La reducción de subsidios
El mes de marzo, políticamente hablando, no pudo terminar sin sorpresas. Como ya habrán escuchado, hace unos días, el Ejecutivo Nacional anunció una significativa quita de subsidios a los servicios de agua y gas natural. Dicha cuestión desató diferentes críticas y miradas, a las que trataré de abordar y analizar.
El pasado jueves, en el Palacio de Hacienda, y frente a un grupo de periodistas que escuchaban atentamente, el Ministro de Economía, Axel Kicillof, junto al Ministro de Planificación, Julio De Vido, presentaron las bases de un plan de reducción de subsidios del consumo de gas natural y agua. En cuanto a los números que se abarajan, se dice que la suspensión de dichos subsidios, que comenzará en abril y se desarrollará hasta agosto, se traducirá en un aumento del 100 al 284% en gas natural, y en subas del servicio de agua que rondarán entre un 70 y 406%. Cabe destacar, que no todas las personas se verán afectadas por el mismo, ya que entre las excepciones encontramos a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), los jubilados que perciban el haber mínimo, los pensionados o aquellos que reciban asignaciones familiares con ingresos inferiores a 5200 pesos, pensiones no contributivas, subsidio por desempleo y quienes acrediten certificado de discapacidad. Sumamos a esta lista al polo industrial, que como aclaró la Presidenta de la Nación, serán exentos a cambio de que "le ayuden a cuidar el modelo" y no aumenten los precios. Como verán, ésta es una más de las medidas que en el 2014 despierta polémicas; es así, como muchos opositores del gobierno aseguran que a la decisión de reducir ciertas subvenciones se realiza en busca de aumentar la caja de ingresos públicos, como aquellos otros que la han tildado de "tarifazo". Desde el gobierno nacional, la primera mandataria, se afirmó, en cadena nacional, al frente de la disposición, y explicó que la quita es distributiva y nada tiene que ver con una suba injustificada de tarifas. Así también, se aclaró que se trata de un redireccionamiento, ya que lo recaudado será destinado a cubrir gastos de distribuidoras y transportes de la obra pública, y a la Asignación Universal por Hijo y Plan Progresar. La situación ya planteada, suscita una serie de conclusiones sobre una cuestión aún no muy clara. En primer término, es sabido que vivimos en un país donde la mayoría de servicios e insumos se encuentran subsidiados, es por eso que, a primera vista, su reducción, molesta y genera malestar, debido a que, de un día para otro, se deberá abonar más del doble del precio de los servicios. Por otra parte, la medida impulsa al ahorro, por lo que aquellos que logren reducir el 20% o más de su consumo de gas, no se verán afectados. Si bien es negado por el Ejecutivo, me veo en la condición de destacar, que si es ésta una resolución que se encuentra destinada a la recaudación de fondos públicos, veo conveniente que se realice en base a un criterio unificado y sin rodeos; ya que si es necesario, todos los ciudadanos tenemos que saberlo. Para finalizar, espero que ésta política de redistribución logre llegar a buen puerto, y que se transforme así, en una medida que logre apaciguar la situación económica que estamos viviendo.Agustín Curuchet
