Eise Osman - Escritor
“La falta de lectura nos hace esclavos…”
Hace poco tiempo atrás durante un diálogo en la presentación de la sexta edición de “Los Brujos” en el Club Social extensamente charlamos con el matrimonio Elsa Serur-Eise Osman con respecto a que si leemos o no! Así surgió aquella vez ésta entrevista. Desde ya que el tema es un disparador para infinitas conjeturas. Que mejor personaje que el mismísimo “beduino errante”. Nos referimos al escritor Eise Osman, quien nos deja sus reflexiones.
¿Por qué leemos? Enseguida uno puede hasta excusarse de mil maneras!-Osman: Desde el vamos por cultivarnos y para seguir cultivándonos. Entonces hay que leer. Debemos leer, porque la penuria de la palabra es la penuria del pensamiento. Ampliar el mundo metafórico de las palabras, que de eso se trata, es ampliar el lenguaje y el pensamiento. Pues pensamos con palabras. Pero debemos tener en claro que la palabra es la única mediación que disponemos para interpretar la realidad.¿Cree que se lo mide de esa manera?-Osman: Lo deseo y lo recomiendo. Leer es transformar la palabra ajena en una palabra propia. Pues toda creación es una chispa escapada de otra fogata. Un libro es valioso cuando más recreaciones provoca. Leemos para cultivar el lenguaje, mediar el mundo y enriquecer los puentes de la comunicación, para comprender al otro. Pues entender es para uno pero comprender es con el otro.A diario también se puede plantear!!!-Osman: Por supuesto que sí. La vida es una metáfora, tanto en el conocimiento científico, literario, filosófico, antropológico y sociológico. Pues el origen primigenio de todo vocablo es una metáfora. Pues la vida es también una metáfora a descifrar. Por eso leer es recrear un mundo personal, con la ayuda de otro mundo personal. Es decir enriquecerse simbólicamente, con un aporte simbólico diferente, que actúe como estímulo de recreación. Por lo tanto leer es darle sentido a un mundo paralelo, como decía Mallarme. Es hacer sensible lo comprensible y comprensible lo sensible. Saber por qué te emocionás con la lectura y, emocionarte por lo que descifras con tus propios códigos lo que crees interpretar de dicho texto. Leer es un hecho simbólico traducido a una mente intransferible, es decir una interpretación personal de lo leído. Nadie lee el mismo texto de un libro, pues cada lector lo traduce a su mundo interior. Pues sólo existe un mundo para un observador. No hay conciencia colectiva por eso cuando muere un hombre muere un mundo nadie más verá ese mundo como lo vio ese hombre. Por esa concepción de los mundos múltiples Giordano Bruno ardió en la hoguera. La llamada objetividad es una construcción subjetiva, a lo máximo que podemos llegar es a una complicidad intersubjetiva. Donde nos ponemos de acuerdo sobre una percepción de lo leído, pero sabiendo que no existe una percepción objetiva colectiva.Pero en estos tiempos en que vivimos, observamos que tan así no lo es: ¿Por qué no leemos? -Osman: El tiempo que desgasta nuestras vidas, rige el abanico de nuestras posibilidades. Puede restringir nuestras opciones, en la demanda de nuestra formación intelectual. De esa forma estrecha el ámbito de la comprensión de la realidad, haciéndonos esclavos de una subjetividad ajena a nuestra comprensión del mundo y a nuestro propio pensamiento personal. El tiempo es a veces una forma de cárcel que nos limita e impide enriquecernos con la lectura. Todos de alguna manera estamos alienados en el tiempo de los otros.¿Entra a jugar una realidad económica?-Osman: Puede ser, no lo voy a discutir porque es tan particular un bolsillo. Por las urgencias sociales, económicas, que consecuentemente limitan nuestras posibilidades de enriquecernos con la lectura. A veces hay personas que nunca tuvieron las posibilidades de acceder a elementos de lecturas, y se me ocurre pensar que "como queréis que sean iluminados si nunca les dieron luz", es decir posibilidades de transitar el camino de la lectura y enriquecimiento espiritual que la misma provoca. A veces se dice que el tiempo es dinero, pero el tiempo es vida y no hay ninguna moneda que pueda pagar el costo de la vida.