Perturbaciones Electorales
La denuncia de los contratos entre el periodista Fernando Niembro y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, desató una situación incómoda para la mesa chica del PRO. Comprender su desenlace y quienes lograron beneficiarse, permite ingresar en el interior de una realidad política donde la corrupción es cosa de todos los días.
Por Agustín Curuchet Ya hace varias semanas que está en agenda el lema de la campaña sucia de cara a las oficiales de octubre, pero nadie pensó que esta profecía iba a estar tan cerca de hacerse realidad. Las distintas acusaciones que realizaron los diferentes medios, tanto opositores como oficialistas, en busca de generar mala prensa a los candidatos de la vereda de enfrente, llegaron al tope máximo cuando se encontraron con el suceso de Fernando Niembro. Lo ocurrido con su productora "La Usina", creada exclusivamente para realizarle trabajos principalmente publicitarios al Gobierno de la Ciudad, por cifras millonarias, dejo en boga un accionar poco claro de los representantes del PRO, y los colocó en una posición desfavorable, en la carrera por obtener mayores votos en los próximos comicios. La verdad es que la actitud tomada por el partido amarillo de presentarse ante la justicia para que resuelva correctamente la situación es positiva, en el sentido de que no hicieron oído sordo y aceptaron ser investigados. Esto marca una clara diferencia con las incriminaciones realizadas a varios personajes del kirchnerismo, que las plantearon como disparatadas y se colocan como víctimas antes que admitir ser victimarios. Por otro parte, y comprendiendo que pueden estar muy seguros de que la intervención judicial no encontrará nada extraño en la relación empresarial que llevaba el periodista con la Ciudad, más que un empatía política; lo ocurrido habla de una enorme falta de una cualidad que todos conocen pero pocos utilizan, la ética. Desarrollar un negocio millonario con el Estado, priorizando el enriquecimiento personal y olvidando los compromisos profesionales que posee como comunicador y político, deja más dudas que certezas sobre un candidato que hoy ya ha decidido bajarse de su postulación a diputado bonaerense por el frente Cambiemos. Más allá de ser el principal beneficiado de la circunstancia expuesta, el gobierno nacional no ha quedado absuelto de las perturbaciones que se ponen en duda en la batalla de sospechas. El conocido caso de Aníbal Fernández y la denuncia mediática de su hipotética participación en el tráfico de efedrina, o la correlación con lo acontecido en Tucumán, que trajo consigo réplicas de un accionar no del todo acertado tanto en el desarrollo de la elección, el recuento oficial, su anulación y todo lo que ocurrió luego. En un momento donde la imagen y las repercusiones son de suma importancia, en el camino hacia el poder, cada detalle vale y hasta puede generar consecuencias, modificando el desenlace electoral. Es aquí donde la figura de Zannini, puede traerle algunos dolores de cabeza a Scioli, porque por un lado la fórmula condiciona la continuidad de una línea puramente kirchnerista, pero por otro, complica el ingreso del votante independiente, que simpatiza con el motonauta, y es tan necesario para obtener el triunfo. El secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, sorprendió con sus dichos sobre el balotaje, al expresar que este es "antiperonista" y que fue instalado para "joderlo" a Perón, como la forma que encontró Lanusse para evitar que logre nuevamente el puesto presidencial en el año 1972, en el contexto de plena proscripción, con el General exiliado. Declaración que demuestra el temor desde el oficialismo a una eventual segunda vuelta, y una manera de excusarse sobre una casual derrota. Esta cuestión desata una última conclusión, el hecho notable de la falta de legitimidad que tendrá el próximo gobierno, ya que cualquiera sea la línea política vencedora, lo hará con un margen mínimo de votos, que generará dificultades a la hora de gestionar el país.¿Puede una situación individual cambiar el rumbo de una campaña que ya está en proceso? Es sabido que esta culmina el día mismo de los comicios, por lo que todo lo que suceda hasta esa fecha puede transformar la decisión final. Niembro o Zannini son algunos de los tantos ejemplos que se han convertido ya en perturbaciones para los pretendientes a alcanzar el sillón presidencial, veremos cómo ellos intentarán dejar atrás estos inconvenientes y poder llegar a tomar asiento en él.
