Silvana Caraballo, raíz entrerriana, paisaje sureño
Silvana Caraballo vive con su familia en Puerto Madryn, hermosa ciudad del sur recostada al Atlántico. Hace pocos días visitó a sus afectos gualeyos y nos dejó estos testimonios que hablan de sus sentimientos más profundos, de ese abrazo entrerriano y patagónico que anida en su alma después de tantos años que lleva viviendo entre el viento cortante, el frío, la tierra árida, el océano infinito, el amor de sus hijos, la calidez sus alumnos y ese empuje que le pone a todo como un canto a la vida.
MI RAIZ ENTRERRIANA Y MI FOLLAJE SURENO (entre el FA M y el Mi m)He observado con detenimiento las plantas, y durante muchos años las compare con la fe, y ahora, mientras venía viajando pa mis pagos entrerrianos mis pensamientos me fueron llevando mansamente hacia estas ideas que se van cristalizando en frases y de ahí en historias......Llevo 24 años y medio viviendo en la Patagonia y viví 22 años y medio en Gualeguay, ya se diría que soy mas de allá que de acá, ¿no?La raíz de una planta es casi todo lo que el follaje muestra, esa raíz oculta en la tierra que no se ve hace el presente de la planta de esplendidos colores y madera fuerte y viva, la raíz estuvo bien regada, bien plantada, cuidada y, en ocasiones, le costó hallar la humedad que la hiciera fértil; en otras oportunidades la raíz frágil fue atacada por insectos que la quisieron devorar pero.......ella se mantuvo creyendo en su esencia y continúo camino en busca de la fertilidad......Una vida como todas las vidas, llenas de augurios, de alegrías, de aventuras siesteras, travesuras pre adolescentes en la Escuela Normal, a la salida, durante los recreos, en todo momento que mi imaginación vivaz me lo permitiera. De vandalismo adolescente en mi querida Escuela de Comercio, entre amonestaciones y juntadas en mi casa para proyectarnos en la vida que nos esperaba a todos. Afrontar la separación de mis papas y sufrirlo como eso se sufre, pero sabiendo siempre desde mi fe que por algo pasan las cosas, mi inicio al estudio terciario de profe de Educación Fisica, mis idas tempraneras a Central a dar clases de tenis, mis viajes los sábados a General Galarza a dar clases de tenis y sentarme a esperar bajo la mañana templada que mis alumnitos comenzaran a llegar.La infaltable presencia en la Parroquia San José con mi amado Padre Pancho, compañero de mi vida en ese tiempo y en éste, mi guitarra sonando en el coro todos los domingos y en todos los encuentros de adolescentes, mis idas a la Abadía de Victoria, mi fe en manos de la misión, mi Rosario Iluminándose en un día de Mayo del 1986 y los augurios místicos de la fe popular que arrastraba gente de todas partes a verlo, esa fe que forjé en mi Gualeguay natal y que luego continúe amasando con el paso de los añoos hasta mi presente.Mi raíz bien entrerriana mezclada con ceibales, correntada, pescadores, mojarreros, gurisitos orilleros, canoas, camalotales, arenales brillosos......esa que forjé durante 22 años en mi amada Gualeguay y, cuando apenas mi follaje joven comenzaba a romper la tierra fértil, mi mirada apuntó al sur, a la PatagoniaLas raíces, las raíces diría que casi son todo............pero me olvido de los ~tutores~ esas varas firmes que acompañan el crecimiento de la planta, la mantienen firme para campear los temporales. Si tuviera que enumerar los tutores de mi vida, esas personas que me ayudaron a mantenerme firme en los temporales, serían tantos nombres que no me alcanzarían las hojas para nombrarlos, y eso que por estos pagos sureños el viento no es brisa, es viento, de ese que se lleva todo a su paso, y que es tan frío que hasta respirar se vuelve hostil.(continuará)
