El Fenómeno “NINI”
En la siguiente nota, trataré de abordar ciertas características y determinaciones sobre esta nueva corriente de jóvenes que hoy surgen en nuestro país; seguido de algunas concepciones propias sobre este y otros temas que nos preocupan y abruman.
Ante una avasallante ola de críticas, reclamos y pedidos de aparición, hace unos días la presidenta Cristina Fernández de Kirchner reapareció al ruedo, de la mano de una noticia que ciertamente sorprendió, no por su contenido, sino porque gran parte del país esperaba que se dedique a aclarar cierta información sobre la realidad política y económica del país, cosa que se desmoronó en esperanzas. Como habrá ya oído, el plan Progresar es un subsidio de 600 pesos para jóvenes de entre 18 y 24 años, que están desocupados o perciben sueldos menores al salario mínimo; su objetivo es tratar de incentivar a estas personas a retomar sus estudios y así poder concluirlos. Observo aquí ciertas conclusiones, que hacen de este tema una fuente de desdichas y contradicciones al aplicarle sobre él un cierto análisis. En primer lugar, creo que la iniciativa es positiva, en cuanto a que llama y atrae a los chicos a acercarse a las escuelas, pero, a decir verdad, no estoy de acuerdo en pensar que una retribución económica sea necesaria para que ellos tengan que terminar con sus estudios. Otra cuestión que se desata, es que afortunadamente y, mediante a esta medida, el gobierno nacional admitió que 1,5 millones de jóvenes se encuentran afuera del sistema educativo y laboral; lo que significa un gran cambio en la postura oficialista, de comenzar a realizar una cierta autocrítica y tratar de mejorar la situación con hechos y no sólo con palabras.Lea más en la edición impresa en papel
