Roles Políticos
Quizás la agitación por el cambio de gobierno, o los importantes problemas económicos, no dieron tiempo a cuestionarse sobre el sistema político que se aplica en la actualidad, aquel en donde sus integrantes se componen ya no como oficialista y opositores, sino más bien como aliados y enemigos.
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Hoy pasado ya seis meses del inicio del nuevo mandato, las distintas maniobras legislativas y de administración, dejan entrever que existen inconvenientes de funcionalidad, que atraviesan a toda la clase gobernante, y complican a la República en su composición.Una de las características principal de Argentina es buscar con prisa culpables y resolver con demora los problemas. Lamentablemente, ningún mandatario queda exento de esta particularidad; desde la conocida campaña del miedo, hasta la tan repetida herencia, los dos principales grupos de influencia, kirchnerismo y cambiemos, siguen con esta lógica ineficiente.Como verán no hace falta explorar mucho para encontrar este tipo de ejemplos. Es así como la semana política dejó a la vista ciertas situaciones que llevan a pensar sobre la incorrecta aplicación de la democracia como régimen de gobierno.Presentarse como oposición no es algo sencillo, forma parte de dicha responsabilidad la inspección y control riguroso de las acciones del Poder Ejecutivo. Representado así una tarea primordial para evitar la corrupción, el abuso de poder y velar por el correcto funcionamiento de las instituciones del Estado. Al parecer, las incongruencias aparecen cuando aquellos que son opositores no se consideran como tales, y en vez de aportar para compartir opiniones, solo hablan para transmitir agresiones. Este es el caso de Guillermo Moreno, quien ya en dos ocasiones comparó al presidente Macri con el Dictador Videla, apelando a que este último fue mejor, ya que "no le sacaba la comida a los pobres".En esta misma línea, obtuvieron impacto las declaraciones de la ex presidenta. Con un simple posteo en su red social, Cristina demostró su desacuerdo con el gobierno del cambio, principalmente con dos proyectos legislativos: el blanqueo de capitales y el pago a la deuda con los jubilados.La misma expresó que la propuesta del Ejecutivo es "un auténtico bodrio legislativo" y lo comparó con el proyecto de superpoderes para Domingo Cavallo impulsado por el gobierno de la Alianza. "Cualquier coincidencia con la actualidad no es mera casualidad, sino absoluta causalidad", aseveró. Quizás olvidando que ella y su marido gobernaron bajo la vigencia de dicho proyecto, y también evitando dar soluciones o posibilidades de mejoras para dichas ideas.La cuestión no deja eximido al oficialismo, el cual además de su obligación principal de gestionar, debe permitir la pluralidad de voces, absorber críticas e intentar mejorar día a día. Es cierto que es poco tiempo para analizar un mandato que recién comienza, pero sí hay que destacar que existe mayor comunicación y sabe de reconocer errores, los cuales cada vez son más.Sin embargo, el destaque permanente de la herencia del pasado, no solo aburre, sino que ya empieza a excederse. El país ya no espera que el semestre que viene sea mágico y lluevan inversiones, simplemente anhela el inicio de la reactivación, que se generen nuevos empleos y se acomoden las tarifas.A decir verdad, no está en discusión que la democracia sea el mejor sistema para vivir en sociedad, lo que sí es cuestionable es su aplicación. Está en la esencia de dicho sistema, que existan múltiples opiniones que se acerque a una vida más equitativa, donde quien gobierne represente la voluntad de la ciudadanía.Para esto es imprescindible dejar en claro los roles políticos a cumplir, ya que sin ellos, las discusiones se vuelven pelas y de las oposiciones solo se recatan agresiones. Y como es de costumbre, el único perjudicado, es el pueblo.Agustín Curuchet
