Zélika Alarcón de Tamaño: “Mi soñado viaje a París” 3ª parte
Hoy continuamos recorriendo el Palacio de Versalles junto a Zélika Tamaño. Esta fue una de las etapas de su hermoso viaje a París que concretó hace unos meses. En la entrega anterior nos había ubicado en la época y nos había descripto la maravilla interior que guarda Versalles. La riqueza y los detalles del palacio son descriptos por Zélika con el entusiasmo propio de una persona que sabe apreciar y emocionarse ante la belleza.
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"Siendo André Malreaux ministro de Cultura del gobierno de Charles De Gaulle logró llevar adelante una restauración magnífica, para recuperar el gran palacio que estaba realmente descuidado. Su puesta en valor fue definitoria, ya que pasó a ser uno de los lugares más visitados por los turistas del mundo, que tienen a Versalles como uno de los principales destinos al arribar a Francia.Seguimos recorriendo Versalles, sus hermosos jardines y fuentes, con sus grupos escultóricos que embellecen aún más el entorno. Nos internamos en los senderos que nos descubren más esculturas y rincones con macizos de flores multicolores, parterres inmensos con una alfombra de verde intenso cuidado por numerosos jardineros que trabajan minuciosamente, lo que explica la permanente lozanía de flores y jardines.Fuimos hasta un gran espejo de agua con una cascada artificial, (me cuentan que hace unos años no estaba), y botes para pasear por el lago. Pequeños restaurants y puestos con venta de comidas y bebidas se encuentran en las proximidades del mismo. Nos acercamos a uno de ellos y almorzamos a orillas del agua en un paisaje plácido y tranquilo, sólo interrumpido por el canto de los pájaros.Para llegar al Grand y al Petit Trianon es necesario caminar un rato, 10 o 15 minutos. Pero también está la posibilidad de alquilar una bicicleta o esperar un pequeño tren que hace el recorrido. Decidimos marchar a pie, y así llegamos al pequeño Trianon primero, bajo una hermosa alameda de árboles muy altos.Tanto el Pequeño como el Gran Trianon fueron construidos como lugar de divertimento de los reyes. Este último, que fue el primero construido por orden de Louis XIV, rodeado de bellos jardines, fue el recinto de grandes fiestas, cenas y representaciones teatrales y musicales.El Pequeño Trianon, es más íntimo. Recuerdo la recámara de María Antonieta, un lugar muy sencillo si lo comparamos con la suntuosidad del palacio principal, y muy alegre, es decir un lugar más acorde a la vida sencilla de la clase media.Como estaba previsto, luego de seguir paseando por los jardines de Versalles, tomando fotos, descubriendo nuevos rincones, y de a ratos deteniéndonos para descansar y gozar de tanta belleza, (hay bancos diseminados en toda la extensión del terreno), nos fuimos acercando al estacionamiento donde se encontraba nuestro bus entre los innumerables que esperaban a las distintas delegaciones de turistas, no sin antes volver nuestra última mirada al palacio."
