Llegó la hora de elegir
Palabras, dichos, chicanas, dudas y preguntas formaron parte de la contienda electoral que hoy está a punto de definirse. Entender todo lo que rodea al acto de sufragar es el primer paso para comenzar a pensar en el futuro que viene.
Luego de las primarias, y tras el análisis exhaustivo de sus resultados, la coyuntura política dio a luz la eventualidad de distintos escenarios, brindando la posibilidad a seis candidatos de llegar a ocupar el sillón presidencial. En este camino, y a pesar de que fueron relativamente pocas las semanas que pasaron desde ese hecho, muchas fueron las denuncias, acusaciones y rumores que intentaron la pérdida de simpatizantes de los partidos opuestos. Las conjeturas sobre lo que verdaderamente ocurrirá dejan entrever un resultado incierto, que tiene entre sus papeles, la contingencia de una segunda vuelta; lo cual representaría la primera vez que se materializara en el país, debido a que el único antecedente frustrado fue en 2003, cuando Carlos Menen decidió retirarse de las elecciones antes que competir en balotaje con Néstor Kirchner. Los días previos al sufragio, unos de los grandes interrogantes giro en torno a la utilidad del voto, ya que aquellos candidatos que veían en sus números que no llegaban a poder triunfar y que, en esas condiciones, era muy factible la victoria de la primera fuerza, convocaron a la ciudadanía a tomar una decisión planteadas por estos como "inteligente", y así evitar lo explicado anteriormente. Pero la problemática que emerge en esta conclusión, es considerar por un lado al elector como un elemento por el cual se acceda al éxito o al fracaso; además, se observa un claro error en la clase política que ha perdido hasta sus propias convicciones e intenta dirimir cualquier tipo de unión con tal de llegar a la Casa Rosada. La inasistencia de partidos tradicionales es otra de las características que encontraremos en las urnas. Con un justicialismo sumamente dividido, y donde la mayoría de las fuerzas desean ponerse la camiseta del PJ y alzar en lo más alto a su bandera, hace pensar en quienes de ellas es puramente peronista. En la vereda de enfrente, el radicalismo, que ya venía dividido desde la convención nacional en Gualeguaychú que aprobó formar parte de una alianza multipartidaria, luego de lo decidido en Agosto, ya no cuenta con un candidato puro. Lo cierto es que más allá de quien sea el ganador, los porcentajes darán como conclusión que el próximo gobierno ya no tendrá a la cabeza a un integrante de la familia Kirchner, lo cual representa un hecho para destacar. Si bien existe uno de los seis aspirantes que demuestra empatía con la línea oficialista, no será lo mismo si lograra triunfar, ya que en toda sucesión existen cambios, que se evidenciarán desde el día uno de la nueva gestión. El ejercicio de voto, es un deber cívico, pero además representa una necesidad, un puente que tiene en sus manos la ciudadanía para poder hacer eficaz sus ansias de progreso y sus esperanzas de mejorar. No emitirlo o resignarlo representa un error que no hace más que deteriorar una realidad donde ya reinan las quejas, los cruces y las rivalidades sin sentido. El sistema democrático y republicano nos agrupa a todos como sociedad, es menester tener en cuenta que si bien hoy debemos tomar partida por algún grupo en particular, la esencia de la práctica representativa nos indica que luego de los sufragios y en pleno momento de la conducción, la unión y hermandad es una pieza clave para continuar.Agustín Curuchet
