“Yo amo al comedor y los chicos no tienen bandera política, tienen necesidades”
Incansable, generoso, Carlos Galbán es un referente ineludible a la hora de hablar de solidaridad en nuestra ciudad. Desde hace 16 años lleva adelante el “Comedor Carlitos” que en la actualidad le da de comer a 80 personas los días sábados pero que ha llegado a asistir a más de 300 chicos en otras épocas. En diálogo con La Nota Clara, Carlos se refirió a la situación actual del comedor y la atención que allí realizan.
-¿Cómo comenzó esta obra solidaria?Un día yo estaba en mi casa y escuche por radio a una señora que decía que su marido era jornalero y que había días que tenían para comer y otros que no y que ese día, que era sábado, no tenían nada porque su marido no había conseguido una changa y no había colegio, porque durante la semana sus hijos podían comer en el comedor del colegio pero que sábado y domingo se les hacía difícil entonces yo me dije que tenía que hacer algo, yo ya venía haciendo cosas. Hablé con mi señora, mis hijos eran chiquitos, yo no tenía nada, no tenía un peso, soy empleado municipal y ya me estoy por retirar, entonces fui y hablé con Calica Escudero y le pregunté si me podía ayudar y me dijo que sí y que qué necesitaba. Yo pensaba que podía colaborar con 20 chicos, seis familias. Me acuerdo que Cacho Fernández recién había abierto su frigorífico de chacinados y me daba todo lo que era espinazo, etc. y me regalaba chorizos y yo hacía polenta o guiso fuerte. También Sebastián Repetto , la Fénix, El Trigal y panadería San Antonio me ayudaban y así empecé pensando que iban a ser 20 personas pero la primera vez llegaron 60 y llegaron a venir 316 chicos a los que no tenía lugar para darles de comer porque eran muchos entonces acá enfrente hay una empresa que está cerrada, la aceitera, y les pregunté a Eduardo y a Horacio si me prestaban el galpón y me dijeron que sí. Después los chicos fueron creciendo, hay chicos que todavía vienen que en su momento estaban en la panza de su mamá cuando ella venía.-¿Cómo es la experiencia de ayudar a tanta gente?Muchas veces la gente me dijo `Carlitos vos te ganaste el cielo´ pero es mentira, yo me gané el cariño y el respeto de la gente y me siento tan bien, tan contento, que tengo ganas de seguir haciéndolo. Son 16 años que lo hago. Capaz errores tengo, quién no tiene errores, pero si yo no hiciera las cosas bien no hubiera durado tanto tiempo. La gente cuando me la encuentro en la calle me da un beso en la mejilla pero de verdad.Hay chicos que tienen 13 o 14 años que les da vergüenza venir a comer entonces yo muchas veces para que no pasen necesidades les decía que vengan y hagan de colaboradores para ayudar a servir. Hay también muchas chicas que están en pareja y vienen pero yo no me siento mal porque el marido también tiene necesidades entonces antes que vaya a delinquir o a hacer daño prefiero que vengan. Una persona cuando tiene el estómago vacío se desespera y hace cualquier cosa. Una vez me dijeron `Carlitos por qué antes de darles comida no le das una caña y que aprendan a pescar´ y yo le dije `¿Vos sabés si tienen fuerza para sostener la caña hasta que venga el pescado? Vamos a darle de comer y después de a poco se van a dar cuenta solos porque no hace falta que nosotros les digamos´.No es lógico que le estemos dando de comer a la gente teniendo una Argentina tan rica y tan grande y habiendo gente que se enriquece con la necesidad y la ignorancia del otro. A mí me han invitado muchas veces a participar en política pero cómo voy a ser político si yo amo al comedor y los chicos no tienen bandera política, tienen necesidades. Un padre tal vez tiene necesidades, no tiene trabajo ni nada y tiene que mandar un hijo al comedor, de diez personas ocho lo mandan con mucho sufrimiento porque los chicos salen con el platito y la cuchara y el padre ve que el vecino sabe que van al comedor, tanto al de Sengo (Kablan) como al de Carlitos y es mentira eso de que no les importa y por eso nosotros luchamos y digo nosotros porque en conjunto toda la ciudad de Gualeguay nos ayuda.