Cambios de Parroquia, huella profunda en el sendero
El cura párroco Pedro Brassesco se aleja –por decisión del Obispado- de Parroquia San Antonio hacia San José. No se muda de ciudad sino de jurisdicción, con todo lo que ello implica. El trabajo realizado, la tarea titánica de poner en valor el templo de San Antonio y, los desafíos por venir. Una vida dedicada al Evangelio y al sentido pastoral en plena palabra.
¿Ya hubo otros intentos en darle otro destino a su vida pastoral?- La Iglesia supone una continuidad. Dios va poniendo personas, suscitando carismas y vocaciones en cada tiempo y circunstancia. Por eso en las parroquias no podemos ver el cambio de sacerdotes como una ruptura sino que siempre tenemos que plantearlo a partir de la historia, las características y la realidad de la comunidad. El sacerdote no es la Iglesia. La Iglesia es toda la comunidad que va guiada por un pastor, el obispo, que tiene a los sacerdotes como colaboradores en cada lugar en particular. Es cierto que muchas veces el sacerdote es el que imprime ritmos, propone formas, acompaña modos, pero todo esto no lo podría hacer sin una comunidad que responda y colabore.¿Queda otra Parroquia? -Desde esta perspectiva, mi paso por la parroquia San Antonio, me parece que hay que verlo como un tiempo específico de una Iglesia que con sus luces y sombras, avances y parates, sigue en camino. Uno no viene a fundar la Iglesia, porque ella está mucho antes que uno y lo que uno tiene que hacer es poder discernir qué es lo mejor para cada comunidad, a partir de sus riquezas y debilidades, de su historia y realidad actual. Por eso me parece que no es bueno hacer un balance en términos de lo que se ha hecho y antes no había, porque todo depende de muchas circunstancias. Seguramente en algunos años habrá otros grupos, celebraciones, movimiento que hoy no existen, pero porque todo va surgiendo como respuesta a los desafíos evangelizadores de cada época y lugar. Si uno quisiera hacer un balance cuantitativo siempre se termina dando cuenta que es mucho más lo que falta y que en definitiva lo que importan son otras cosas, aquellas que van a la esencia de la tarea encomendada.Solo dos cosas, una radio con programación especial como lo es Radio María y la otra aquellas numerosísimas misas de sanación con el Padre Héctor Risso, impactan-tocan!!! -Puede ser. En este sentido me parece importante recordar que la Iglesia existe para evangelizar y que todo lo que hagamos tiene que tener este centro. Esa ha sido mi motivación durante este tiempo en la parroquia y siempre el test para discernir sobre los proyectos e ideas es...¿Esto es la voluntad de Dios? Si es para evangelizar debe ser la voluntad de Dios.Así todo cobra sentido, incluso las obras materiales. El cinerario, el cuidado del templo, la calefacción, la pintura, son obras para dar un mejor espacio de acogida que nos ayude a celebrar mejor y un signo exterior que habla de nuestra fe. Fijate en otra cosa. La revitalización de las fiestas patronales, las actividades de la catequesis, especialmente la preparación de los tiempos fuertes como Semana Santa y Navidad, las instituciones de inserción social, la predicación o la preocupación por la atención personal tienen sentido en tanto y en cuanto son expresión de una fe que quiere comunicarse a los demás, de que otros se reencuentren con Jesús y puedan sentirse invitados a vivir la alegría de la fe siendo parte de la comunidad.También me parece siempre una riqueza la diversidad, y en eso creo que crecimos mucho en la parroquia porque es un desafío que nos interpela y nos ayuda a madurar. A veces la diversidad puede ser generadora de conflictos, pero siempre es preferible la diversidad de opiniones que nos complementan antes que la uniformidad, la cual siempre termina siendo excluyente y autoritaria. El desafío de la Iglesia ha sido siempre la unidad en la diversidad. Y la gran tentación siempre es la división que nos termina encerrando en nosotros mismos y tarde o temprano nos enferma. Hay una canción de Jorge Rojas que se llama "Uno mismo" y que describe muy bien este peligro en la vida de cada uno, que también podemos trasladarlo a las comunidades. El Papa Francisco, un regalo de Dios para todo el mundo, nos viene iluminando maravillosamente y eso renueva el entusiasmo de todos.Queda en Gualeguay, se muda algunas cuadras; ¿cómo se imagina su nuevo destino? -Respecto a mi nuevo destino pastoral en la parroquia San José, por un lado es muy lindo quedarse en la misma ciudad, donde uno ya conoce la gente y su idiosincrasia. Claro que las comunidades tienen sus particularidades y tendré que ir conociéndolas de a poco. Yo voy a ser Vicario parroquial, es decir un colaborador del padre Francisco Magnano que vuelve a asumir la conducción de la Parroquia y por lo tanto lo acompañaré en lo que a él le parezca que puedo aportar.Aprovecho para invitar a toda la gente a participar de la Misa de acción de gracias por la finalización de la primera parte de la obra de pintura del templo. La misma será el domingo 16 a (HOY)...las 21.00 hs. Si bien tal vez los trabajos sigan unos días más debido a las intensas lluvias impidieron el normal ritmo de la obra, igualmente nos pareció oportuno dar un cierre a esta primera etapa de la obra. De esta manera queremos agradecer a Dios que nos haya ayudado a llevar adelante este proyecto que casi como un sueño encarábamos hace un año atrás. Y además agradecer a todas las personas que han colaborado de diversa manera, su aporte material, sus oraciones y a los integrantes de la comisión. Por eso invitamos a todos a participar a modo de conclusión o inauguración de esta etapa.Lea más en la edición impresa en papel
