La hora de gobernar
Muchas son las voces que expresan que el presidente vive una luna de miel, tiempo que le dará espacio para acomodarse en su lugar y abocarse a su tarea. La realidad es que los primeros quince días de gobierno han sido claves para entender el tipo de gestión que se viene y que no dan tiempo a relajarse.
Pasada la algarabía del recambio presidencial por iniciativa del voto popular, llegó la hora de tomar las riendas del país y comenzar a trazar los lineamientos principales del futuro que vendrá. Por supuesto que la idea de transformación debía acompañar estas medidas, a pesar de que en algunas sigue en boga un cierto anhelo de continuidad. Tras la campaña kirchnerista dedicada a sembrar miedo sobre la posibilidad de que el macrismo llegue al poder, y la incipiente iniciativa de deslegitimar al ingeniero Macri como primer mandatario, este debió demostrar que todos esos dichos eran falsos, teniendo en sus espaldas todas las miradas que dudaban de su existencia. Comenzó así un tiempo nuevo, donde el diálogo parecía ser la herramienta principal para avanzar en la solución de los problemas que se amanecían. La designación de dos jueces por decreto, ante la falta de representatividad en la Corte Suprema, desató la polémica sobre la implicancia presidencial en la Justicia, y concluyó en la revocación de la medida, cuyo norte se definirá en el Congreso. Oír las críticas y tenerlas en cuenta para decidir, es otra de las cuestiones que cambiaron. A pesar de ello, la política de conciliación que pregonaba el inicio del mandato, se vio un tanto oscurecido por lo ocurrido esta semana en la intervención de la autoridad federal que regula la correcta aplicación de la Ley de servicios de comunicación audiovisual, AFSCA. El inconveniente nace en relación a quien hasta hace unos días manejaba el funcionamiento de dicha institución, el ex intendente de Morón, Martín Sabatella, cuyo mandato estaba previsto hasta 2017. La intervención y designación de nuevas autoridades parte, según expresaron allegados a la presidencia, en que el responsable anterior, desarrollaba una función desde una postura más partidaria que federal, cuestión que imposibilitaba la real aplicación de la legislación. Sin embargo, hoy este organismo junto con la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (AFTIC), pasarán a depender del Ministerio de Comunicación, que conduce Oscar Aguad, que a pesar de ser radical, guarda relación directa con el PRO. Dando inicio a una contradicción que solo se definirá en la marcha de las decisiones tomadas. La pelea con los medios protagonizada por el kirchnerismo y materializada en la ley, da indicios de estar por concluir, debido a que el actual gobierno nacional, se expresa en conferencia de prensa y hasta ahora no evita ningún tema por tratar. A pesar de que no hay que olvidar que la figura de la intervención hace ruido en un contexto que pregona los valores democráticos e intentan llegar lejos con soluciones pragmáticas y bajo la lógica del acuerdo. Otra medida que ha sido cuestionada, fue el desalojo por la gendarmería de los manifestantes de la empresa avícola Cresta Roja en la Autopista Ricchieri. Hacía una semana que los trabajadores se encontraban en la ruta reclamando soluciones, y fue por medio de balas de gomas y camiones hidrantes que las fuerzas de seguridad resolvieron el conflicto. Cabe destacar, que no se trató de una represión sino que se hizo lo posible para que quienes necesitaban el acceso puedan utilizarlo. Además, la justicia declaró la quiebra de la compañía y comenzaron las negociaciones para restablecer su situación. Dando como conclusión un presagio contra los piquetes y levantamientos que se plantean como uno de los legados del mandato anterior. Las resoluciones económicas, como el levantamiento del cepo y la quita de la mayoría de las retenciones, también hablan de una política nueva que se muestra interesada por cambiar lo que hasta ahora se venía haciendo, siempre en ánimo de mejorar. Estos han sido los primeros quince días de una presidencia que estaba en la mira de las críticas y que debe demostrar sus ideas de progreso, ya que le ha llegado la hora de gobernar.Agustín Curuchet