-La gente es solidaria...Es totalmente solidaria, yo te puedo asegurar que la gente siempre te ayuda. Yo me debo tanto a las empresas que me ayudan como Soychú, Juan Carlos Borro, los Melli y la señora de él, las nenas. Ellos cuando tengo que viajar me ayudan con nafta y también Marito Amado y la empresa, su socia, el hermano. Por ahí la gente me pregunta que por qué no voy a pedirles y es porque no necesito y si necesito, por ahí cuando la gente me pide algo en la radio donde tengo un espacio que me lo ceden, y me piden un colchón, una frazada, etc., yo lo pido en la radio y antes de terminar de bajar la escalera de Radio Gualeguay ya está sonando el teléfono porque alguien me está llamando para donarlo. La colaboración es de la gente de la ciudad de Gualeguay más la que me ayuda muchísimo de Buenos Aires, Avellaneda, Quilmes, Villa Urquiza, Belgrano, una parte de Palermo y gente de Villa Elisa, La Plata, y así el comedor se está manteniendo. Estoy muy agradecido también con el señor Bogdan que me trae la mercadería de Barracas sin cobrarme un solo peso y también con el Dr. Galante y su familia que me han traído alimentos.-¿Ha aumentado la cantidad de gente que viene?Esto es un sube y baja, es un barrilete. Hay veces que sobra la comida y otras que tengo que hacer de más. Más me duele cuando sobra comida porque tenés que salir con el auto a repartirla pero hasta ahora no llegan a 80 las personas que vienen al comedor. Antes de que pagaran la Asignación Universal por Hijos venían más. Cuando llueve yo no quiero que vengan los chicos porque vienen mojados, almuerzan y se van mojados y les hace mal, entonces les digo que vengan los primos, el hermano o alguien a buscar la comida pero hay chicos que vienen igual porque me dicen que acá pueden comer una, dos, las veces que ellos quieren pero en su casa están su primo, hermano, y entonces comen una vez sola porque cuando la llevan comen todos en la casa.-¿Tiene gente que colabora con las tareas?Ahora tengo una sola señora. Antes había cinco o seis pero lo que pasa es que como yo no tengo para pagarles un sueldo entonces cuando terminábamos se llevaban lo que quedaba. Yo tengo el comedor los días sábado nomás y me levanto a las cinco de la mañana para pelar las papas, las verduras, todo y ella cocina.-¿Se ha hecho alguna refacción en el comedor?Aparte de haber cambiado el piso vamos a hacer la parte de la cocina porque en el piso los árboles me partieron toda la pared. El comedor tenía el piso que estaba hecho un desastre y hace poquito apareció un señor diciendo que quería ayudar al Comedor Carlitos y me dijo `Apareció Papá Noel para el comedor Carlitos´ y me preguntó que necesitaba para el comedor y yo le dije que necesitaba muchas cosas pero que no acepto dinero en efectivo ni pañales descartables y este hombre compró todo para hacer la construcción del piso. Además Daniel Remezzano me había regalado una cerámica partida en la punta pero que yo la aprovecho y queda muy bien así que ahora gracias a Dios ya tenemos piso por este señor que vino de la estancia Santa Rosa a quienes les agradezco mucho.- Por último, ¿algo que usted quiera agregar?Yo siempre digo que ojalá no haya más comedores ni en Gualeguay ni en la Argentina porque hay muchos que tienen mucho y otros que no tienen nada. Yo lo que quiero es que haya fuentes de trabajo, que cada padre con el sudor de su frente se gane su pancito, que no haya más comedores. Que los políticos, con todo respeto, piensen que ellos están cuatro años y que después cuando caminen por la vereda o las calles ese hombre al que le dieron trabajo les va a agradecer y no que les digan que ellos lo votaron y sufrieron muchísimo. Los otros días alguien me decía que cuándo iba a dejar el comedor y yo digo que cuando pongan empresas en Gualeguay porque al no tener chicos en el comedor para qué quiero uno, yo pido que haya fuentes de trabajo. Quiero retirarme cuando no haya alguien en la puerta que me llame y veas que hay un chico en la puerta pidiendo un pedazo de pan.
