El Futuro es Hoy
Las peripecias de un gobierno que se encuentra en culminación, sumadas a otros determinantes tanto políticos, como judiciales, hacen que los enfrentamientos y controversias se pongan en vega, y saquen de esta manera el foco en otras cuestiones que hacen al futuro de nuestro país.
Sabemos que cada vez es mayor la relación entre la política y la economía, vínculo que existe desde tiempo remotos, pero que no todos somos capaces de aceptar y comprender. Las medidas a tomar en dicho terreno, forman parte de los grandes planes de gobiernos que los futuros candidatos se pasean exponiendo, pero, ¿son estos eficientes y factibles de ejecutar? Escuchar a un político hablar sobre cuestiones estadísticas, números o planes económicos, muchas veces puede resultar algo engorroso, por un lado, porque la complejidad con que son tratadas no nos deja llegar a entender su planteo y ejecución, lo cual deja a la vista un déficit en lo que corresponde a la educación financiera en general; además de que gran parte de la población, no sólo no demuestra intereses sobre dichos tópicos, sino que también cree que no les compete y afecta. Ahora bien, muchas son las voces, y depende esto de sus propias ideologías, que expresan la incapacidad de gobernar de aquellos que se encuentran en la vereda de enfrente. Cuántas veces hemos oído dichos que expresan cosas como: sólo el peronismo puede gobernar el país, o que el radicalismo ya se encuentra obsoleto para hacerlo. En un momento en donde la oposición se ha dado cuenta que su única salida es aliarse para poder hacer frente al ala oficialista, poco importan las opiniones cruzadas, sino la eficacia de estas uniones previstas para afrontar una situación complicada, no sólo de auge político sino también de corte económico. Involucrándonos en éste terreno varios son los inconvenientes a solucionar, para dejarlo en claro y no convertirme en un candidato más, los principales tienen que ver el déficit fiscal, esto es que el gasto público supera la recaudación existente; seguido de una inflación y un tipo de cambio atrasado con respecto a nuestros socios comerciales, lo que nos hace perder competitividad mundial. Otra de las cuestiones, que se debaten tiene que ver con el mañana del cepo cambiario, su eliminación drástica o gradual, lo cual en palabras es sencillo pero se trata de una situación que, en la práctica, resultará compleja, dada nuestra condición de reservas internacionales bajas y una falta notable de confianza y credibilidad. A decir verdad, y aunque en la agenda se encuentra un poco olvidado, la negociación con los holdouts sigue siendo un asunto por resolver, la negativa del oficialismo no hace más que demorar su resolución y trasladarlo hacia el próximo mandatario. Otras son las variables que afectan a dicha realidad, cuyo análisis demanda más de una aparición en estas páginas. Lo que sí se demuestra es que hay una necesidad real de ajuste y que es necesario proponer no solo medidas fiables, sino que también la necesidad de repensar la utilización de los fondos existentes. Como verán, la cercanía y actualidad de las elecciones hacen que se encuentren más próximas de lo que nos imaginamos. Tengamos en cuenta que no sólo los planes propuestos sino su efectiva realización harán de nuestro país un porvenir mejor, es por eso que concluyo que el futuro es hoy y está en las urnas.Agustín Curuchet