¿Por qué siempre se ha insistido en que la lectura libera?, ¿libera todo?-Osman: Definitivamente. No poder leer crea nuestras cárceles mentales, que nos impide reflexionar y analizar personalmente nuestra propia visión del mundo, no leer limita el conocimiento y el pensamiento. Porque si uno no piensa, otro piensa por uno, pero no piensa en uno. También la búsqueda exagerada del dinero, nos quita horas al alimento espiritual de la lectura. Es decir la necesidad y el exceso actúan dialécticamente en la frustración del enriquecimiento por la lectura. Según un filósofo: "el capital del hombre es el tiempo libre", que es el valor supremo para la elevación espiritual del hombre. La inmadurez del hombre lo lleva a confundir el valor con el precio. El hombre inmaduro se alimenta de objetos y poder, el hombre maduro se alimenta de valores. Por eso encontrarse más allá de los objetos y el poder, es reconocerse en los valores. La frustración de la lectura es una especie de puente no transitado de la vida, donde naufraga lo espiritual del hombre. Como decía Bergson el tiempo interior de la duración, es el tiempo de la calidad, y el tiempo exterior de los relojes es el tiempo de la cantidad, por eso elevar el espíritu con la lectura revaloriza la calidad interior y nos hace más humanos. Hoy la realidad se construye desde intereses subjetivos de unos pocos que tienden a una subjetividad colonizada de la mayoría. Para hacernos creer ideológicamente que el sentido común de un sistema es el sentido común de la realidad. Esto es palpable cuando los intereses en pugna crean un mundo virtual donde la realidad a veces está ausente. Por eso la falta de lectura y su consiguiente reelaboración personal nos hace esclavos de pensamientos hegemónicos, que sólo defienden intereses ajenos a veces a la mayoría de los hombres.Donde nos ponemos de acuerdo sobre una percepción de lo leído, pero sabiendo que no existe una percepción objetiva colectiva.Leer para reflexionar a posteriori y reflejar nuestra auto conciencia sobre el mundo. Para crecer culturalmente y, de esa forma ser una persona libre en la sociedad. Cuestionar el sentido común de los sistemas, que escapan a veces a la realidad . Ni aceptar los mandatos sociales esquematizados por los grupos de poder, que escapan a la realidad de la vida.Tratar de no ser seducido por las ideologías que no responden a una lógica existencial, es sabiduría. Para no estar alienados por los grupos ideológicos del poder, y de esa manera responder a intereses ajenos a nosotros mismos.Cada libro es una parte de un escalón del espiral de la cultura. Como el ADN que responde a una continuación de la vida. Porque la cultura es una forma de vida y los libros suelen iluminar el camino de la existencia, modificando nuestra variable percepción del mundo, en eso que se llama maduración emocional. El libro no es inerte, moviliza la mente, nos muestra puntos de partida diferentes, y nos libera de las cárceles mentales, de los esquemas muertos y de los pensamientos permanentes coagulados en los tiempos. El premio novel, Prigogini sostiene: "El tiempo y sus estructuras mutan continuamente y nos muestran fielmente la modificación de los tiempos históricos por las súper estructuras que la representan en su permanente cambio.".Lo sabido se transforma en religión, el saber es la búsqueda de nuevas perspectivas en el cambiante tiempo del universo. Por lo tanto leer y pensar van de la mano en una síntesis mental y personal de cada lector. Toda lectura abre un abanico de posibilidades de recreación, donde cada lector recrea con la ayuda de la influencia de su propio mundo. Pues sabemos que existe un mundo diferente para cada observador. "Pues nadie salta sobre su propia sombra".De esa forma el pensamiento se enriquece con la lectura y, se profundiza con la recreación de la misma. El primer instrumento del hombre fue su mano y, el arma para defenderse de sus enemigos naturales. Uno de los últimos fue la escritura, para vehiculizar ideas y establecer una comunicación con sus semejantes.
