Roberto Zárate, desde Miramar, Costa Atlántica
Hay una frase hecha que dice “el mundo es un pañuelo” que encierra mucha verdad, y no pierde vigencia. Algunas veces pensamos que a miles de kilómetros estamos solos en cuanto a conocidos, pero al doblar una esquina, al recorrer un lugar turístico o simplemente al abrirse una puerta nos encontramos con alguien conocido, o que le vemos un aire de nuestro pago, y aunque nunca hubiéramos tenido una conversación, el hecho de ser del mismo lugar nos lleva al saludo, al abrazo, al intercambio. Ocurre en los lugares más remotos, ¡cómo no va a pasar dentro de nuestro país y de vacaciones!
Es así que guardando el auto en una cochera de Miramar conversamos con quien estaba cuidando en ese momento y en el ir y venir de comentarios supimos que era de Gualeguay. Don Roberto Zárate, de oficio natural alambrador, anda por esos pagos en este tiempo y ha recorrido diversos lugares de campo en la provincia de Buenos Aires. Acerca de estas andanzas nos comenta y envía saludos para todos sus conocidos.Soy Roberto Zárate, alambrador."Soy de Gualeguay y conozco todas las estancias de esa zona: "El Destino", "Las Cabezas", "Las Flores", "Santa Rosa", "San Julián". He recorrido todos los campos de Gualeguay haciendo mi trabajo de alambrador y me he ganado muchos conocidos y amigos que nunca olvidaré a pesar que hace mucho que estoy lejos.Les mando un gran saludo a toda esa gente que me acompañó en la vida durante tantos años y tantos trabajos.Mi padre se llamaba Jorge Euclides Zárate y toda la vida fue alambrador. De él aprendí el oficio.Desde el año 1997 estuve en Chascomús haciendo la tarea de alambrador durante 1 año. Me trajo a esa zona Gracio Esposeti. Después quedé de encargado durante 4 años de la Estancia "La Trinidad".En el año 1996, Esposeti había comprado una estancia en Miramar y me trajo a trabajar allí, a la Estancia "Santa Clara" donde estuve 10 años hasta que él vendió el establecimiento. Volví a mi oficio de alambrador.A todos mis amigos de Gualeguay les digo que estoy bien, no me olvido de ayer, de mi ciudad y que los quiero mucho. Ya tengo 64 años, me siento un poco viejito, pero me siguen gustando as mujeres.En la temporada de verano trabajo en una cochera de un balneario de Miramar, y este año dio la casualidad que vino a guardar el auto un señor vinculado a el Diario "El Debate Pregón" con quien estuvimos conversando y le comentaba de mis épocas mozas en Gualeguay, de mi oficio, de las oportunidades que da la vida de encontrarse con gente que es los pagos de uno.Por medio de esta conversación envío saludos a todos los que me conocen, y para los que no me ubiquen o se hayan olvidado, les recuerdo que vivía en calle Libertad e Intendente Quadri.Un abrazo para todos los de mi pueblo."Roberto Zárate
