Por dentro y por fuera
Entre despidos, detenciones y polémicas, quizás la noticia más importante de la semana representa la participación del presidente Macri en el foro económico de Davos, lugar donde más allá de los resultados obtenidos, es destacable el cambio de actitud internacional.
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Las relaciones con el exterior fue tema difícil de tratar durante los gobiernos kirchneristas. Su anhelo de mimetizarse con las economías de la región, imitar algunas de sus prácticas y hasta oponerse a las grandes potencias tildándolas de monopólicas, hace que la postura de conciliación tomada por el actual gobierno nacional genere ciertos cuestionamientos Es sabido que la necesidad de inversiones e ingreso de nuevos capitales es inminente en una economía que no arroja resultados positivos desde hace cuatro años, y en la cual cerrarse a la continuidad no da premisas de mejorar. Sumado a esto, el conflicto con los llamados "fondos buitres", que a pesar de ser silenciado por la administración anterior, aún existe y su resolución es de suma importancia a la hora de sanar la situación económica actual. Teniendo en cuenta estos puntos es que el gobierno del cambio emprendió camino hacia la cumbre económica suiza, en donde se presentó a una nueva Argentina, más abierta al mundo, con dificultades actuales, pero con precisas pautas de progreso a futuro. Y es aquí donde el restablecer las relaciones con Estados Unidos, ocupa un lugar de privilegio. "Estamos contentos de restablecer relaciones con el mundo, es algo positivo para nuestro país", expreso nuestro primer mandatario en la conferencia de prensa brindada al final del foro, allí planteó que su prioridad es generar trabajo para los argentinos y volvió a consagrar su afán de pobreza cero, un tanto utópico. A su vez, otra gran sorpresa fue la incorporación a la delegación del ex candidato a presidente Sergio Massa, quien acompañó a Macri en su viaje y fue destacado por este como el posible conductor del peronismo en unos meses, cuestión que desata una intención de involucrarse en la interna del PJ, cuya cúspide está en discusión. Mientras tanto, este histórico partido busca definir un líder, puesto para el cual se presentan varios postulantes. Durante su apogeo, el kirchnerismo logró colocarse como el primer peronismo, hoy transcurrido dicho tiempo, esta legendaria franja política no ha encontrado aún una figura representante, entre las que se disputan el propio Massa, el sanjuanino Gioja, Urtubey y su ansias de renovación, así como también Daniel Scioli, quien luego de un tiempo de silencio, ha aparecido y pretende presentarse como firme oposición. Las conclusiones de las distintas reuniones ocurridas en Davos, más allá de sus repercusiones, solo saldrán a la vista en unos meses. En primer término el encuentro por los holdouts planteado para los primeros días de febrero, ya trae consigo ciertas consignas de reubicar el plano económico hacia una salida distinta y espero fructífera. A su vez, los diversos despidos, en ocasiones sin justificación, que se han desatado, sumado al caso de encarcelamiento de Milagro Sala, han generado un clima de inconformismo y desacuerdo, que a mi juicio es un tanto apresurado. Sin embargo, de más está decir que muchos de los problemas que nos asaltan deben ser prontamente solucionados. La situación nacional para el Ejecutivo representa un naufragio por momentos turbulento, en ellos están las herramientas para evitar que la tormenta sea mayor, e ingresar de este modo a un mar de aguas calmas, donde la confianza, tanto interna como externa, permita mantenerse a flote y continuar.Agustín Curuchet
