Viajamos con Grisel Diez. Nueva York: una ciudad impresionante y llena de contrastes
Con Grisel Diez hemos visitado las ciudades más importantes de Europa, nos ha hecho observar los más hermosos paisajes y emocionarnos con la belleza, la historia, la cultura. Pero hoy nos sorprende del otro lado del Océano Atlántico, con Nueva York, que tuviera oportunidad de visitar hace un tiempo. Su rica descripción constituye no sólo una pintura de esa ciudad, sino que son una verdadera guía para quienes alguna vez tengan la oportunidad de conocer, más aún, para llenar de recuerdos a los que ya estuvieron allí. ¡Gracias, Grisel, por mostrarnos la calidez de una ciudad que para muchos es sólo una torre de cemento! ¡Una maravilla!
De todas las ciudades con su historia y sus íconos que aún permanecen en la actualidad aquí desde Europa, cruzando el océano atlántico, encontramos a Nueva York: una cuidad puramente representativa del "nuevo mundo".Y en la isla de Manhattan hay mucho de eso: rascacielos que parecen unirse cuando uno los mira desde abajo y nos producen un efecto vertiginoso cuando tenemos la ocasión de subir a alguno de ellos y ver todo desde arriba; sus calles donde la gente transita a una velocidad que no permite siquiera el cruce de miradas con el otro. Pero esta "impersonalidad" y arquitectura de futuro no niegan un pasado reciente con mucha cooperación, dolor y una gran herida en su historia. Todos recordamos el ataque que sufrió la ciudad a sus Torres Gemelas y quién aún recuerde las imágenes que le siguieron vieron la ayuda y cooperación entre la gente y los servicio frente a este golpe.Y es así que desde ese día construyeron el 9/11 Memorial para no olvidar lo allí vivido y, donde se alzaban las emblemáticas torres, construyeron dos fuentes que cubren un cuadrado de su misma superficie y continúan construyendo un complejo de torres aún más altas. Lo curioso y peculiar resulta encontrar allí, sólo a unos metros entre ambas "piletas", a un árbol todo apuntalado quién fuera testigo desde aquellos días hasta hoy, y le llaman el "árbol sobreviviente", claro está...Sin ir más lejos y a pie podemos llegar al puerto de los Ferries para ir a conocer la Estatua de la Libertad y Staten Island, esta última isla conserva edificios de la época colonial. Es un paseo que vale la pena realizar y que permite ver la Isla de Manhattan desde la distancia.Luego recorrer la ciudad es muy fácil; la Quinta Avenida es su columna vertebral y atraviesa Nueva York de norte a sur y divide el lado este del oeste de las calles que llevan números; una vez aprendida esta lógica es fácil ubicarse.Pese a la practicidad del metro, se recomienda recorrer la ciudad sea en las buses turísticos (que van contando a su paso dónde estamos y se puede subir y bajar cuantas veces se quiera) y entre sus barrios típicos se puede pasar de uno a otro simplemente caminando y recorriendo sus calles características. Chinatown, Little Italy, el Soho, West Village, Wall Street (el distrito financiero), cada lugar tan distinto con gente tan diversa, pero que hacen a ese aspecto multicultural que caracteriza la ciudad.Lea más en la edición impresa en papel
