Se detecta crucial molécula de carbono en el espacio
Seguramente recordarán el potentísimo telescopio espacial James Webb lanzado el 25 de diciembre del 2022, que ha realizado, y realiza, muchísimos estudios avanzados sobre nuestro Universo.
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Ahora pudo detectar con sus instrumentos científicos una molécula de carbono, pero ¿ué quiere decir esto? Desde ya aclaro que no significa que se haya encontrado vida, además de la nuestra.
Primero expliquemos la imagen aquí expuesta:
Estas imágenes de Webb muestran una parte de la Nebulosa de Orión (ubicada a unos 1.350 años luz de distancia de nosotros), una región del espacio que se encuentra “dentro” de la constelación de Orión. La imagen más grande, a la izquierda, es del instrumento NIRCam (Cámara de infrarrojo cercano) instalada en el telescopio Webb. En la parte superior derecha, el telescopio se enfoca en un área más pequeña utilizando el MIRI (Instrumento de infrarrojo medio). En el mismo centro del área MIRI, hay un sistema estelar joven con un disco protoplanetario llamado d203-506, en resumen, en estos discos se forman los planetas al igual que se formó el nuestro hace miles de millones de años. El menú desplegable en la parte inferior derecha muestra una imagen combinada de NIRCam y MIRI de este sistema joven. Crédito: ESA/Webb, NASA, CSA, M. Zamani (ESA/Webb) y el equipo PDRs4All ERS
¿Y cómo es esta molécula de carbono?
Conocida como catión metilo, su fórmula química es (CH 3 +), la molécula es importante porque ayuda a la formación de otras más complejas a base de carbono. Los compuestos de carbono forman los cimientos de toda la vida conocida y, como tales, son particularmente interesantes para los científicos que trabajan para comprender cómo se desarrolló la vida en la Tierra y cómo podría desarrollarse potencialmente en otras partes de nuestro universo. El estudio de la química orgánica interestelar (que contiene carbono), que Webb está abriendo de nuevas maneras, es un área de gran fascinación para muchos astrónomos.
Si bien la estrella que se encuentra en el ya mencionado disco protoplanetario, es una pequeña enana roja, el sistema es bombardeado por una fuerte luz ultravioleta (UV) proveniente de estrellas calientes, jóvenes y masivas cercanas. Los científicos creen que la mayoría de los discos de formación de planetas pasan por un período de radiación UV tan intensa, ya que las estrellas tienden a formarse en grupos que a menudo incluyen estrellas masivas productoras de UV. Por lo general, se espera que la radiación ultravioleta destruya moléculas orgánicas complejas, en cuyo caso el descubrimiento de CH 3 + podría parecer una sorpresa. Sin embargo, el equipo predice que la radiación UV en realidad podría proporcionar la fuente de energía necesaria para que se forme CH 3 + en primer lugar. Una vez formado, promueve reacciones químicas adicionales para construir moléculas de carbono más complejas.
El artículo fue publicado en la prestigiosa revista Nature. Palabras del autor del estudio: “Esto muestra claramente que la radiación ultravioleta puede cambiar por completo la química de un disco protoplanetario. De hecho, podría desempeñar un papel fundamental en las primeras etapas químicas de los orígenes de la vida”, explicó Olivier Berné, del Centro Nacional Francés de Investigación Científica en Toulouse.
Cuánta ciencia ¿no? Estamos parados en una parte de la evolución humana que es envidiable para cualquiera de nuestros antepasados científicos y debemos aprovecharla en su honor. A veces nos preguntamos cómo puede existir tanta inmensidad y cómo es posible que estemos “solos” en el espacio; ahí fuera las cosas no funcionan como en la Tierra, pero con sus debidos miles de millones de años pueden aparecer planetas como el nuestro, listos para vivir entre lo inerte del cosmos.
Diego Larrosa De Zan
Divulgador Científico