Hoy todo puede pasar
Tan sólo dos semanas han pasado de las elecciones primarias, pero parece ya una eternidad. Acontecimientos inesperados, enfrentamientos, críticas y muchas otras cuestiones han invadido la arena política a pocos días de que la ciudadanía emitió su voto.
Antes que nada, es preciso definir la situación en la cual las PASO nos ha ubicado: con un Daniel Scioli triunfador por alrededor de ocho puntos por encima del segundo, el FPV se impone en el podio con vistas a triunfar en primera vuelta. En la vereda de enfrente, Macri y su coalición Cambiemos, se moviliza con el objetivo de romper con los doce años de gobierno kirchnerista, y tratar de contagiar cierto anhelo de transformación. Pero el sufragio dio un tercer destacado, desde su partido UNA, Sergio Massa irrumpe y se esfuerza por demostrar que ha logrado abatir la polaridad planteada desde las dos líneas políticas en punta, y que cuenta con lo necesario para llegar a un hipotético balotaje. Más allá de los resultados aquí expresados, lo curioso es analizar cómo cada alternativa festejó esta elección como el triunfo de su partido, quizás desacreditando a los demás, o tratando de presentarse ante los votantes indecisos o que se quedaron sin candidato por la dinámica electoral, como una opción firme y ganadora. Por otra parte, un fenómeno tan trágico como las inundaciones parece haberle sacado algunas sonrisas a aquellos políticos que observaron la situación desde afuera y aprovecharon para, circunstancialmente y nunca tan bien dicho, llevar agua para su molino. Una vez más, se demuestra el peso e importancia de la estrategia electoral. El equivocado viaje del gobernador de Buenos Aires, y las claras diferencias marcadas desde la rosada a lo largo de la semana, obligaron a la primera mandataria a aclarar la coyuntura el pasado jueves en cadena nacional, al expresar que, "no hay una campaña contra Daniel Scioli, hay una campaña contra el Frente para la Victoria". El temor de cierto sectores a la continuidad del modelo actual, ha desatado en la opinión pública presiones hacia los principales opositores presidenciables, con intención de que se produzca una alianza efectiva que pueda llegar al poder. Por supuesto, que desde la justicia electoral esto es sólo una utopía, pero se amanecen algunos mecanismos y maniobras que pueden llegar a efectivizarse, como la renuncia del vice de UNA, para posibilitar el ingreso a la fórmula de De la Sota, o el posible pacto entre el macrismo y massismo, a partir de la baja de este último. A decir verdad, no representa más que una fantasía por cumplir, ya que la ambición de vencer de cada línea hace imposible la idea de unidad. Además, el precio de la historia nos ha mostrado la mala experiencia que puede brindarnos un frente amplio, conformado por ideales y visiones contrapuestas. Sin embargo, creo que son necesarios los acuerdos y convenios para poder gobernar un país tan grande y pluralista como el nuestro, pero no considero que es este el momento para hacerlo; las elecciones ya comenzaron, el tiempo de esas decisiones ya pasó, ahora sólo falta esperar que quien obtenga la mayoría de votos, lo haga de la mano del diálogo y la perseverancia. Lo lindo pero también lo complicado de la ciencia política es su capacidad de transformarse e ir variando de manera inmediata. Es por eso que queda claro que el tiempo es más que tirano, y que una semana bajo estas condiciones, puede representar un tiempo infinito, que coloca al futuro como un escalón incierto, donde todo puede pasar.Agustín Curuchet
