Pensando en el Futuro
Finalmente, y como era de esperarse, tras la sanción de la ley antidespidos, el presidente Macri, ejerció el derecho del veto por primera vez, entendiendo que dicha legislación no solo no evitaba los despidos, sino todo lo contrario. En el telón de fondo, ya comienzan a escucharse melodías que preveen las primeras disputas electorales pensando en el próximo año.
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Entre idas y vueltas, la ahora oposición kirchnerista logró obtener la sanción del proyecto de ley laboral que establecía la prohibición de despedir por 180 días y en caso de hacerse, la aplicación sobre los damnificados de una doble indemnización.Curioso es revisar ciertos archivos, que muestran a la ex Jefa de Estado, Cristina Fernández, expresando, tiempo atrás, su desacuerdo con la idea de aplicar una reglamentación similar a la que hoy sus propios legisladores pregonan.Es quizás esta una de las casusas, que hicieron que el Primer Mandatario tome la conflictiva decisión de vetarla; o tal vez, porque halla tras este contexto una razón fundamental, que se trate ya no de una simple discusión parlamentaria, sino de una cuestión de poder.Ya que no solo el kirchnerismo y el macrismo estuvieron detrás de dicho embrollo. El ex candidato a presidente, Sergio Massa, intento imponer su parecer al ofrecer un proyecto propio que tenga en cuenta a las Pymes y que se acerque de alguna manera a una aplicación más factible y real.Pero continuando en la misma línea, muy lejos estaban las realidades de los trabajadores argentinos en ese recinto, sino estaba en lucha la dirigencia popular. A decir verdad, e incluso si no hubiera existido la operación presidencial ya expuesta, la disposición poco aportaba a la causa nacional de generar empleo y mejorar la economía del país.Por un lado, apuntaba a aquellos despidos que se realicen sin una justificación, teniendo en cuenta que los problemas monetarios o la reducción de producción son considerables como causa; por otro, la determinación de su duración estaba anclada en el ideal que posee el gobierno al considerar que a partir del segundo semestre el país recibirá un baño de prosperidad, que culminará con la crisis y el estancamiento económico.Al vetarla, Macri no hizo más que dejar de lado una regulación que desde la cuna amanecía ineficiente. Sin embargo, acrecentó con ello dos puntos interesantes, el resentimiento de una oposición k, que ya lo tilda como antipopular; y su poder como administrador, realzando su posición a la hora de tomar decisiones.Ahora bien, no solo el peronismo demuestra tener inconvenientes internos, las elecciones legislativas 2017, no están tan lejos como se creía, y la carrera hacia ellas, pone el foco en el presente del mandato y de cada partido.Por su parte, el Frente Renovador, debe reincorporarse luego de su derrota, ya que no solo no pudo imponer su proyecto, sino que además debió votar a favor del kirchnerismo, manteniéndose en ese limbo, ese punto intermedio entre el cambio y el pasado, que es posible que no le sea positivo.El frente Cambiemos, evidenció lo que desde hace tiempo se anunciaba, no contar con la mayoría en el Congreso le haría la tarea de gobernar un tanto más difícil. Esta vez la logro sortear de una forma aceptable, pero quién sabe el día de mañana qué podrá suceder.Sumado a esto, también está en discusión el mañana electoral, porvenir que según ellos dependerá de la reactivación económica, pero es desde esta coyuntura cuestionable si se tomará como el único factor destacable para triunfar en las urnas.Como verán, el mapa político de a poco se va armando y tomando cuerpo, aquel en donde las alianzas no tardan en llegar y desde el cual es dificultoso poder conocer lo que sucederá luego. Es hoy un misterio lo que ocurrirá dentro de un futuro cercano, lo q ue sí es certero es que toda la clase política ya está pensando en ello.Agustín Curuchet
