La expansión del Narcotráfico
La semana pasada, ciertas amenazas realizadas sobre un periodista de La Nación, despertaron un momento de tensión, relacionado con el lugar que ocupan hoy los grupos narcotraficantes en la realidad del país y el grado de presión que éstos ejercen sobre la sociedad.
Es sabido que el narcotráfico está ocupando cada vez mayor espectro en la económica mundial, si bien no está explicito, los intereses de este tipo se desarrollan a la par de su consumo, que como es de suponer se encuentra en alza. Por ende, Argentina no se mantiene al margen de dicha realidad, y ya son muchas las voces que exclaman que hemos pasado de ser un país de tránsito a productor. Cuestión que aún es indescifrable; lo que sí es cierto y se ha demostrado en estos días, es que este tipo de organizaciones están haciendo evidente sus presiones sobre los diferentes actores de la sociedad que quieren entrometerse en su ilegal recorrido. Esta vez le tocó el turno al periodista y corresponsal en Rosario del La Nación, Germán De los Santos, quien en la madrugada del jueves fue amenazado telefónicamente, describiendo sus movimientos habituales, demostrando el seguimiento previo, y repitiendo el mensaje otras dos veces. El reportero se encontraba desarrollando una investigación sobre los enfrentamientos entre los clanes que dominan el narcotráfico en esa ciudad. Otro caso que dejo en vela el accionar de dichas bandas, fue el tiroteo que recibió en su residencia el propio gobernador de la provincia, Antonio Bonfatti, en octubre del año pasado, en el contexto de una guerra de clanes narco que se desata desde 2013 en todo el territorio y causa un gran temor en la comunidad. Un influyente trabajo de Edwin H. Stier y Peter R. Richards de 1987 ( Strategic Decision Making in Organized Crime Control: The Need for a Broadened Perspective ) constituye una buena guía para observar y evaluar cómo se despliega el crimen organizado a través de tres estadios diferenciados. Así los tres estadios son: la fase inicial "predatoria", que en donde es fundamental fomentar bases sobre el territorio y la distribución, y donde el gobierno y la sociedad hace oído sordo sobre estas cuestiones y prevalece la lógica "que se maten entre ellos".La segunda etapa llamada "parasitaria", donde la influencia política y económica ya está en aumento, en donde el Estado necesita, con urgencia, una estrategia integral de contención del crimen organizado. Si la maniobra anterior no tiene éxito, se arribará así a la etapa final, la "simbólica", aquí la criminalidad ya está naturalizada y el gobierno se vuelve dependiente del desarrollo de la actividad del narcotráfico, momento que si bien sería incontrolable a nivel gubernamental, su llegada es poco probable que se produzca una reversión completa e inmediata mediante un inesperado conjunto virtuoso de políticas públicas. De esta manera, según está clasificación, puede decirse que nos encontramos en un período intermedio entre los dos primeros estadios, destacando el trabajo que el Estado está realizando para intentar restablecer una situación que si se deja estar, puede tornarse inmanejable. Ayer un gobernante, hoy fue el caso de un periodista, mañana cualquier persona que trate de luchar con ésta constante que ataca a nuestra sociedad puede verse involucrada en un ambiente de extorciones y violencia que, a priori, parecen representar una considerable preocupación a nivel social.Agustín Curuchet
