Política 2.0
Ciertamente, la columna de este domingo iba a estar destinada a un tópico totalmente distinto, pero el detallado relato que los pasados días la presidenta realizó de la cumbre del G-20 en su red social twitter, me desató la necesidad de exponer sobre esta novedosa forma de política que nos abruma.
En los últimos tiempos, twitter se convirtió en una de las estrellas de internet. Más de 45 millones de usuarios, a nivel mundial, de un promedio de edad de 33 años, comparte y comentan en tan sólo 140 caracteres, hechos de su realidad cotidiana. Y, como era de esperarse, los políticos han optado por explotar este medio que alarma y atrae a adultos y jóvenes. Abandonando un poco la cadena nacional, Cristina ha encontrado en las redes sociales una buena manera de descargarse y hasta poder expresar ciertas cuestiones que no entrarían en sus discursos. Al igual que la mayoría de sus entredichos, ciertas publicaciones no quedan por fuera de las críticas; y algunas, sobrepasan los límites de una jefa de estado. Pero de esto se trata la web señores, si hasta el sumo pontífice, Francisco I, tiene su propia cuenta en la que convoca, entre otras cosas, a rezar por la pobreza y la integridad social. Hoy en día, mal que nos pese, las redes sociales, se han convertido en otra de las tantas formas de hacer campaña. Por lo que ya parece impensado concebir a un político que no haya ingresado en esta gran era digital. Desde la primera campaña de Barack Obama a la presidencia en 2008, este estilo político se consagró como un arma sumamente efectiva en el proceso de posicionar a cualquier candidato. Tal es así, que el ABC en materia de política 2.0, apunta a que todo postulante que pretenda ganar una elección debe adaptarse a las redes que utilizan sus potenciales votantes, principalmente jóvenes. La señora presidenta, Macri, De Narváez, y hasta el mismo gobernador de Entre Ríos incorporaron con éxito este nuevo espacio comunicacional; que como expresa el consultor de Mauricio Macri, Jaime Durán Barba, "las nuevas tecnologías democratizan mucho la política". Así como también, agrega Juan José Larrea, asesor de comunicación de Julio Cobos, comparando a la web con el ágora de la Antigua Grecia, "en las redes sociales, como en la plaza pública, somos todos iguales". Y esta igualdad ante internet, es lo maravilloso pero caótico que tiene este tópico, ya que todos tenemos el don de la palabra para opinar-positiva o negativamente- sobre diversos temas de la realidad social. Sobre este escenario, las figuras públicas deber poder contagiar sus ideas, siempre con un tono pertinente pero cercano, sin olvidar su gran caudal de seguidores, y sin llegar al punto de que su cuenta virtual se transforme en una especie de diario íntimo. Quizás muchos de ustedes, no utilizan esta novedosa forma de comunicación; es por eso, que les recomiendo que comiencen a empaparse e ingresar a en esta ola digital que no para de crecer y que, como ven, ya forma parte del discurso político de nuestros días. Poder analizar tuit por tuit, mensaje por mensaje, nos demuestra que la brecha entre la ciudadanía y los gobernantes es cada vez menor y que no aprovecharlo nos dejaría por fuera de un sistema comunicacional que no se detiene. Agustín Curuchet.
