El Peronismo de Perón
En el contexto del Día de la Lealtad Peronista, esta frase puede formar parte de muchas de las campañas que se amanecen en estos meses previos a las elecciones presidenciales. Pero qué hay de cierto en ella, y cuántos políticos hoy se reconocen como peronistas.
Antes que nada, y apelando a la historia, recordemos que aquel 17 de octubre de 1945, una gran masa de obreros y trabajadores se reunieron durante todo el día en la Plaza de Mayo, reclamando la liberación del coronel Perón. Quien finalmente es liberado, consagrando su triunfo como líder político y constituyendo la fundación del partido Peronista.La fecha representa un carácter anecdótico, ya que lo hecho por el general en la Secretaria de Trabajo y Previsión, en algún momento daría sus frutos. No es una casualidad, que se califique a éste como un gran estratega.Si queremos resaltar una de las características principales de aquel peronismo, es que desde sus inicios, respetó una plataforma integrada por una pluralidad de voces; el carisma del coronel hizo que puedan convivir ideologías, tanto de izquierda como de derecha, atravesando y concluyéndose en una misma línea. Y es a partir de aquí, que quiero comenzar mi análisis, y plantear la idea fuerza de la columna de hoy.Aquella diversidad que caracterizó a los principios del partido y, que además, hizo posible su avance en el poder, es en la actualidad, un concepto de lucha y enfrentamiento político entre aquellos candidatos que quieren plantearse como escoltas de esa bandera peronista que tanto identifica a la ciudadanía de nuestro país.Ahora bien, el peronismo parece, por un lado, ya no existir, pero por otro, suele contemplar una intensa división que es disputada por ver quién realmente mantiene la esencia de aquel partido. Tenemos frente nuestro a kirchneristas, integrantes del massismo, simpatizantes de Scioli, entre tantos otros, que desean ponerse esta camiseta.En una realidad política muy segmentada, y llena de alianzas, siempre es factible tratar de abocar a un cierto estereotipo que posibilite lograr la adhesión de aquellos indecisos o viejos peronistas que no encuentra hoy un representante puro.En este camino entonces, quiero destacar, que quizás el peronismo como tal haya muerto o perdido vigencia, recordemos que cada línea política es un producto de su época, y que ya lejos estamos de los reclamos de los años de gloria del general Perón. En cierta medida, encontrar un candidato que continúe con las convicciones de aquella liga política resulta tarea difícil, a pesar de que algunos se presenten en este escalón; pero ya sabemos que la oratoria nunca supera a la práctica.Como verán, mi objetivo es reflejar como, a años de su formación, un partido como el peronista, continua estando presente en el escenario político. Lo que demuestra, que a favor o en contra de el mismo, el legado de Perón sigue vigente y seguirá estando mientras los diferentes candidatos disputen su herencia y seguidores.Agustín Curuchet
