“De vida, la enfermería”
A Silvia la conozco hace…muchos años. El pasado 21 me reencontré luego de mucho tiempo. Su mano siempre estuvo desde su profesión como enfermera en lo privado y en lo público. Como muchas, como tantas. En éste espacio nunca habíamos dialogado con estos oficios tan pero tan sagrados. Porque? Porque hay veces que buscamos impacto desde lo informativo y no tanto desde lo vecinal ó cuestiones que hacen a lo cotidiano de la comunidad.Hablamos de Silvia Barreto.
-Nacida en nuetra ciudad, pero algunos años en Galarza?-Si; nacida en Gualeguay en septiembre de 1.955 crecí acá en Gualeguay hasta los 9 años donde luego de perder mi madre me llevo mi hermana a General Galarza donde pase mi adolescencia ya cumplidos mis diecisiete años volví a Gualeguay a trabajar de mucama y donde al poco tiempo forme mi familia, tuve mi hija Sara.Me costó muchísimo. Pero no tuve suerte después de haber nacido mi hija quede sola, comencé a trabajar a los 19 años en el Instituto Medico Quirúrgico como mucama. Trabajé limpiando cuatro años para poder mantenerme y sobre todo a mi hija. A partir de entonces y ya con un recibo en la mano me anoté en lo que iba a ser el Barrio 36 viviendas del B. 3 de Caballería donde tuve la suerte de salir adjudicada, mientras tanto estudiaba en la Cruz Roja enfermería.-Se podía estudiar? Recibida era mas fácil la carrera!!!-Me lo propuse por supuesto. Me recibí con las mejores notas fui abanderada y con el título en la mano me ascendieron a enfermera en el año 1984. Así arranque y comencé a trabajar mucho para poder criar a mi hija y pagar mi casa. En 1987 me ascendieron a supervisora de un turno. Estuve trabajando como supervisora cinco años y gracias a Dios no tuve conflictos con ninguna de mis compañeras de trabajo. En 1991 me casé y me pasé a Atención Primaria de la Salud (Asistencia Pública) un mundo desconocido para mi, me mandaron al Dispensario Santa Rita camino al puerto y ahí comencé a trabajar con gente muy humilde; a escucharlos, a tratar de solucionarles los problemas a por lo menos guiarlos.Así empecé a juntar ropa, calzados, libros, cortarles el cabello y curarlos de pediculosis, hacer terrenos en las periferias hasta que un día se presentó el intendente de turno que era en ese momento José Jodor y me mando a trabajar a Acción Social en el año 1993 y ya había nacido mi segundo hijo Diego.-Ya dejando la enfermería?-No, pero te vas condicionando porque la misma gente confía. Comencé a trabajar en la entrada de acción social atendiendo 50 personas por día o más escuchando los problemas que tenían, yendo a barrios a buscar chicos enfermos o ayudar cuando venían las crecientes. Hasta que un día me llamó el DEM y me mandaron a la asistencia como encargada de farmacia. Me conecté con todos los hospitales de Buenos Aires donde me donaban medicamentos, todavía no existía el remediar la farmacia desbordaba de remedios. En 1999 asumió otro ejecutivo y castigada me mandaron a centros de salud en las periferias, volví a recorrer los barrios llegando hasta las casa más precarias tratando de solucionar la problemática vecinal, me había convertido en una enfermera comunitaria. Recorrí todos los dispensarios haciendo estadísticas y convenciendo a la gente de que venían tiempos mejores, pero ante el ejecutivo de turno estaba castigada por haber trabajado para otro político. Son historias que siempre suceden, no guardo enojos solo lo expreso. Siempre pasa.Me vuelven a convocar en 2002; me llamó el mismo ex -intendente para que conformara un proyecto sobre salud, ahí fue cuando con una balanza y un centímetro recorría los barrios pesando y midiendo los chicos.-Alguna vez dialogamos sobre esas estadíticas?-Si recuerdo muy bien esa entrevista. Mirá vos...encontré varios casos de desnutrición aguda, tuve un gran dolor de que en mi Gualeguay estuviera pasando lo que lo que veía y pensaba lo mucho que había para trabajar en salud y acción social .En 2003 asumió otro gobierno, otra vez convocada y me estableció en el cargo de coordinadora de salud, gran responsabilidad, comencé un censo de los bajos de peso de nuestra ciudad, ya con el padrón me encaminé a la ciudad de Paraná pelearla por esos chicos.La provincia siempre me respondió, teníamos 600 familias a cargo, les entregaba un bolsón con 24 productos. Este trabajo tiene momentos como estos, porque la satisfacción y alegría de poder ayudarlos un poco. Es grato solucionar todo tipo de problemas desde un medidor de luz hasta una vivienda. A veces me preguntaba cuanto quedaba hacer por mi cuidad. Recorrer los barrios ver la contaminación de letrinas en las zanjas, muchos problemas respiratorios presentaban en esas zonas en un rango de todos las edades ,también presentaban afecciones dérmicas más específicamente (impétigo).-No se quedó con eso, agregó mas estudios, ya estaba en otro terreno?-Al mismo tiempo comencé a estudiar psicología social , me recibí , seguí trabajando en mi cargo y donde tuve una fiel compañera de trabajo Cora; la dinámica era única . Tuvimos dos auditorias de parte de la provincia con un prestigioso pediatra de Paraná donde salió todo bastante bien. Me llegaban toneladas de mercadería, también participé ayudando a los celiacos., de los médicos becados por la nación cuando nos entregaron el C.I.C con un instrumental importante de odontología.-Muy contenta se la ve y un siente que debemos redescubrir un montón de cosas en muchas tareas...!!!- Te agradezco que te hayas acordado de mi, y en ésta columna que te la sigo siempre. Mi profesión me ha dado muchas satisfacciones también he llorado mucho, siempre me basé en la parte humana y no por ningún interés personal, nunca saqué provecho de mis cargos y ahora me tengo que jubilar, ya cumplí mi ciclo pero miro hacia atrás y no quisiera irme nunca.-Un deseo, por el bienestar de la salud pública?-Voy a seguir trabajando por los que menos tienen y voy a seguir caminando los barrios esa va a ser mi mejor terapia ,confío en los dirigentes políticos , que habría que trabajar en red hospital, asistencia y centros de salud para un mejor servicio de salud de la comunidad.
