde hace 9 años estoy con una familia que tiene 2 hijos, Ágata y Cesare, de 9 y 7 años. La nena tenía 8 meses cuando me encargaron su cuidado y después de un tiempo me preguntaron si me quedaba con ellos para encargar otro hijo. Los chicos hablan perfecto el español, los hice enamorar de los caballos y ahora van a equitación.Esto me hizo acordar a mi primer trabajo como niñera en la casa del señor Mario Alarcón Muñiz cuidando a su hija Carolina. Yo era también era una niña.En Gualeguay trabajé muchos años con el Sr. Arturo Berriso, con la Srta. Sarita Osinaga y la Sra. Pipina Erro. Cuando mis hijos ya fueron grandes tuve la oportunidad de venirme a Italia y no lo dudé buscando un futuro mejor para ellos. De mis hijos, una está conmigo en Italia, otro en Barcelona casado con una venezolana, hija de un español y una suiza, dos hijas en Buenos Aires y el más pequeño en Gualeguay.Estuve 9 años en Ravenna; después me vine a Imola, a 20 minutos de Bologna. Imola es la ciudad de Ayrton Senna, la ciudad del autódromo.El clima de verano es muy corto en Ravenna. Es una ciudad de mar, muy bonita. Tiene grandes conservatorios de música y en verano dan conciertos gratis en las calles a los que llegan estudiantes de todo el mundo y tangueros argentinos. En invierno se encuentran escuelas de tango por todos lados. El atardecer de invierno aquí es muy temprano; a las 5 de la tarde ya es plena noche.La ciudad es tranquila, pero ahora menos segura que cuando yo vine, aunque está mejor que en Argentina en este momento. El paisaje de Italia es siempre bello y cambia de colores con las estaciones.Ravenna es una ciudad al norte de Italia, en la Emilia-Romaña y la capital de la provincia del mismo nombre. Está situada en la llanura nororiental de la Romaña a pocos kilómetros del Mar Adriático. Es la ciudad del Dante ya que allí descansan sus restos, de la cerámica Faenza, conocida en todo el mundo. Hablan el emiliano-romañol, que se parece al francés. Su gente es un poco cerrada hasta que lo conocen a uno. Yo tengo la fortuna, como me dicen los italianos, de conocer gente de todo mundo.¿Qué extraño de Gualeguay después de las galletas? El parque, el tomar mate en una ronda de amigas, el saludo del vecino y muchas cosas más.Aquí se comen los cappelletti y hay buenísimos vinos. Las manzanas son de muy buena calidad. Cuando voy al trabajo en Ravenna viajo y se puede ver a los costados los viñedos, los manzaneros y los durazneros. Es la tierra del tartufi y del funghi (hongos). También se come mucho pescado y la pasta de mil modos.Con el tiempo entendí que en Gualeguay somos ricos por la carne, los peces de río, el sabor de la verdura.He podido ir varias veces a Gualeguay, visito a mis familiares y a las personas con quienes he trabajado.Los extraño mucho y les mando un abrazo grande desde Italia.
