Titi Cardinaux: “Su maravilloso viaje a Alemania” (1ª parte)
Esta nota estaba pendiente desde fines del año pasado cuando Titi viajó a Alemania para visitar a su hija Nadine que vive en Berlín desde hace 5 años. En un encuentro en la casa de Titi, disfrutamos juntas de ese viaje inolvidable que no sólo se limitó a Alemania. En otras entregas compartiremos otros países y sus bellezas.
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"Viaje en octubre el año pasado a Berlín, la capital de Alemania, donde Nadine, mi hija, reside desde hace 5 años. Ese mes que estuve en Europa, Nadine me lo dedicó con exclusividad ya que había tomado las vacaciones con ese fin. Nuestras visitas no sólo se limitaron a Berlín y otros lugares de Alemania, sino que también estuvimos en Budapest y Viena. ¡Fue un viaje maravilloso junto a mi hija todo el tiempo!Ella trabaja en una clínica como Terapeuta Ocupacional. Se dedica a niños, ¡le encanta! La primera vez que fue a Alemania estuvo tres meses paseando, conoció a Malte, un chico alemán y decidió irse a vivir allá.La ciudad de Berlín es enorme, moderna, parece que nunca se va a terminar de conocer. Es una ciudad muy limpia, en la que uno no va a encontrar papeles tirados, nada de basura desparramada. En eso son estrictos, al igual que con el estudio. La gente viaja en tren o en colectivo siempre leyendo un libro. Todos los jóvenes tienen que estudiar y hacen hasta tres y cuatro carreras. En los trabajos son muy exigentes, correctos y no discriminan, todos son iguales.El medio de movilidad más común es la bicicleta, tanto propia, como alquilada, con un gran respeto por el tránsito. Hay gente de todas partes del mundo; de Argentina, muchísimos. Nadine tiene compañeros de varias nacionalidades, tanto de Europa, como de países de América, y se llevan muy bien entre ellos. Cuando ella se fue, le pagaron la facultad y la estadía con la condición de que se quedara a trabajar allá. Los alemanes parecen muy cortos de carácter, pero me llevé la sorpresa de encontrarlos muy amables, siempre están dispuestos a ayudar.En cuanto a la comida, es con mucha verdura y poca carne. A la verdura la cocinan y la presentan de mil formas, de tal manera que uno no extraña la carne. También se come mucho pan y postres; tortas de todas clases; chocolate al por mayor.Fui en otoño para Europa y para mí hacía frío, así que si vuelvo, iré en verano.Estuvimos en lo que fue el muro de Berlín, con muchos recordatorios, con una parte muy resguardada en que se conserva original. La gente no olvida; la historia, la guerra está presente en todos lados y también en los jóvenes, pero si bien recuerda y rinde homenaje, no se detienen, busca crecer, miran hacia el futuro. Sin duda que ese espíritu los ayudó a renacer y a constituirse en una de las primeras potencias.Con Nadine y Malte fuimos a conocer sus padres que viven en un pueblo muy pintoresco cercano la abadía de Eberbach, en las inmediaciones de Frankfurt, donde se filmó parte de la película "El nombre de la rosa", que me apasiona, tanto que la he visto tres veces y la volvería a ver. Me encantó recorrer ese monasterio, ¡es entrar al pasado, es entrar a la película, es para quedarse maravillado!(continuará)
